Raymond Silkman, DDS
Traducido por Verónica Belli Obando

Raymond Silkman, DDS, durante su presentación en la sexta conferencia anual de la Weston A. Price Foundation, en 2006. El presente artículo se basa en dicha presentación.
El modelo que sostiene que los problemas en el desarrollo del cráneo y la mandíbula son de origen genético nunca tuvo sentido para mí. Los ortodoncistas, quienes en su mayoría abogan ampliamente por este modelo, suelen lidiar con los dientes amontonados a través de la extracción dental. En mi práctica, aunque no he recurrido a la extracción de dientes, sino que he utilizado expansores de paladar para ampliar las mandíbulas y lograr que los cráneos luzcan como naturalmente deberían lucir, aún necesitaba entender por qué mis pacientes originalmente presentaban esa malformación —no podía creer que el creador simplemente les hubiera concedido una terrible huella genética. En las universidades, tanto en pregrado como en postgrado, no existe mención al trabajo del Dr. Price, así que los estudiantes nunca conocen las principales razones de los problemas de desarrollo del cráneo y la mandíbula. He tenido la oportunidad de trabajar con muchos médicos de alto nivel en varios campos de la medicina alternativa, comprobando que ellos tampoco están al tanto de los descubrimientos de Weston Price.
Estos médicos no han visto el hermoso desarrollo facial que Price inmortalizó en fotografías de personas de todo el mundo, a través de las cuales pudo responder a las siguientes preguntas: ¿cómo luce un ser humano óptimamente desarrollado?, y ¿cómo el ser humano ha logrado perdurar a través de la historia, poblando todo tipo de ambientes geográficos en el planeta, sin las máquinas y herramientas de la modernidad?
La respuesta desempolvada por Price se revela a través de sus fotografías de seres humanos hermosos y saludables, de excelente forma física y un magnífico desarrollo mental, viviendo en armonía con sus ambientes.
¿Qué está pasando?
La relación entre la estructura y el funcionamiento del cuerpo ha sido bien documentada —investigadores han sido reconocidos con Premios Nóbel por establecer dicha relación. Los cambios en la estructura facial que se observan en las dentaduras modernas es un asunto extremadamente serio. A continuación, exploraremos las consecuencias de lo que está ocurriendo.
Evaluemos lo que pasa en niños y adultos que tienen rostros estrechos y alargados, cuyas mandíbulas inferiores no se han desarrollado correctamente, o quienes vistos de perfil muestran un mentón muy débil. ¿Qué pasa cuando vemos mandíbulas tan estrechas y pequeñas que los dientes tienen que amontonarse y superponerse unos a otros? ¿Qué pasa cuando el cráneo no ha completado su desarrollo en varias de sus dimensiones y los ojos no están alineados?
¿Qué pasa cuando vemos niños y adultos con la cabeza en posición adelantada —cuellos que sostienen la cabeza hacia adelante? ¿Cuál será el legado de estas personas?
Un viejo dicho señala “tener la cabeza en los hombros” como un halago, haciendo referencia a que mentes firmes requieren asimismo de estructuras físicas firmes, debidamente sostenidas. Desafortunadamente, hoy en día muchas personas no tienen sus cabezas en sus hombros, sino que sus cabezas están por delante de sus hombros.
Dado que el cráneo normal de un adulto pesa entre 5.5 y 8.2 kg, una postura de cabeza adelantada lleva el esfuerzo músculo-esquelético a la región cervical (el cuello), pudiendo causar una cascada de eventos cuyo impacto alcanza hasta los pies. La postura de cabeza adelantada tiende a generar una alineación espinal inadecuada y una falta de la curvatura necesaria en áreas críticas de la columna.
Asimismo, en la actualidad también existe una tendencia alarmante en la necesidad de cirugías de reemplazo de cadera y rodilla, al igual que en la incidencia de arcos de pie malformados, por lo que muchos individuos necesitan implementos ortésicos en sus zapatos o, en casos más graves, cirugías correctivas.
¿Qué pasa con las personas cuando no tienen su cabeza sobre sus hombros? ¿Cuál es la causa de esta postura y por qué el cuerpo la adopta cuando aparentemente no trae consigo ningún beneficio? Responderemos estas preguntas a continuación.
El cráneo o calavera
Discutamos la importancia de las estructuras óseas en la cabeza. El cráneo del ser humano está hecho de aproximadamente 22 huesos craneales, excluyendo aquellos responsables de la transmisión del sonido. Una de las estructuras clave en el cráneo es la maxila, o mandíbula superior. El cráneo, además, alberga las glándulas del sistema endocrino. Dos de estas glándulas, la glándula pituitaria y el hipotálamo, están en el hueso esfenoides, el cual se ubica en contacto directo con la maxila.

Todo el cerebro y todas las glándulas que se encuentran en la estructura craneal, así como la médula espinal y todos los nervios periféricos y accesorios en todo el cuerpo, poseen una cubierta continua membranosa llamada “membrana dural”. En disecciones, ha quedado demostrado y documentado que, si se ejerce fuerza sobre la membrana dural ubicada en la cavidad craneal, es decir, al nivel del cerebro, se creará una pulsación o una fuerza opuesta al final de la médula espinal, y viceversa.
Si el cráneo no se ha desarrollado correctamente, la membrana dural puede estar siendo presionada y puede llegar a retorcerse, creando posibles problemas de conducción nerviosa, desbalances hormonales, o dolor. Imagina los efectos que esto puede llegar a tener en el sistema nervioso y en el bienestar general de un individuo.
Interesantemente, la investigación médica ha demostrado la existencia de movimientos constantes y rítmicos de los huesos craneales en las zonas de contacto, también conocidas como “suturas craneales”. Tal y como en la respiración, cuando los pulmones se llenan con aire y luego se vacían, también existe un movimiento del líquido cefaloraquídeo hacia arriba y abajo de la médula espinal y alrededor del cerebro. Hoy sabemos que el cráneo tiene movimientos internos, y que dichos movimientos, inherentes a los huesos craneales, son muy importantes para la salud en general. Accidentes, traumas, o intervenciones quirúrgicas en el rostro y la cabeza pueden tener un efecto negativo en este movimiento.
También existen orificios entre los huesos del cráneo, llamados cada uno foramen (pl. foramina), que permiten el paso de los nervios, las arterias, las venas, o los vasos linfáticos del cráneo a las zonas inferiores, y viceversa. Si alguno de los huesos craneales está subdesarrollado o malformado, como muchas veces es el caso, los foramina pueden estar malformados también. Por ejemplo, un foramen malformado puede ser ovoide en vez de circular, lo cual puede causar una resistencia al flujo de los vasos circulatorios o neurológicos que pasan a través de ese foramen particular. Un drenaje inadecuado de nuestros productos de desecho a través de nuestro sistema linfático, una falta de oxigenación, o una disminución en la llegada de nutrientes a nuestros órganos y tejidos craneales, pueden interferir con el funcionamiento cerebral y la claridad mental.

La maxila
La maxila es la estructura ósea que le da una estructura visible a toda el área en el medio del rostro. Once huesos craneales están directamente en contacto con la maxila, los cuales a su vez están en estrecho contacto con el resto de huesos craneales. Por tanto, la posición y el tamaño de la maxila tiene mucho que ver con el desarrollo craneal y la estética del rostro.
Las órbitas oculares son las cavidades óseas que dan soporte a los globos oculares. En su base, las órbitas oculares están conformadas por la maxila. Cuando la maxila no está bien desarrollada, y el rostro es largo y delgado, las cavidades oculares no se desarrollan correctamente; los globos oculares no logran desarrollarse completamente como una esfera, sino que tienden a tomar una forma ovalada. Esto puede generar distintos problemas oftálmicos, como astigmatismo o miopía. Y si bien podemos utilizar lentes correctivos, con eso no estamos atendiendo verdaderamente la raíz de los problemas.
Obstrucción de las vías respiratorias
El subdesarrollo del hueso maxilar genera una obstrucción de las vías respiratorias; de esta manera, una de las consecuencias más graves de dicho subdesarrollo es su interferencia con la respiración nasal. El hueso maxilar ocupa el ochenta y cinco por ciento de las vías respiratorias: es la base de la cavidad nasal y alberga a los senos maxilares. Por tanto, un individuo con un hueso maxilar estrecho, o mal formado, tendrá conductos nasales extremadamente estrechos, que limitarán el flujo de aire y las capacidades de respiración; como consecuencia, le será difícil mantener sus vías nasales propiamente drenadas y saludables.
Un dato importante es que los tejidos blandos se desarrollan hasta su tamaño genético, incluso cuando los huesos no lo hacen. Puedes pensar en la cabeza como una caja que alberga a todas las estructuras que deben desarrollarse según lo que el código genético necesita expresar; sin embargo, cuando los huesos craneales y la cavidad craneal no alcanzan las dimensiones adecuadas, ocurre la aglomeración, el solapamiento o la desviación de algunas zonas de tejidos blandos. Esto puede ser ilustrado con el ejemplo de llenar demasiado una maleta para sus dimensiones.
En este ejemplo, la “maleta demasiado llena” de los humanos ocurre en la nariz. ¿Qué tan seguido has escuchado a alguien decir que tiene el tabique desviado?
El tabique es la membrana de tejido cartilaginoso que separa verticalmente las dos cavidades nasales. Imagina que este tejido blando se desarrolla hasta su tamaño normal, mientras que la maxila no alcanza su máximo desarrollo. El tabique en desarrollo tiene que expresar su dimensión en algún lugar, de manera que tiene dos opciones: desviarse a un lado u otro (el tabique desviado) o crecer a través de la sutura maxilar creando la condición conocida como torus palatino. Esta última consiste en crestas o protuberancias en el medio del paladar que muchas personas tienen en algún grado.
Un tabique desviado bloquea el flujo normal del aire, forzando al individuo a respirar por la boca gran parte del tiempo. Existen otras condiciones de los tejidos duros y blandos asociados a la cavidad nasal que también restringen el flujo de aire, como los pólipos, los cornetes hipertrofiados y las condiciones mucosas.

Respirar a través de la nariz crea un pasaje en el que el aire se mantiene humidificado y que funciona como un filtro. Además, el aire que entra por los orificios nasales ingresa en estrecho contacto con los cornetes nasales —estructuras óseas en forma de repisas— y en dicha interacción se ralentiza. Esto permite la debida mezcla entre el aire que inhalamos y el óxido nítrico (NO), un gas producido en los senos nasales. El óxido nítrico se secreta en los pasajes nasales y se inhala a través de la nariz. Este es un potente vaso dilatador que incrementa la absorción de oxígeno en los pulmones. Asimismo, dado que su presencia es fundamental para todos los órganos, el óxido nítrico también se produce en las paredes de los vasos sanguíneos.
Respiración bucal
Evaluemos las diferencias entre quienes respiran por la boca y quienes respiran por la nariz. Los efectos adversos de la respiración bucal pueden darse a partir del nacimiento, ya que todos los bebés deben respirar necesariamente por la nariz. La respiración nasal hace posible lactar y respirar al mismo tiempo. Cuando un bebé tiene las vías aéreas obstruidas podría rechazar el pecho debido a la falta de aire, y en su lugar preferir tomar desde el biberón ya que este le permite tomar más rápido.
El aire que ingresa a nuestro cuerpo a través de las vías nasales, como es debido, se humedece, se filtra y se mezcla con óxido nítrico. Si el aire en nuestros pulmones no ha sido humedecido ni filtrado, y carece de óxido nítrico, los pulmones tendrán dificultad en oxigenar de forma óptima al cuerpo. Esta condición, cuando es constante, afecta al corazón y a todo el sistema cardiovascular, debido a que los músculos lisos que envuelven las arterias reaccionan al aire poco oxigenado generando cierto endurecimiento, similar a una tensión permanente, situación que puede ser muy estresante y agotadora para el cuerpo. Además, ha sido demostrado clínicamente que bloquear la producción de óxido nítrico en individuos saludables resulta en hipertensión moderada y en una disminución en el desempeño del corazón, así como en el acortamiento del tiempo de sangrado debido a una activación de los factores de coagulación de sangre de las plaquetas.
La respiración bucal, al no ingresar sangre debidamente oxigenada a nuestro cuerpo, impide la oxigenación necesaria de nuestras células, afectando nuestro bienestar general. Las células cancerosas, por otro lado, pueden sobrevivir en entornos anaeróbicos (sin oxígeno), e incluso los prefieren. Otras manifestaciones de la respiración bucal son los ronquidos y el cese de la respiración mientras dormimos (también conocido como “la apnea del sueño”), algunos tipos de dolores de cabeza, la hipertensión sin otras causas clínicas, la incontinencia urinaria por las noches, las infecciones crónicas de oídos o senos nasales, el dolor de la articulación temporomandibular (la articulación y músculos que conectan la mandíbula al cráneo), los desórdenes del sueño en general, y las ojeras.
Diagnóstico visual
Se puede obtener información muy valiosa al estudiar los registros de rostros cuya estructura se ha desarrollado debidamente. Agradezco al Dr. Price, así como a todos los fotógrafos y videógrafos que nos han dejado estas pistas e información.
Podemos decir mucho del desarrollo físico de una persona solo con observar su rostro. Una de las cosas en que me fijo en la vista de perfil es en el ángulo naso-labial. En una persona bien desarrollada, este ángulo es agudo, es decir, menor a 90 grados. Un ángulo naso-labial obtuso, mayor a 90 grados, es un signo de que la maxila no está bien desarrollada y posicionada en la dimensión de frente a espalda del cráneo. Un correcto desarrollo de la maxila es absolutamente crítico para la formación de la cabeza y para la salud del cuerpo entero —no solo hablando de la salud física sino también emocional y espiritual.
En la fotografía a continuación, vemos a un individuo con un ángulo naso-labial de alrededor de 110 grados, un signo infalible de una maxila subdesarrollada. Como consecuencia, el resto de la cabeza de este individuo no tendrá un desarrollo óptimo. Predeciblemente, tendrá un paladar estrecho; en este caso, se le han tenido que extraer cuatro premolares.

Otra señal de un desarrollo facial pobre puede detectarse en los ojos. Cuando alguien te mira directamente a los ojos y puedes ver su esclera (la parte blanca del ojo), es señal de un subdesarrollo bastante grave de la maxila y toda la zona del medio del rostro.
En la piel y los tejidos blandos encontramos más señales. Al envejecer, las personas con un buen desarrollo físico tienen una cantidad significativamente menor de arrugas y flacidez en la piel. Sus rostros no caen flojos sobre sus cráneos. Las arrugas ocurren cuando la estructura ósea disminuye en comparación a los músculos y la piel.
Como he mencionado, los tejidos blandos del cuerpo crecen hasta su tamaño genético, incluso cuando las estructuras óseas no lo hacen. La piel, la lengua, las amígdalas y los tejidos nasales crecen hasta su tamaño genético, pero cuando la nutrición es insuficiente, las estructuras óseas se ven afectadas. Así, el rostro tendrá un exceso de piel y musculatura, y la lengua y las amígdalas serán muy grandes para la boca. También pueden aparecer gibas nasales —tejidos nasales que sobresalen en desproporción a la estructura facial. Las personas con un desarrollo facial adecuado no tienen gibas nasales.
La articulación temporomandibular y la maxila inferior
Cuando vemos el cráneo desde la vista de perfil, observamos la articulación temporo-mandibular. La mayoría de articulaciones tiene un movimiento de bisagra, mientras que algunas, como la del hombro y la cadera, tienen un movimiento rotacional que es más complejo. En ambos casos, los dos elementos óseos involucrados se mantienen en contacto entre ellos a través del movimiento de la articulación. La articulación temporomandibular, en cambio, es única en que está diseñada tanto para llevar a cabo el movimiento de bisagra como para deslizarse. Para lograr este movimiento compuesto, de bisagra y deslizamiento, la articulación temporomandibular tiene un disco que se desliza en concierto con la mandíbula. Cuando la mandíbula está más atrás de lo que debería, las articulaciones temporomandibulares no se desarrollan correctamente, y los discos pueden quedar atascados por detrás o por delante de la articulación. Incluso pueden llegar a ser perforados y causar algunos de los sonidos de “click” o “pop” que se escucha en algunas personas al abrir y cerrar sus bocas. Inmediatamente detrás de las articulaciones temporomandibulares tenemos a los canales auditivos, así como a importantes estructuras vasculares y neurológicas, que también pueden verse afectadas.
Lo que llamamos sobremordida, o “dientes de conejo”, realmente debería llamarse submordida, debido a que se origina porque la mandíbula (el hueso maxilar inferior) está muy por detrás de su posición ideal -no porque la maxila, el hueso maxilar superior, esté muy por delante. Pero cuando los niños llegan al ortodoncista con lo que se suele llamar una sobremordida, por lo general son tratados con la extracción de algunos dientes superiores y con el uso de un aparato extraoral de tracción que aplica fuerza externa a los dientes y huesos maxilares. La lógica es que el aparato restringirá el crecimiento del maxilar superior, permitiendo que el maxilar inferior crezca hasta emparejarse, o que el maxilar superior ha crecido demasiado hacia adelante y debe ser retrocedido.
El maxilar superior, sin embargo, probablemente ya esté atrofiado debido a una nutrición insuficiente, entonces podemos imaginar cómo este tratamiento causa aún mayor compresión y mayor congestión entre los huesos de la cabeza, con posibles efectos negativos para el cuerpo entero. El tratamiento correcto para esta condición es el ensanchamiento del paladar con un dispositivo amplificador que corregirá la posición del maxilar inferior, llevándolo hacia adelante, otorgándole su debida forma fisiológica y funcionamiento, los mismos que nuestros ancestros disfrutaron por miles de años.
Más pistas visuales
Cuando los niños o adultos no están respirando apropiadamente, tienden a desarrollar ojeras y bolsas bajo sus ojos. Esto se debe a una falta de circulación adecuada, así como a un estancamiento de sangre en las venas de esta zona.
Típicamente, los niños que respiran por la boca siempre tendrán labios agrietados, y la línea que separa el recubrimiento interior del recubrimiento exterior de los labios será visible. De perfil, quienes respiran por la boca también tendrán rostros bastante elongados, así como mentones de apariencia débil. Lo más típico es que estos individuos sufran de sinusitis crónica, resfriados frecuentes, problemas respiratorios y problemas relacionados a los pulmones.
Será común que los niños con ojeras bajo sus ojos solo logren periodos cortos de atención y se cansen rápido, porque no tienen una buena circulación ni oxigenación en el cráneo. Literalmente, a menudo se están sofocando.
También serán niños que no duerman bien —siempre estarán moviéndose y dándose vueltas— y que se despierten cansados. Nuestro cuerpo se recupera durante el sueño, lo cual es especialmente importante en la adolescencia. Los adolescentes necesitan ir a la cama antes de las 10 p.m. porque ciertos ciclos cerebrales designados para la recuperación del cuerpo se activan a esa hora. Estos ciclos serán interrumpidos si entre las 10:30 p.m. y las 11:00 p.m. la persona aún no está dormida. Si eso ocurre, se verán comprometidas la recuperación y la reconstrucción necesarias para sobrellevar las actividades estresantes del día a día. Esto resulta en niños que andan cansados y duermen mal, y que suelen tener una dieta alta en azúcares. Eventualmente, pueden terminar siendo diagnosticados con TDA o TDAH y tratados con fármacos.
La capacidad de las vías respiratorias es el elemento más grande e importante del bienestar de un ser humano. Es necesario enfatizar que respirar por la nariz y respirar por la boca tienen efectos muy distintos en nuestro cuerpo. No estamos diseñados para respirar a través de la boca; aunque nuestro cuerpo sea capaz de sobrevivir haciéndolo, el precio que paga por ello es alto.
Estructuras internas
Las estructuras que cuelgan de la mandíbula incluyen a la lengua y las áreas nasofaríngeas, las cuales eventualmente nos dirigen hasta los pulmones.
Otras estructuras que pueden afectar a las vías respiratorias, incluso antes (en la zona de la garganta o de la vía aérea faríngea) son las amígdalas y las adenoides. Alrededor del 85 por ciento de los niños que veo en mi práctica tienen amígdalas extremadamente grandes, con lo cual no es posible que respiren tan bien como deberían. Las amígdalas tendrían que ser casi imperceptibles, mientras que en su caso están tan inflamadas que prácticamente tocan y cierran la vía aérea en la zona posterior de la garganta, justo la zona que el aire debe atravesar en su trayecto a los pulmones.
Estas estructuras se inflaman también debido a alergias alimentarias, especialmente a alergias a los lácteos pasteurizados. Cada vez que he logrado convencer a una madre y un niño de dejar los lácteos pasteurizados, y en su lugar consumir lácteos crudos, he visto alguna reducción en el tamaño de las amígdalas, aunque esto no es algo que pase de un día para otro.
(Y aunque no suelo recomendar la extracción de órganos y partes del cuerpo, es interesante notar que he tenido dos casos de niños que dejaron de tener convulsiones epilépticas cuando se les extrajeron las inmensas amígdalas que tenían.)
Casi de forma invariable, una maxila estrecha o subdesarrollada retrasará a su vez el desarrollo de la mandíbula. Esta posición inadecuada de la mandíbula, y la inherente retrusión que ocasiona, resultan en una falta de espacio físico y fisiológico para la lengua y los tejidos faríngeos, que obstruirá las vías aéreas de esa zona, causando dificultades en la respiración y una menor incorporación de oxígeno hacia todos los tejidos.
El dispositivo ortodóntico más importante que todos tenemos, y que cargamos con nosotros las veinticuatro horas del día, es nuestra lengua. Las personas que respiran a través de la nariz normalmente posicionan la lengua sobre la maxila (contra el paladar superior). Cuando la lengua descansa justo detrás de los dientes delanteros, en cada deglución mantiene la forma correcta de la maxila. Cada vez que ocurre un movimiento de deglución de forma debida, la lengua se apoya en la maxila, activándola y contribuyendo con ese pequeño movimiento craneal, el movimiento rítmico del cráneo que discutimos al inicio. Por otra parte, los individuos que respiran por la boca tienen una postura de lengua más baja y la maxila no recibe la estimulación que debería de parte de la lengua.
Cuando la lengua no cabe dentro de los arcos dentales se retrae hacia la garganta y ejerce presión sobre la base de la cavidad bucal. El resultado es lo que luce como un doble mentón, incluso en personas que son muy delgadas. Cuando iniciamos el procedimiento de ampliación de paladar, este problema desaparece sin necesidad de cirugía plástica.
¿Qué ocurre en cambio cuando los ortodoncistas tratan estos problemas removiendo piezas dentales? Si se remueven ocho dientes, de un total de 32, el paciente habrá perdido ¼ de su dentadura. ¿Cuáles son las consecuencias de dicha pérdida? ¿Podemos remover ¼ de algo sin perder su funcionamiento? Yo considero a los dientes como órganos, y no recomiendo la remoción de dientes por apiñamiento dental o para la ejecución de tratamientos ortodónticos.
¿Qué ocurre, en cambio, cuando a un niño se le pone un aparato extraoral de tracción ya sea en la cabeza o en el cuello, ejerciendo presión en el cráneo para forzarlo a retroceder? Esto puede tener serias consecuencias.
La respuesta final: la capacidad adaptativa
Nuestros cuerpos tienen una capacidad adaptativa para lidiar con nuestras carencias. Aquellos de ustedes que hayan estudiado reanimación cardiopulmonar saben lo básico sobre la resucitación. Cuando alguien necesita primeros auxilios, lo primero que debes hacer es inclinar su cabeza hacia atrás para abrir sus vías respiratorias. De forma similar, cuando las vías respiratorias se encuentran bloqueadas de forma crónica, el cuerpo tiende a inclinar su cabeza hacia atrás. Pero los humanos no podemos caminar con nuestra nariz hacia arriba por mucho tiempo, ya que nuestros ojos necesitan estar paralelos al horizonte, así que el cuerpo tiende a inclinar la cabeza hacia adelante. La postura de cabeza hacia adelante, en esencia, es un mecanismo mediante el cual inclinar el mentón manteniendo los ojos en el horizonte, estando en postura vertical.

Ese es el origen de la postura de cabeza hacia adelante. Esta postura con el mentón elevado y la cabeza inclinada hacia adelante ayuda a abrir las vías respiratorias. El cráneo de un adulto pesa entre 5.5 kg y 8.2 kg. Imaginemos una bola de boliche. Si la sostengo cerca de mi cuerpo, puedo cargarla sin cansarme; pero si la sostengo en frente de mi cuerpo, sentiré fatiga. Luego, buscando balancear la inclinación de la cabeza hacia adelante, mi trasero podría extenderse un poco hacia atrás, lo que genera un desalineamiento de las caderas, pero ayuda a balancear el peso extra que está adelante. ¿Cuántas personas conoces que tengan problemas de caderas y espalda baja? La mayoría de estas personas también tienen problemas en las vías respiratorias. Además, las caderas están unidas a nuestras piernas, de manera que cuando las caderas están desalineadas, las rodillas tienen que ajustarse a esta extraña postura de la cadera.
Estos ajustes son todos muy sutiles. Nadie se levanta un día notando que de repente empezó a caminar de forma extraña. ¿Creerías que todos estos problemas inician desde que un bebé respira de forma crónica por la boca?
La capacidad de las vías respiratorias es la marca distintiva más importante del bienestar de un ser humano. Si tus vías respiratorias funcionan correctamente, irás por la vida con una fuerte inmunidad a las enfermedades.
Sobrecarga simpatética
Cuando los huesos del cráneo están subdesarrollados o desalineados, los tejidos suaves se tienen que amontonar, incapaces de asumir sus formas y posiciones normales, y las vías respiratorias están obstruidas. Si adicionalmente la dieta no es nutritiva y carece de las grasas que necesitamos, el sistema nervioso también sufre.
Déjame explicar: existen dos tipos de nervios autónomos, simpáticos y parasimpáticos. El sistema nervioso parasimpático trabaja para calmarnos y recomponernos. El sistema nervioso simpático es la parte que utilizamos cuando necesitamos salir de una situación peligrosa; este opera cuando estamos bajo mucho estrés —y no estamos diseñados para estar bajo mucho estrés de forma constante. Cuando el sistema nervioso simpático se activa, sitúa al cuerpo y la mente en un modo de alerta. Esta modalidad, junto con el estrés constante, agota las reservas de nutrientes del cuerpo.
La sobrecarga del sistema nervioso simpático también ocurre cuando las vías respiratorias están obstruidas; en ese caso, la sensación que recibe el sistema nervioso es parecida a una mano o gargantilla alrededor del cuello. ¿Qué tipo de respuesta piensas que tendrá el sistema nervioso estando en alerta constante? Este es el motivo por el cual los niños que respiran por la boca tienen un fuerte reflejo nauseoso, por ejemplo. Para ellos, la boca es el ingreso de aire al mismo tiempo que el ingreso de comida, pero la boca no ha sido diseñada para realizar ambas funciones. Entonces, los niños y adultos que respiran por la boca tienen reflejos nauseosos fuertes, en algunas ocasiones tan fuertes que no pueden introducir algo a su boca sin dificultad, ni siquiera sus propios cepillos dentales o cubiertos. Por supuesto, cuando esto pasa, debe haber una evaluación psicológica para descartar un origen psicológico del asunto.
Quienes respiran por la boca suelen tener sistemas nerviosos simpatéticos amplificados, siempre en alerta, y les cuesta mucho lograr que sus cuerpos físicos y mentales se relajen. Muchos, inconscientemente, han encontrado una manera de lidiar con esto a través del ejercicio o el trabajo físico excesivo. Esto se debe a que durante el ejercicio físico se inhalan grandes cantidades de aire, lo que puede dar al cuerpo el ingreso de aire que necesita para compensar la falta de una debida oxigenación durante los periodos de reposo.
Consecuencias a largo plazo
Las personas que no están bien oxigenadas y que tienen una postura deficiente, a menudo sufren de síntomas de fatiga y fibromialgia, roncan y tienen apnea del sueño, tienen sinusitis e infecciones de oído frecuentes. La vida se les hace física y mentalmente retadora, y en el largo plazo pueden terminar con dependencia a medicamentos —todo eso a partir de la condición aparentemente inofensiva de tener los dientes amontonados.
En otras palabras, para las personas con un desarrollo facial deficiente no será sencillo vivir feliz. Siempre van a estar entrando y saliendo de un tratamiento, ojalá con profesionales de la salud holística —pero puedes tomar todos los remedios naturales que existan para estas condiciones, e incluso así la realidad será que no es posible funcionar adecuadamente sin una estructura adecuada.
Como hemos visto, entonces, la capacidad de las vías respiratorias es extremadamente importante. A menudo, cuando llevamos a cabo los procedimientos que amplían el paladar, corrigen la inclinación de la cabeza, y permiten a una persona respirar por la nariz, esa persona de repente está feliz. Es increíble ver las cosas que pasan durante el proceso de expandir el paladar y la mandíbula superior. Los pacientes atraviesan una expansión en el sentido literal, pero también se van expandiendo de otras maneras —abren sus corazones y sus personalidades, y sus relaciones cambian. Se vuelven personas más agradables y más contentas. Muchas cosas maravillosas ocurren solo con reivindicar la forma de la maxila.
Robustos y bien formados
Mis amigos me creen loco, pero yo admiro por horas las fotografías de individuos bien formados y disfruto maravillándome con la belleza de la forma física espléndida y el funcionamiento adecuado que puede tener un ser humano, así como las capacidades para el trabajo duro que los acompañan.
Hagamos una pregunta: ¿quién puede desempeñarse mejor en trabajos o deportes de requerimientos o condiciones altamente demandantes? Generalmente, encontrarás que las personas capaces de dichas hazañas físicas son personas de estructuras correctamente formadas y bien desarrolladas (esto no significa masas musculares inmensas). Estas personas provienen normalmente de zonas rurales o aisladas, o de familias que tienden a consumir dietas tradicionales de antaño, y por ende han tenido un desarrollo superior al de un niño promedio que crece en las ciudades modernas por estos días.
Si estamos buscando el mejor momento para lograr que un niño se convierta en un individuo con maravillosas capacidades físicas, entonces debemos saber que el periodo de desarrollo más importante es la pre concepción y los nueve meses dentro del útero de la madre —aquí es cuando se ponen los cimientos para vivir 120 años completos. Previo a la concepción, los padres deberían prepararse adoptando una dieta que sostenga nutricionalmente este proceso, en base a los principios descubiertos por Weston Price, y continuar esa dieta también en el embarazo. Si dichas prácticas nutricionales se continúan a lo largo de la vida del individuo, entonces hay grandes posibilidades de que ese individuo tenga una forma y un funcionamiento físicos excelentes. Por favor, consideremos el hecho de que en los últimos 100 a 120 años, en este país (Estados Unidos), muchos eventos han ido debilitando cada vez más a las nuevas generaciones. La medicina moderna clasifica a algunos de los síntomas físicos que se encuentran en las nuevas generaciones como genéticos; sin embargo, a pesar de que pueden estar ocurriendo aberraciones genéticas debido a la toxicidad del ambiente, estos síntomas son reflejo de un desarrollo indebido del ser humano, que corresponde a una nutrición insuficiente.
Las personas que nacieron en los años 1920s, 30s y 40s, por lo general eran fumadoras. Pasaron por extracciones dentales, endodoncias y empastes metálicos, sin embargo, no eran las personas químicamente sensibles que vemos en la población actual: personas jóvenes que no pueden tolerar ni un poco de esencia de lavanda en la habitación.
Fuentes de energía
También debemos discutir otras fuentes de energía, más allá de la dieta, necesarias para crear una forma física y un funcionamiento adecuados. Somos la suma de todo lo que ingresa a nosotros, no solo a través de nuestra dieta, sino también aquellos otros ingresos de naturaleza física y emocional, incluyendo nuestras conexiones con otras personas, con la naturaleza y los animales, con el arte, con el Creador y, lo más importante, con nosotros mismos.
Una conexión que está faltando en muchos de los individuos es nuestra conexión con la tierra. Históricamente, los humanos han tenido algún tipo de conexión con la tierra y su campo electromagnético. Trabajábamos en la tierra y colectábamos nuestro sustento con nuestros pies o cuerpos en contacto con la tierra y sin la interferencia de materiales artificiales. Es importante estar conectados con la tierra, caminando descalzos al aire libre y dejando que todos nuestros sentidos se recalibren con lo que nuestro cuerpo conoce como normal.
Finalmente, tomamos energía de nuestros sistemas de creencias y de lo que pensamos de nosotros mismos. Cuando algo sale mal, ¿nos reprendemos a nosotros mismos o vemos nuestros problemas como lecciones importantes que han llegado a nosotros porque estamos a la altura de recibirlas?


Ejemplos de un desarrollo facial excelente. Nótese la amplitud de la región media del rostro, la mandíbula bien desarrollada y la uniformidad debajo de los ojos (carencia de bolsas u ojeras). Estos individuos ilustran una expresión completa de nuestra huella genética.
ANEXO
Los humanos sabemos reconocer una forma facial adecuada
Aunque son pocas las personas que saben sobre el trabajo de Weston Price, no hemos perdido nuestra habilidad instintiva de reconocer una forma facial adecuada. Para tener éxito en la sociedad actual, debes tener un buen desarrollo facial. No verás un general o un presidente con un mentón subdesarrollado, ni verás muchas personas con rostros y mentones subdesarrollados alcanzar la riqueza, el éxito y la fama. No verás atletas ni presentadores con paladares estrechos y dientes amontonados.
Desafortunadamente, las corrientes actuales de cosmética facial y los procedimientos de mejoramiento del cuerpo nos hacen creer que todo puede lograrse con dinero y cirugías, pero debemos considerar que no es recomendable incorporar implantes a nuestro cuerpo ni remover órganos, dado que esto interfiere con los procesos normales y naturales de nuestro cuerpo, mente y alma. Importantes investigaciones han demostrado que las células se comunican entre ellas a través de una forma de luz, y que la cirugía tiende a interrumpir las vías por donde fluye la luz, también llamadas meridianos o caminos de chi.
Este artículo apareció en la revista Wise Traditions in Food, Farming and the Healing Arts, la revista trimestral de la Weston A. Price Foundation, en la edición de invierno de 2006.
Acerca de Raymond Silkman, DDS
El doctor Raymond Silkman maneja una práctica privada como dentista y ortodoncista holístico en Los Ángeles, California
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