Por Sally Fallon y Mary G. Enig, PhD.
Traducido por VerΓ³nica Belli Obando
Normalmente la comida japonesa es una referencia de lo que se considera una alimentaciΓ³n saludable: se dice que comen con poca grasa, no consumen lΓ‘cteos, comen todo tipo de verduras y carbohidratos, y utilizan la soya como principal proteΓna. Se supone que este serΓa el motivo de que tengan una de las esperanzas de vida mΓ‘s altas del mundo, con tasas de enfermedad coronaria, osteoporosis, cΓ‘ncer de mama y cΓ‘ncer de prΓ³stata mucho mΓ‘s bajas que en occidente.
Estas afirmaciones son verdaderas solo de manera parcial, al mismo tiempo que la relaciΓ³n entre la dieta y las enfermedades en JapΓ³n es mΓ‘s compleja que eso. Si examinamos mΓ‘s a fondo la dieta tradicional de JapΓ³n, veremos que la dieta japonesa cumple con los principios de una dieta nutritiva a profundidad: es rica en vitaminas liposolubles, por su contenido de Γ³rganos de animales y de mariscos, es rica en minerales, por su contenido de caldo de pescado, y contiene alimentos lacto-fermentados en abundancia. AdemΓ‘s, las tΓ©cnicas culinarias en la cocina japonesa se encargan de eliminar gran parte de los βantinutrientesβ que existen en los granos y las legumbres. A continuaciΓ³n, veremos lo nutritiva que puede llegar a ser la dieta tradicional de los japoneses, en maneras que en muchos casos no esperΓ‘bamos.
Los alimentos bΓ‘sicos
El arroz es el principal carbohidrato en la dieta de JapΓ³n. El arroz es servido con cada una de las comidas. Para las personas de bajos recursos econΓ³micos, el arroz es la principal fuente de calorΓas. Sin embargo, la verdadera base de la dieta japonesa no es el arroz sino el pescado: en JapΓ³n se consumen mΓ‘s de 154 libras de pescado por persona de forma anual1 ΒΒ-casi media libra por persona al dΓa. En peso, esta cantidad es prΓ‘cticamente la misma que su consumo de arroz, pero en tΓ©rminos de calorΓas, el aporte del pescado es mucho mayor para la mayorΓa de japoneses.
El pescado que se consume en JapΓ³n viene de aguas que rodean al paΓs, asΓ como de muchos otros lugares del mundo. JapΓ³n importa millones de dΓ³lares al aΓ±o en langostinos, salmΓ³n, trucha y atΓΊn. Adicionalmente, existen criaderos del pez carpa en las aguas dulces del interior del paΓs.
El pescado normalmente se come fresco -es normal que se reparta de casa en casa por los pescaderos- pero tambiΓ©n se consume en forma de pescado salado, secado, y encurtido. El pescado fresco puede consumirse asado, o crudo (como sashimi, un plato japonΓ©s que consiste en mariscos o pescados crudos en trozos, servido con salsas tΓpicas y acompaΓ±amientos como algas o vegetales encurtidos). Por lo general, en cada comida se sirven dos platos con pescado: uno de pescado frΓo y otro de pescado caliente.
Un plato tΓpico de pescado en JapΓ³n es el hoshizakana, un pescado que es marinado por veinte horas en una mezcla de salsa de soya y vino blanco dulce, y luego se cuelga a secar por un dΓa. Finalmente se cocina en el horno y se sirve solo, sin ninguna salsa.2
Las sopas hechas de pescado incluyen los Γ³rganos y los huesos, y son consideradas comidas fortalecedoras y buenas para la anemia. Es una costumbre dar sopa de carpa (pescado) a las mujeres luego del parto. Esta sopa se hace del pescado entero, incluyendo la cabeza, los huesos, los ojos, y todos los Γ³rganos -con excepciΓ³n de la vesΓcula biliar-, y se cocina con miso de cebada y con la raΓz de la planta cadillo entre cuatro y ocho horas. Luego de dar a luz, la mujer consume la sopa de carpa por cuatro dΓas seguidos, y prolonga su consumo en caso estΓ© teniendo dificultades para producir cantidades suficiente de leche.3
AdemΓ‘s de los pescados y mariscos, los japoneses tambiΓ©n comen otros alimentos animales, entre estos la res, el cerdo, el pollo, el pato, y la anguila. En los ΓΊltimos aΓ±os ha aumentado el consumo de res. Una parte se produce localmente y la mayorΓa se importa. La prestigiosa carne Kobe, famosa por su alto contenido de grasa, es producida en JapΓ³n. Los japoneses incluso importan grandes cantidades de vΓsceras de res4; en JapΓ³n el consumo de tripas e hΓgado de res es algo comΓΊn. Es comΓΊn que distintos Γ³rganos de la res se sirvan en restaurantes de especialidad. En los restaurantes de JapΓ³n ademΓ‘s se sirve anguila, y por lo general se acompaΓ±a por una sopa hecha con sus tripas.
Las carnes de res, de cerdo y de pollo por lo general son puestas a asar, y se sirven acompaΓ±adas con una salsa que contiene salsa de soya y otros ingredientes como merin (un vino dulce), sake (un vino de arroz), vinagre, o azΓΊcar.
Las vainas de soya son un elemento distintivo de la dieta japonesa; en particular la βsalsa de soyaβ hecha a partir de estas, y servida junto a gran parte de los platos. Las salsas y los marinados japoneses usan como base la salsa de soya prΓ‘cticamente sin excepciΓ³n, sin embargo, serΓa un error considerar a la soya la βbase de la alimentaciΓ³nβ de la dieta japonesa, lo que sΓ son el pescado y el arroz. Las encuestas alimentarias indican que los japoneses consumen, en promedio, un cuarto de taza de productos de soya al dΓa, incluyendo a la omnipresente salsa de soya.5 Otros alimentos de soya incluyen al tofu, y a productos fermentados de soya como el miso, el tempeh, y el natto. Hasta hace poco, estos alimentos eran hechos en casa o producidos por artesanos. Son aΓ±adidos en pequeΓ±as cantidades a las sopas, o se consumen como condimentos en las comidas. El natto tiene un olor tan fuerte que los restaurantes que lo sirven tienen secciones solo para consumidores de natto, de manera que quienes no lo consumen no tengan que olerlo.
PrΓ‘cticamente todas las vainas de soya que se usan en JapΓ³n son importadas, y hoy en dΓa existe una gran demanda por vainas de soya orgΓ‘nicas y no transgΓ©nicas.
Una receta tΓpica para la elaboraciΓ³n de miso requiere de 5 kg de frijoles de soya, 3 kg de sal, y 8 obleas de arroz malteado (cada una de aproximadamente 1β x 5β x 10β).6 Las vainas se cuecen y se aplastan, y se mezclan con el arroz malteado y la sal para formar bolas. Luego las bolas se ponen en una gran cubeta forrada por dentro con una bolsa plΓ‘stica gruesa. Finalmente, la bolsa se cierra y se coloca por encima un peso de 5 kg. Seis meses despuΓ©s el miso estΓ‘ listo.
Una receta para preparar tofu del aΓ±o 1935, indica que hay que poner los frijoles secos de soya en remojo por todo un dΓa, molerlos con un mortero de piedra, escurrir la molienda al tiempo que se introduce en moldes cuadrados, y mezclarla con salmuera.7 Luego se lleva a cocciΓ³n hasta que estΓ©n duras y firmes.
Los japoneses reconocen que los frijoles de soya necesitan pasar por un procesamiento cuidadoso antes de ser consumidos, para remover los componentes naturales que existen en ellos y que son tΓ³xicos para nosotros. En aquellas ocasiones en que los japoneses consumen frijoles con solo una cocciΓ³n simple, utilizan los frijoles rojos pequeΓ±os llamados βazukiβ. En ocasiones festivas, como en celebraciones de bodas y cumpleaΓ±os, se prepara un plato de arroz cocido y frijoles rojos. Los frijoles rojos tambiΓ©n se usan en la elaboraciΓ³n de queques dulces.
Aunque normalmente se diga que los japoneses no consumen lΓ‘cteos, las estadΓsticas prueban lo contrario. El consumo promedio de lΓ‘cteos en JapΓ³n es de alrededor de 186 libras anuales por persona, un consumo mayor que el de pescado.8 Si bien es un tercio de lo que se consume en Estados Unidos, esto no quiere decir que sea un consumo insignificante. Los productos lΓ‘cteos utilizados en JapΓ³n incluyen la leche, el yogurt y la mantequilla. JapΓ³n tiene una pequeΓ±a industria lΓ‘ctea, e importa lΓ‘cteos de Australia y Nueva Zelanda.
En general, los japoneses no son grandes consumidores de dulces. Ellos disfrutan del βmochiβ, un bocadillo dulce que se compone de bolas hechas de arroz, cubiertas en una salsa dulce de frijoles. TambiΓ©n comen el camote como purΓ©, y las castaΓ±as japonesas rostizadas.
Los fideos hechos con harina de trigo, yema de huevo y sal, son un elemento importante de la dieta japonesa. TambiΓ©n pueden ser hechos con harina de arroz, harina de camote, o trigo sarraceno. Los fideos por lo general se consumen con pollo o pato, ocasionalmente con langosta y a menudo en caldo de huesos.
Una gran variedad de vegetales y frutas se venden en las tiendas y en los mercados. Entre los favoritos estΓ‘n el rΓ‘bano blanco, la berenjena, los brotes de bambΓΊ, y muchos tipos de hongos. La mayorΓa de vegetales se consumen cocidos, no crudos. En lugar de ensaladas, se sirven espinacas o berros hervidos, y se sazonan con salsa de soya.
A simple vista la dieta japonesa puede parecer monΓ³tona para una persona occidental, pero en realidad los japoneses ponen gran Γ©nfasis en la variedad. En las clases de nutriciΓ³n, a los niΓ±os japoneses se les enseΓ±a a comer 30 variedades distintas de alimentos al dΓa, y a intentar consumir 100 alimentos distintos a lo largo de la semana.9
La preparaciΓ³n del caldo de huesos
Un componente fundamental de la dieta japonesa es el caldo de huesos, del que existen distintas maneras de preparaciΓ³n. Los chefs de japΓ³n sienten mucho orgullo de desarrollar su propio estilo de caldo de huesos. El caldo hecho de βarajiruβ, las porciones que se descartan del pescado -como la cabeza y los huesos-, tradicionalmente se consume en el desayuno. (La carne se quita de la cabeza con mucha destreza usando los palitos chinos, especialmente la carne detrΓ‘s de los ojos, que destaca en su contenido de vitamina A.) Sin embargo, usualmente el caldo de pescado estΓ‘ hecho con sardinas deshidratadas, llamadas βniboshiβ, o con bonito deshidratado y ahumado en lΓ‘minas o en polvo, llamado βkasuobushiβ. Antiguamente, el bonito podΓa comprarse seco en bloques. Este bloque era rebanado en lΓ‘minas con una βcaja de laminadoβ: una caja de madera con una ranura delgada cubierta por una cuchilla. El bloque de pescado seco se pasa por la cuchilla y las lΓ‘minas caen en un cajΓ³n dentro de la caja. Cuando se ha conseguido la cantidad de lΓ‘minas deseada, el cajΓ³n se retira y su contenido se vierte en una olla de agua hirviendo.
En algunos casos, se aΓ±aden a la olla huesos partidos de pollo. El caldo puede transformarse en una sopa con la adiciΓ³n de vegetales, carne de pollo, carne de cerdo, tofu, o huevos.
Otros caldos nutritivos son elaborados con algas kelp deshidratadas, tambiΓ©n llamadas kombu, o con hongos shiitake deshidratados. Los hongos se colocan en una olla con agua y justo antes de que el agua hierva, los hongos se retiran y se aΓ±aden las sardinas deshidratadas o las lΓ‘minas de bonito.
Alimentos para el cerebro
El consumo de huevos en JapΓ³n es mΓ‘s alto que en Estados Unidos (40 libras por persona anuales en JapΓ³n, versus 34 en Estados Unidos).10 Los japoneses consideran a los huevos como un alimento para el cerebro. Incluso existe una historia sobre una mujer que perdiΓ³ a su esposo durante la guerra, teniendo un hijo muy pequeΓ±o que alimentar. Ella fue vendiendo de forma gradual todos sus muebles en los siguientes aΓ±os para poder proveer a su hijo con un huevo diario, βpara que pueda ir a la universidadβ. El niΓ±o creciΓ³ como una persona inteligente que efectivamente despuΓ©s de la guerra fue a la universidad. Los huevos se consumen como omelets, asΓ como en flanes y sopas. TambiΓ©n son ingredientes importantes de los fideos y las masas.
En la dieta japonesa, las algas marinas tambiΓ©n son consideradas alimentos para el cerebro. Las algas marinas se aΓ±aden a las sopas, son utilizadas como envoltorio para el sushi, y ademΓ‘s se sirven como un vegetal. El agar-agar, un producto gelatinoso utilizado extensamente en JapΓ³n, es un derivado de algas marinas.
Las algas marinas tienen un contenido abundante de minerales, particularmente de yodo, un nutriente vital para el funcionamiento regular de la tiroides. A su vez, un correcto funcionamiento de la tiroides es esencial para el funcionamiento del cerebro. La presencia de cantidades Γ³ptimas de yodo en la dieta japonesa es lo que hace posible que tengan un consumo alto de soya sin efectos adversos en la glΓ‘ndula tiroidea.
Grasas y aceites
La alimentaciΓ³n tradicional de los japoneses incluye diversas grasas y aceites. Como reflejo del crecimiento de la prosperidad en el paΓs, la ingesta de Γ‘cidos grasos saturados y monoinsaturados se ha triplicado, permitiΓ©ndoles subsistir de mucho mΓ‘s que cabezas de pescado y arroz. Desafortunadamente, con la llegada de los aceites vegetales baratos y de los ultraprocesados, la ingesta de Γ‘cidos grasos omega 6 tambiΓ©n ha incrementado, al mismo tiempo que ha disminuido la ingesta de Γ‘cidos grasos omega 3. En una revisiΓ³n que se considerΓ³ un hito, publicada en el aΓ±o 1997,11 los investigadores japoneses culparon al incremento en la ingesta de Γ‘cidos grasos vegetales omega 6 -y no a los Γ‘cidos grasos saturados- de las crecientes tasas en JapΓ³n de enfermedades como el cΓ‘ncer, la enfermedad coronaria, las enfermedades inflamatorias como el asma y las alergias, e incluso de los problemas de comportamiento. βSe recomienda disminuir el radio de omega-6/omega-3 en la dieta para suprimir el envejecimiento, la formaciΓ³n de cΓ©lulas cancerosas, y la ateroesclerosisβ, seΓ±alaron. βEsto debido a que los Γ‘cidos grasos omega 6 estimulan la isquemia/inflamaciΓ³n, causante de los daΓ±os ocasionados por los radicales libres, mientras que los Γ‘cidos grasos omega 3 tienen un efecto protector. Nosotros sugerimos que es posible que la deficiencia de omega 3 que se evidencia en los altos radios de omega 6/omega 3 en los lΓpidos plasmΓ‘ticos puede estar afectando los patrones de comportamiento de una parte significativa de las generaciones mΓ‘s jΓ³venes de los paΓses altamente industrializados.β
Alimentos fermentados
Los vegetales fermentados en forma de encurtidos se sirven con todos los platos tradicionales en JapΓ³n. Son diversos, desde la col encurtida, pasando por la berenjena hasta el nabo. Los alimentos encurtidos son un acompaΓ±amiento importante en una dieta que a menudo incluye pescado crudo, debido a que son protectores frente a infecciones por gusanos intestinales, que en JapΓ³n pueden llegar a ser un problema frecuente. Una costumbre es consumir nabo encurtido con el sushi y con el sashimi, en caso se requiera βneutralizar las toxinasβ. El nabo es uno de los mejores vegetales para fortalecer el crecimiento de nuestros microorganismos protectores del gΓ©nero Lactobacillus.
Una receta tΓpica para encurtir lechuga, pepino y nabo, nos dice que esparzamos sal sobre los vegetales, y los dejemos asΓ reposando por alrededor de dos dΓas.12 Esta combinaciΓ³n se come con arroz como un plato por sΓ solo. El melΓ³n encurtido se prepara cubriendo tajadas de melΓ³n con sake y merin (dos tipos de vino de arroz) y tambiΓ©n con sal. Se deja reposar por cinco dΓas y luego se consume como el ΓΊltimo plato de una comida.
En las regiones montaΓ±osas donde no hay sal, han sido creados algunos mΓ©todos ingeniosos para producir encurtidos. Uno de estos es el sunki, las hojas encurtidas de un tipo de nabo13: las hojas se hierven y luego se inoculan con zumi, una manzana silvestre pequeΓ±a, y se fermentan por 1-2 meses.
El kusaya, originario de la isla de Izu, es un producto de la fermentaciΓ³n del pescado. La caballa y pescados similares se remojan en una salmuera o βjugo de kusayaβ, que es usado una y otra vez ya que la sal inicialmente era un material escaso. Luego del remojo el pescado es deshidratado. En el tiempo en que no se usa, el βjugo de kusayaβ se mantiene vivo aΓ±adiendo un filete de pescado. El kusaya se distingue de otros pescados deshidratados por su olor tan fuerte, ΓΊnico, y peculiar. βSi pones a asar kusaya en tu casa, el olor no se va a despedir por tres meses.β
El tΓpico plato japonΓ©s de sushi fue originalmente hecho de funazushi, un tipo de marisco redondo del Lago Biwa en la prefectura de Shiga en JapΓ³n. El marisco era limpiado, salado, lavado, y fermentado por 4-2 meses. Durante la fermentaciΓ³n, el funazushi desarrolla diversos tipos de Γ‘cidos orgΓ‘nicos, como el Γ‘cido lΓ‘ctico, el Γ‘cido acΓ©tico, el Γ‘cido propiΓ³nico y el Γ‘cido butΓrico, todos los cuales contribuyen con su sabor distintivo Γ‘cido, y su olor peculiar. Una vez listo, el crustΓ‘ceo era rebanado y servido sobre arroz. En tiempos antiguos, hubieras sido reconocido como un βgourmetβ si disfrutabas del funazushi. En la actualidad ha disminuido la recolecciΓ³n y el consumo de este marisco, base del que era un plato importante en el Γ‘rea alrededor del Lago Biwa, debido a la contaminaciΓ³n del agua, a la introducciΓ³n de otras especies, y a la destrucciΓ³n de las costas, haciendo del funazushi una comida costosa y escasa.
La principal bebida fermentada en JapΓ³n es una bebida de arroz llamada amazake, preparada hirviendo un bloque de arroz malteado, hasta que llega a ser suave y bebible. Se adicionan sal y azΓΊcar al gusto. En invierno, el amazaque se encuentra en las mΓ‘quinas expendedoras.
Sorprendentemente, existe ademΓ‘s una bebida de leche fermentada en las mΓ‘quinas expendedoras, justo al lado de las botellas de Coca Cola o de Pepsi. Desafortunadamente, su primer ingrediente es el azΓΊcar.
Bebidas
Todas las comidas en JapΓ³n son servidas con un tΓ© verde ligero, hecho con una cucharadita de tΓ© en seis tazas de agua. El tΓ© negro, el cafΓ©, y la leche, tambiΓ©n son bebidas comunes. La leche estΓ‘ disponible para los niΓ±os en edad escolar, y es reconocida como un alimento saludable que estimula el crecimiento de los niΓ±os para que sean mΓ‘s altos que sus ancestros.
Los japoneses tienen ideas curiosas en cuanto a las bebidas. En medio de un dΓa caluroso, la mayorΓa de los japoneses, en especial las personas de edad avanzada, opta por un tΓ© verde caliente antes que por cualquier bebida frΓa: dicen querer tomar algo a la misma temperatura que el interior de su cuerpo, o que de tomar algo frΓo eso los harΓa sudar mΓ‘s. Durante el invierto, a menudo agregan kiΓ³n a las bebidas para hacerlas mΓ‘s calientes, ya que se reconoce al kiΓ³n como un inductor de calor. AdemΓ‘s, evitan tomar agua sola ya que creen que los harΓ‘ engordar.
La cerveza es una bebida comΓΊn en JapΓ³n, reconocida tambiΓ©n como una causante de la ganancia de peso. Los peleadores de sumo, que llegan a aumentar de peso hasta en quinientas libras, lo hacen consumiendo grandes cantidades de cerveza, junto con cantidades gigantes de arroz y de un estofado muy nutritivo llamado chankonabe.
Alimentos industriales vs. Alimentos tradicionales
Al mismo tiempo que la dieta japonesa es vista por muchos como un modelo a seguir de la alimentaciΓ³n natural, JapΓ³n es casa del saborizante artificial por excelencia: el glutamato monosΓ³diso, o GMS. ExtraΓdo originalmente de las algas marinas, el GMS activa a los receptores de glutamato en la lengua, y hace creer a nuestro cuerpo que estΓ‘ comiendo carne. Este producto ha dejado de hacerse a partir de un alimento natural. Hoy en dΓa, la mayorΓa del GMS del mundo lo produce la empresa japonesa Ajinomoto de manera artificial. El GMS se usa en la elaboraciΓ³n de salsas que se venden a un precio muy bajo, dejando de lado a los productores artesanales que producΓan el fermento tradicional con mucha paciencia y en un tiempo de hasta tres aΓ±os. La salsa de soya industrial puede hacerse en tres dΓas, y contiene -ademΓ‘s de GMS- muchos otros elementos carcinogΓ©nicos.
El GMS se utilizΓ³ en JapΓ³n para dar sabor a las porciones de arroz durante la guerra. Se dice que los estadounidenses que disfrutaban del arroz con GMS fueron parte de su introducciΓ³n en Estados Unidos. Hoy en dΓa el GMS se encuentra en prΓ‘cticamente todos los alimentos procesados, incluyendo aquellos que se producen en JapΓ³n. Sin embargo, muchos consumidores de alimentos sanos en JapΓ³n estΓ‘n al tanto de la presencia del GMS, incluso en los ingredientes de productos que indican no tener GMS.
A su vez, muchos japoneses tambiΓ©n reconocen los peligros de comer en sitios como McDonaldβs, y de otras comidas rΓ‘pidas que estΓ‘n siendo introducidas al paΓs, incluso en medio de sus comidas tradicionales. Algunas amas de casa aΓΊn fabrican sus propias comidas tradicionales en casa, desde el miso al amazake. Las distintas preparaciones de la famosa ciruela umeboshi son caracterΓsticas entre las comidas tradicionales que aΓΊn se preparan entre los artesanos y las amas de casa. Los Γ‘rboles de la ciruela crecen en la regiΓ³n de Mito Ibaraki, donde el parque Kairakuen, hogar de 2000 Γ‘rboles de ciruela, atrae a tres millones de visitantes cada aΓ±o. Cada aΓ±o miles de mujeres japonesas recolectan las bien conocidas ciruelas umeboshi para cocinar todo tipo de delicias con ellas, incluyendo las ciruelas encurtidas saladas. Las ciruelas umeboshi encurtidas por largo tiempo son consideradas una exquisitez -estas pueden llegar a fermentarse incluso por 30 aΓ±os.
La presentaciΓ³n importa
La manera en que los alimentos son presentados en JapΓ³n es siempre atractiva y distintiva, usualmente en platos hermosos y con una distribuciΓ³n y presentaciΓ³n de los alimentos que tiene un gran sentido de la armonΓa y proporciΓ³n. Las comidas a menudo se sirven de manera ceremoniosa y bien elaborada. En ceremonias y banquetes, delante de cada invitado se presenta un gran nΓΊmero de tazones y platos de modo que tenga un amplio abanico de dΓ³nde elegir. Los platillos que no se hayan probado son empacados con cuidado y decorados en cajas para ser entregados a los invitados a medida que se retiran.
Incluso las cajas de almuerzos demuestran alguna forma de arte en JapΓ³n: dentro llevan alimentos de buena apariencia y bellamente decorados, como grandes camarones, arroz cuidadosamente enrollado en algas marinas, pescado, y piezas de fruta. Una empresa en JapΓ³n llega a preparar 50 000 de estas cajas al dΓa.14 Muchas madres japonesas se levantan temprano cada maΓ±ana para preparar a sus esposos e hijos cajas de almuerzo que contienen porciones organizadas con mucho esmero de pescado, carne, bolas de arroz, encurtidos y fruta.
La paradoja japonesa
Los japoneses pasaron por una Γ©poca de mucho sufrimiento antes y durante la segunda guerra mundial. Hubo escasez de muchos alimentos, particularmente de alimentos de origen animal. La tuberculosis era comΓΊn. Muchos japoneses tuvieron que vivir comiendo prΓ‘cticamente solo arroz durante la guerra.
Fue en la postguerra que el investigador estadounidense Ancel Keys escribiΓ³ su famoso βEstudio de los siete paΓsesβ, en donde incluye grupos de los distritos japoneses de Tanushimaru y Ushibuka. Keys notΓ³ que los japoneses en estas dos regiones tenΓan niveles muy bajos de colesterol sΓ©rico, al mismo tiempo que su dieta era extremadamente baja en grasas saturadas y colesterol, y que tenΓan tasas bajas de enfermedad coronaria. La informaciΓ³n colectada en JapΓ³n fue la principal referencia para Keys y otros al momento de asumir que las grasas saturadas y el colesterol son los causantes de la enfermedad coronaria.
Keys ha sido criticado por omitir en sus estudios a muchas Γ‘reas del mundo donde el consumo de alimentos de origen animal es alto -y la cantidad de muertes a partir de ataques cardΓacos es baja, incluyendo Francia. La llamada βparadoja francesaβ es una de muchas. La paradoja japonesa tambiΓ©n existe: en el aΓ±o 1989, cientΓficos de JapΓ³n regresaron a los mismos dos distritos que Keys habΓa estudiado. En βLecciones para la ciencia a partir del Estudio de los Siete PaΓsesβ15, ellos notaron que el consumo per cΓ‘pita de arroz habΓa declinado, mientras que el consumo de grasas, aceites, carnes rojas, carnes de aves, lΓ‘cteos y frutas, en todos los casos habΓa incrementado. Entre los aΓ±os 1958 y 1989, la ingesta de proteΓna pasΓ³ del 11 por ciento a aproximadamente el 15 por ciento de las calorΓas ingeridas en la dieta, y la ingesta de grasa pasΓ³ de ser solo el 5 por ciento, a ser aproximadamente el 20 por ciento. Los niveles de colesterol promedio pasaron de ser 150 en 1958, a ser 188 en 1989. Durante este mismo periodo, la masa corporal promedio incrementΓ³ de manera gradual, y el sobrepeso pasΓ³ del 8 al 13 por ciento de la poblaciΓ³n. La hipertensiΓ³n ahora era mΓ‘s comΓΊn, mientras que el porcentaje de fumadores declinΓ³ del 69 por ciento en 1958, al 55 por ciento en 1989.
Durante el periodo de la postguerra, al mejorar las condiciones de nutriciΓ³n, la estatura promedio de los japoneses incrementΓ³ en 3 pulgadas, y la tasa de mortalidad ajustada por edad por toda causa declinΓ³ de 17.6 a 7.4 por cada 1000 al aΓ±o. A pesar de que las tasas de hipertensiΓ³n se elevaron, la mortalidad por derrame cerebral declinΓ³ de manera marcada. Las muertes por cΓ‘ncer tambiΓ©n declinaron, en medio de un marcado incremento en el consumo de alimentos de origen animal.
Los investigadores tambiΓ©n notaron -y aquΓ se encuentra la paradoja- que durante este periodo la tasa de infartos al miocardio (ataques al corazΓ³n) y muertes sΓΊbitas no variΓ³, a pesar del hecho de que los japoneses ahora habΓan subido de peso, tenΓan niveles mΓ‘s altos de presiΓ³n sanguΓnea y colesterol, y consumΓan mΓ‘s grasa, mΓ‘s carne roja y mΓ‘s lΓ‘cteos.
Malentendidos
Abundan los malentendidos sobre el estado de salud de los japoneses. Es cierto que en JapΓ³n las tasas de cΓ‘ncer son menores que en Estados Unidos, sin embargo, esto no significa que sean -por ningΓΊn motivo- una poblaciΓ³n libre de cΓ‘ncer. Para todos los tipos de cΓ‘ncer, la tasa de muerte entre los hombres japoneses es de 149.8 por cada mil habitantes, versus 163.2 entre los hombres de Estados Unidos. Entre las mujeres japonesas, el total de muertes por cΓ‘ncer es de 78.1 por cada mil habitantes, versus 109.7 entre las mujeres de Estados Unidos.16 Los japoneses tienen tasas bajas de cΓ‘ncer de pulmΓ³n -a pesar de que en JapΓ³n fuman mucho mΓ‘s que en Estados Unidos-, al mismo tiempo que tienen tasas menores que las de Estados Unidos para el cΓ‘ncer de mama, de prΓ³stata, de los Γ³rganos reproductores, de recto y de colon. Suele decirse que esto se debe a que ellos consumen mΓ‘s soya y menos carne, menos grasa, y menos lΓ‘cteos que las personas de Estados Unidos, sin embargo, las tasas de cΓ‘ncer disminuyeron en JapΓ³n durante el periodo en que incrementΓ³ el consumo de alimentos de origen animal. AdemΓ‘s, debemos considerar que el consumo total de productos de soya en JapΓ³n es menor que el de Estados Unidos, dado que en JapΓ³n no se consume masivamente el aceite de cocina de soya que tanto se usa en Estados Unidos. De hecho, la mejor explicaciΓ³n para las altas tasas de cΓ‘ncer de mama y de prΓ³stata en los Estados Unidos, en comparaciΓ³n con las tasas de JapΓ³n, es justamente el gran consumo en Estados Unidos de productos altamente industrializados que contienen Γ‘cidos grasos trans en el aceite de soya que usan.
El pescado fresco, rico en vitamina A y Γ‘cidos grasos omega 3, es uno de los elementos de la dieta japonesa que protege a sus habitantes de contraer cΓ‘ncer de pulmΓ³n. Un estudio llevado a cabo en el Cancer Centre Hospital, en Aichick Mapan, examinΓ³ las dietas de mΓ‘s de 4000 personas saludables, y de otras 1000 con cΓ‘ncer de pulmΓ³n.17 Se encontraron probabilidades significativamente menores de desarrollar cΓ‘ncer de pulmΓ³n entre aquellos que consumΓan grandes cantidades de pescado fresco, tanto hombres como mujeres. En cambio, las mismas cualidades protectoras no fueron halladas en las dietas que incluΓan pescado salado o deshidratado en lugar del pescado fresco.
En JapΓ³n existe una serie de cΓ‘nceres con tasas particularmente altas: la primera es para el cΓ‘ncer de estΓ³mago, seguida por el cΓ‘ncer de pΓ‘ncreas, el cΓ‘ncer de hΓgado, y el cΓ‘ncer de esΓ³fago. Incluso a estos cΓ‘nceres se les llama βlos tipos asiΓ‘ticos de cΓ‘ncerβ. Existen muchas explicaciones para la ocurrencia de este fenΓ³meno, aunque ninguna estΓ© totalmente probada. La teorΓa mΓ‘s comΓΊn indica que la causa del cΓ‘ncer de estΓ³mago es el consumo de alimentos con un alto contenido de sal, como la salsa de soya y el pescado salado. Pero existen otros elementos de su dieta que tambiΓ©n son sospechosos, incluyendo el talco que en muchos casos estΓ‘ en el arroz blanco debido a su procesamiento, y los carcinΓ³genos en la salsa de soya industrial. Una ΓΊltima explicaciΓ³n es el uso masivo que los japoneses modernos hacen del horno microondas: el primer paΓs en adoptar el uso del horno microondas fue JapΓ³n, donde al parecer las amas de casa lo vieron como una manera mΓ‘s segura y delicada de cocinar en comparaciΓ³n con la antigua cocina a gas.18
En JapΓ³n podemos aprender mucho sobre los riesgos de la generalizaciΓ³n en los estudios cientΓficos. Todas las afirmaciones en JapΓ³n sobre la enfermedad coronaria deberΓan ser vistas con escepticismo, ya que los japoneses ven como algo vergonzoso morir de enfermedad coronaria, pero les parece honorable morir de derrame cerebral.Β Como era de esperarse, las muertes reportadas por derrame cerebral son mucho mΓ‘s altas que las muertes reportadas por ataque cardΓaco.
En cuanto a los bochornos de la menopausia, aunque se suele decir que entre las mujeres japonesas no son comunes los bochornos, algunos investigadores creen que estos no estΓ‘n siendo reportados en su totalidad, principalmente por vergΓΌenza o timidez. Aunque los productos de soya suelen publicitar que βno existe palabra en japonΓ©s que designe los bochornos de la menopausiaβ, tampoco existen palabra alguna que los designe por sΓ sola en inglΓ©s ni en espaΓ±ol, sino que usamos mΓ‘s de una palabra para describir con precisiΓ³n esa condiciΓ³n. AdemΓ‘s, es probable que las mujeres en JapΓ³n utilicen algΓΊn tipo de eufemismo para designarla.
Otra afirmaciΓ³n es que los japoneses no sufren de osteoporosis. Sin embargo, de acuerdo a un estudio del aΓ±o 1998 llevado a cabo por el Instituto de Tokyo de GeriatrΓa, 19 las mujeres japonesas tienen tasas mucho mΓ‘s altas de osteoporosis que las mujeres de Estados Unidos -una de cada tres versus una de cada once. AdemΓ‘s, encontraron que el deterioro de la masa Γ³sea inicia mucho antes en las mujeres de JapΓ³n: a la edad de 20 aΓ±os en JapΓ³n, vs 34 aΓ±os en los Estados Unidos.
De acuerdo a las estadΓsticas, los japoneses tienen la expectativa de vida mΓ‘s alta del mundo. Pero en medio de esos nΓΊmeros se encuentra una tasa inusualmente baja de mortalidad infantil en comparaciΓ³n a la de otros paΓses. JapΓ³n fue uno de los primeros paΓses en practicar el control de natalidad de forma masiva, ademΓ‘s de que los japoneses intencionalmente mantienen familias pequeΓ±as. Se da mucha atenciΓ³n y cuidado a los niΓ±os, incluso desde el cuidado de la dieta de la madre durante el embarazo, y debemos considerar que la pobreza extrema en JapΓ³n es algo muy raro. Dejando de lado las altas tasas de mortalidad infantil en Estados Unidos, los hombres estadounidenses tienen una expectativa de vida igual a la de los hombres en JapΓ³n, y las mujeres estadounidenses tienen una expectativa de vida mΓ‘s alta que la de las mujeres en JapΓ³n20.
ΒΏUna vida libre de estrΓ©s?
Otra paradoja japonesa fue descrita por el mΓ©dico britΓ‘nico Michael Marmot, en su tesis doctoral sobre la enfermedad coronaria en emigrantes japoneses.21 En Hawaii, el Dr. Marmot descubriΓ³ que los inmigrantes japoneses se mantenΓan lejos de los ataques al corazΓ³n, siempre que continuaran con sus tradiciones culturales y estilo de vida, incluso en aquellos casos en que sus niveles de colesterol alcanzaban los niveles de colesterol de los japoneses occidentalizados, quienes fallecΓan a causa de ataques cardΓacos casi tanto como los nacidos en Estados Unidos. El aspecto mΓ‘s notable de los descubrimientos del Dr. Marmot fue que los emigrantes que se acostumbraron al estilo de vida de Estados Unidos en general, pero continuaban prefiriendo la comida japonesa, sufrΓan de enfermedad coronaria dos veces mΓ‘s que aquellos que mantenΓan el estilo de vida de JapΓ³n y consumΓan la dieta alta en grasas (vegetales) de Estados Unidos.
El Dr. Marmot propuso la teorΓa de que algunos factores en la cultura tradicional de JapΓ³n protegen a los japoneses de los ataques cardΓacos, βa pesar deβ llevar una dieta alta en grasas. Γl notΓ³ que los japoneses ponen gran Γ©nfasis en mantener la cohesiΓ³n familiar, los logros en equipo, y en la estabilidad social. Los miembros de una sociedad japonesa estable disfrutan del apoyo de otros miembros de su sociedad, y asΓ estΓ‘n protegidos del βestrΓ©s emocional y socialβ, considerado por Marmot como una causa importante de los ataques cardΓacos. Las tradiciones japonesas de uniΓ³n y compaΓ±erismo contrastan drΓ‘sticamente con el Γ©nfasis que pone el ciudadano estadounidense en la movilidad social y geogrΓ‘fica, en el individualismo, y en el esfuerzo motivado por la ambiciΓ³n, segΓΊn Marmot.
Sin embargo, es vΓ‘lido preguntarnos si la vida en la cultura tradicional de JapΓ³n es verdaderamente menos estresante. La βcohesiΓ³n familiarβ y los βlogros en equipoβ pueden tambiΓ©n traducirse en una constante presiΓ³n y estrΓ©s: ΒΏEl hombre de una familia tradicional japonesa estarΓ‘ bajo menos presiΓ³n mientras intenta ser eficiente y sostener con honor una familia, en comparaciΓ³n con el hombre japonΓ©s occidentalizado que ha decidido desprenderse de todo y viajar por la playa? Y en cuanto al japonΓ©s occidentalizado viviendo bajo las amplias posibilidades de Estados Unidos, donde abundan las oportunidades, ΒΏestarΓ‘ bajo mΓ‘s presiΓ³n que sus compatriotas viviendo en JapΓ³n, donde existen menos oportunidades y donde es algo comΓΊn vivir hacinados? Las personas de JapΓ³n, incluyendo los niΓ±os en edad escolar, en muchos casos trabajan gran parte del dΓa, viajan por millas para llegar a la escuela y el trabajo, y puede que tengan un solo dΓa a la semana de descanso. La presiΓ³n que existe sobre los niΓ±os para que les vaya bien en la escuela es intensa, y las tasas de suicidio entre los jΓ³venes de japΓ³n estΓ‘ entre las mΓ‘s altas del mundo.
Lo que el estudio del Dr. Marmot realmente nos dice es que el alto contenido de grasas ANIMALES de la dieta japonesa los estΓ‘ protegiendo de los ataques cardΓacos βa pesar deβ el estrΓ©s que acarrea su estilo de vida, no lo contrario. Las altas tasas de enfermedad coronaria entre los estadounidenses deberΓan ser entendidas como el resultado de consumir productos ultraprocesados basados en aceites vegetales, en lugar de continuar culpando a las grasas animales y al estrΓ©s.22
La grasa saturada
Se dice que la grasa saturada de los animales es un enemigo en nuestra dieta. Los investigadores que apoyan este dogma ignoran sostenidamente la evidencia de que las grasas animales en realidad cumplen un rol protector frente a las enfermedades cardiovasculares y el cΓ‘ncer. Los muchos estudios hechos en la poblaciΓ³n japonesa, a su vez, ignoran dos fuentes importantes de grasas saturadas en la dieta de JapΓ³n.
Una de estas fuentes es la βjamonillaβ, un producto enlatado de cerdo que solΓa darse a los soldados de Estados Unidos durante la guerra. Si bien a los estadounidenses les gustΓ³ mucho comer el arroz de JapΓ³n, a los japoneses les gustΓ³ aΓΊn mΓ‘s comer el cerdo enlatado de Estados Unidos. La jamonilla era la fuente justamente de aquellos nutrientes que habΓan estado faltando durante los aΓ±os de pobreza y privaciΓ³n de proteΓna y grasa animal. En una naciΓ³n que ha sido particularmente resistente a la influencia extranjera, la jamonilla fue acogida rΓ‘pidamente y transformada en un alimento popular. La jamonilla βmusubiβ consistΓa en una tajada de jamonilla empapada en salsa de soya, sobre una cama de arroz, y todo envuelto en algas marinas -un bocadillo que recuerda muy bien al sushi. En Estados Unidos la jamonilla musubi puede comprarse en tiendas locales de alimentos preparados, incluyendo Hawaii. De hecho, el consumo de jamonilla en Hawaii es mΓ‘s alto que el consumo total de jamonilla en los otros 49 estados que conforman los Estados Unidos, debido a su popularidad entre los japoneses-estadounidenses.
La otra fuente de grasas saturadas en la dieta japonesa serΓaβ¦el arroz blanco. El arroz blanco es un carbohidrato refinado que el cuerpo transforma en grasas saturadas de manera eficaz. El arroz blanco puede ser consumido sin efectos adversos siempre que la dieta estΓ© cargada de vitaminas liposolubles, a partir del consumo de pescado y Γ³rganos animales, y de minerales, a partir del consumo de caldo y algas marinas. De hecho, el consumo de arroz blanco es beneficioso para los japoneses, ya que provee de un substrato para que el cuerpo forme las grasas saturadas que la dieta aΓΊn carece. Los proponentes de la alimentaciΓ³n macrobiΓ³tica declaran que la dieta japonesa tradicional estuvo basada en arroz entero (arroz integral o marrΓ³n), y no en arroz blanco. Se dice que los primeros guerreros Samurai comΓan arroz entero, mientras que el resto de la nobleza comΓa arroz blanco. Posteriormente los samurai se irΓan βsuavizandoβ y empezaron a comer arroz blanco. Pero la verdadera explicaciΓ³n para el uso del arroz blanco puede que sea otra. El consumo de arroz entero puede bloquear la absorciΓ³n de minerales y causar problemas intestinales cuando no ha sido puesto en remojo y fermentaciΓ³n, procedimientos utilizados de manera tradicional en la India. Los japoneses prefieren el sabor y la textura del arroz blanco, y sus preferencias puede que reflejen una profunda intuiciΓ³n de que el arroz debe ser refinado si se consume a diario, y que solo puede consumirse arroz integral a menudo, si es que este ha sido tratado por medio de una larga y cuidadosa preparaciΓ³n.
El reto moderno
El reto para los japoneses, como para todos los demΓ‘s paΓses que estΓ‘n en proceso de modernizaciΓ³n, serΓ‘ resistir a las tentaciones de la comida de la gran industria. Pero JapΓ³n, ademΓ‘s, enfrenta el reto adicional de resistir a las indicaciones de los investigadores estadounidenses que, entrometidos, les dicen que eliminen componentes vitales de sus dietas tradicionales (la res y el sebo de res, el cerdo y la manteca de cerdo, e incluso el arroz blanco), en lugar de prestar atenciΓ³n a los aditivos problemΓ‘ticos como el talco en el arroz y los residuos del refinamiento en la sal, y de proteger la producciΓ³n artesanal de alimentos de las leyes que impone la gran industria de alimentos.
Nuestra ΓΊltima recomendaciΓ³n a las personas en JapΓ³n, serΓa que vuelvan a cocinar sin el uso de microondas.
Las autoras quisieran agradecer a Steven Gist por su ayuda con este artΓculo.
Anexos
Comidas japonesas
A partir de la Segunda Guerra Mundial, la modernidad occidental ha influenciado lo que comen los japoneses: hoy en dΓa un alto porcentaje de japoneses urbanos comen pan blanco estilo inglΓ©s en el desayuno. En cambio, las comidas tΓpicas de JapΓ³n segΓΊn lo seΓ±ala el libro de recetas βRecipes for All Nationsβ (Recetas para todos los paΓses), originalmente publicado en el aΓ±o 1935, son las siguientes:
- Desayuno: caldo de pescado y sopa de vegetales con arroz; omelet, pescado horneado, algas marinas y encurtidos.
- Almuerzo: huevos o sopa de arroz, pescado, pollo, un plato de vegetales, y fruta.
- Cena: sopa hecha con caldo de huesos con trozos de carne y vegetales, pescado crudo con rΓ‘bano picante, langosta con lechuga y ensalada de pepino, pescado cocido caliente, fideos, sopa de vegetales con arroz; fruta.
La paradoja francesa
| Consumo anual de alimentos por persona (en libras) | |||
| JapΓ³n | Francia | Estados Unidos | |
| Cereales | 232 | 188 | 150 |
| Papas y almidones | 82 | 168 | 69 |
| AzΓΊcares | 47 | 75 | 155 |
| Carbohidratos totales | 361 | 431 | 374 |
| Carnes | 84 | 239 | 258 |
| Huevos | 40 | 31 | 34 |
| Pescado | 157 | 40 | 16 |
| LΓ‘cteos | 186 | 788 | 576 |
| Alimentos animales totales | 467 | 1098 | 884 |
Se dice que el alto consumo de alimentos de origen animal en Estados Unidos (comparado con el de JapΓ³n) es la causa de la incidencia de enfermedades cardiovasculares en el paΓs. Pero en Francia se consume una cantidad mucho mΓ‘s alta de alimentos animales, y tienen tasas mucho mΓ‘s bajas de enfermedades del corazΓ³n. Los estadounidenses -eso sΓ- consumen niveles mucho mΓ‘s altos de azΓΊcar.
Adaptado de A Taste of Japan, 1993 (Un bocado de JapΓ³n, 1993).
La dieta macrobiΓ³tica β ΒΏrealmente es japonesa?
Los estadounidenses se han familiarizado con muchas costumbres culinarias de JapΓ³n a travΓ©s de la dieta macrobiΓ³tica, popularizada por Michio Kushi y hoy en dΓa puesta en prΓ‘ctica por miles de personas. Los proponentes de la dieta macrobiΓ³tica abogan por una dieta basada en arroz integral (marrΓ³n), con un contenido mΓnimo de alimentos de origen animal, que incluso puede llegar a ser nulo. ΒΏPero es la dieta macrobiΓ³tica verdaderamente representativa de la dieta en JapΓ³n? No en realidad. Los japoneses comen arroz blanco, no integral, y consumen grandes cantidades de alimentos animales, particularmente pescado, pero tambiΓ©n filete de carne, cerdo, y pollo. Los estadounidenses que siguen la dieta macrobiΓ³tica tienden a usar alimentos de soya en lugar de usar carne, en cantidades mucho mayores que el contenido de soya real de la dieta en JapΓ³n.
Los libros de macrobiΓ³tica contienen recetas para el caldo de huesos y los encurtidos, pero no se resalta suficientemente su importancia, y en la prΓ‘ctica suelen dejarse de lado.
Quienes siguen la corriente de la macrobiΓ³tica introdujeron el uso de las algas marinas en Estados Unidos, pero se recomienda tener precauciΓ³n con este hΓ‘bito: las algas marinas contienen carbohidratos complejos que son difΓciles de digerir para muchos occidentales.
Comentarios de un residente de JapΓ³n
Hemos recibido los siguientes comentarios de un residente de JapΓ³n a este artΓculo:
En el artΓculo se hace menciΓ³n al horneado como una tΓ©cnica de preparaciΓ³n empleada por los japoneses, pero de hecho, hasta hace muy poco, la mayorΓa de las personas en JapΓ³n ni siquiera tenΓan horno. El horneado no es un mΓ©todo de preparaciΓ³n que sea comΓΊnmente utilizado ni para el pescado ni para otros alimentos en JapΓ³n. Si bien esto ha ido cambiando, en la cocina tradicional prΓ‘cticamente no se usaba el horno, y en cambio se cocinaba al vapor, a la plancha, en guisos, y en saltadosβ¦esos son los mΓ©todos de preparaciΓ³n tradicionales para nosotros.
Tradicionalmente, los pescaderos entregaban pescado fresco a la puerta de las personas, pero esto ya no es asΓ, y es probable que haya dejado de ser algo comΓΊn para la mayorΓa de personas por largo tiempo. Hasta hace poco, los mercados de pescados eran de lo mΓ‘s comΓΊn, y cada dΓa las mujeres iban para hacer sus compras de abarrotes. Ahora, al igual que en occidente, los supermercados estΓ‘n reemplazando las tiendas de especialidad y las mujeres estΓ‘n dejando de comprar todos los dΓas, pero continΓΊa habiendo tiendas especializadas de pescados, y los mercados de agricultores incluyen puestos de pescado donde se vende pescado fresco y pescado salado curado (asΓ como pescado encurtido). La frescura del pescado en una isla como JapΓ³n hace posible que se consuma crudo. Dado que yo he crecido en Ohio, nunca habΓa probado un pescado decente hasta que me mudΓ© a Minnesota, donde las preferencias alimenticias de los descendientes escandinavos crearon un mercado para el pescado fresco. He aprendido a travΓ©s de la experiencia que nuestra ubicaciΓ³n es determinante para lo que decidimos y tenemos la posibilidad de comer.
Los productos de soya estΓ‘n en todos lados en la cocina japonesa, y sospecho que su consumo es mΓ‘s del ΒΌ de taza que ustedes mencionan. Personalmente no habΓa sabido del uso del βtempehβ en JapΓ³n hasta hace poco cuando la βlocura por la soyaβ que inundΓ³ occidente se extendiΓ³ hasta llegar de vuelta a JapΓ³n. Actualmente no conozco a ningΓΊn japonΓ©s que consuma tempeh. Lo que sΓ comen son productos de soya como el shoyu (salsa de soya), el miso, el natto, el tofu, la yuba, y las vainas frescas de soya que son vaporizadas y saltadas. Tal y como han resaltado, sospecho que el impacto negativo de la soya en la funciΓ³n tiroidea es regulado por la ingesta de minerales -particularmente de yodo- que ocurre gracias al consumo de vegetales marinos y del pescado.
Dentro del texto que publicaron, en muchos lugares mencionan el consumo de βlangostaβ. Yo cuestiono esto dado que la langosta aquΓ es lo que en japonΓ©s llaman βIse Ebiβ, un producto muy costoso que rara vez se consume. QuizΓ‘s βlangostinoβ hubiera sido mΓ‘s acertado. Adicionalmente, el βfunazushiβ no es un marisco; es un pescado fermentado que toma ese nombre luego de pasar por aΓ±os de fermentaciΓ³n junto con arroz.
Con respecto a lo que escriben sobre el umeboshi (las ciruelas fermentadas), en el texto se da a entender que las ciruelas que se utilizan para prepararlo provienen solo de la zona de Mito Ibaraki, y que son famosas. Las ciruelas de ese lugar puede que sean famosas, sin embargo, las ciruelas crecen casi en todos lados en JapΓ³n. De hecho, yo tengo dos Γ‘rboles aquΓ en el templo donde vivo, y preparo umeboshi una vez al aΓ±o. Si quisiera usar las ciruelas verdaderamente famosas para estos fines, comprarΓa las ciruelas de Kii Hanto, consideradas las mejores para hacer un umeboshi grande y jugoso. Estos dΓas, las mujeres jΓ³venes de JapΓ³n raras veces aprenden cΓ³mo preparar su propio βtsukemonoβ, o encurtidos, entonces simplemente los compran. Pero las recetas tradicionales de encurtidos son numerosas y, aunque sean bastante saladas segΓΊn los estΓ‘ndares occidentales, son un buen mΓ©todo para incluir alimentos lactofermentados en la dieta, especialmente el βnukazukeβ.
En general, en cuanto a las costumbres alimenticias tradicionales de JapΓ³n, creo que podemos decir con seguridad que los vegetales son el elemento principal, junto con el arroz y los alimentos hechos de mariscos y pescados. Sin embargo, quisiera resaltar que los japoneses de bajos recursos econΓ³micos no pueden permitirse el consumo de arroz; por lo general, en el pasado las personas mΓ‘s pobres tenΓan que comer mijo o cebada en lugar de arroz, o comer gachas de arroz muy livianas, con algunos vegetales en ellas. Los japoneses modernos (despuΓ©s de la guerra) utilizan una gran parte de su presupuesto mensual de alimentos en el arroz, sin el cual sienten que no pueden vivir (y es verdad). Hoy en dΓa los japoneses han llegado a amar tambiΓ©n al pan de trigo (incluso han inventado el aparato elΓ©ctrico personal para hornear pan) pero la gran mayorΓa siente que algo estΓ‘ faltando en sus vidas si no han comido arroz por algunos dΓas. Si vemos al arroz en la dieta japonesa como equivalente al trigo en occidente, entonces notaremos que las grandes diferencias entre sus dietas estΓ‘n en la cantidad de pescado y de soya que se consume, asΓ como de la cantidad de vegetales. En comparaciΓ³n con dieta moderna de Estados Unidos, la cantidad de vegetales que se consume en JapΓ³n es mucho mayor, al mismo tiempo que las tΓ©cnicas de preparaciΓ³n que utilizan probablemente reducen la pΓ©rdida de nutrientes. Con excepciΓ³n de las vitaminas del complejo B y la cantidad de antioxidantes en las dietas tradicionales de JapΓ³n es importante, en gran parte gracias al consumo de tΓ© verde. Sin embargo, esto estΓ‘ cambiando a medida que los japoneses adoptan el consumo de cafΓ© y que las frituras ocupan el espacio de los vegetales. Sin lugar a dudas, la cocina japonesa nunca fue pensada en ser vegetariana, e incluso los platos considerados βde vegetalesβ estΓ‘n acompaΓ±ados con carne de res o pescado y, por supuesto, con salsa de soya. Lo que es verdad es que los vegetales son muy importantes en la cocina japonesa, y no solo un acompaΓ±amiento.
TendrΓa que decir que, en general, los puntos tratados en el artΓculo son correctos. Estoy verdaderamente contenta de que este tipo de informaciΓ³n se encuentre a disposiciΓ³n para otras personas. TambiΓ©n considero que observar el perfil dietario de JapΓ³n es de utilidad para corregir las ideas equivocadas que existen sobre la ingesta de grasas y la enfermedad cardiovascular, entre muchas otras, y para dejar claro ante quienes promueven la idea de que la soya lo cura todo con respecto a la osteoporosis, que las mujeres japonesas tienen una tasa terriblemente alta de osteoporosis en medio de su alto consumo de soya. JapΓ³n no es la tierra de Michio Kushi como muchos creen. Gracias por llevar a luz a estos puntos.
Pienso que, si somos cuidadosos con nuestras generalizaciones sobre los hΓ‘bitos alimenticios de JapΓ³n, y tenemos cuidado de no comunicar informaciΓ³n distorsionada, entonces estamos contribuyendo a que las personas en occidente puedan aprender de los japoneses -siempre que estar en contacto no signifique que los japoneses adopten hΓ‘bitos occidentales como el consumo de McDonaldβs y Mister Donut.
Emyo Jennifer Nakayama
JapΓ³n
Referencias
- A Taste of Japan, Thompson Learning, 1993.
- Recipes of All Nations, compiled and edited by Countess Morphy, Wm H. Wise & Company, New York, 1935.
- Personal communication Jane Greenberg.
- A Taste of Japan, Thompson Learning, 1993.
- C Nagata and others.Β Journal of Nutrition, 1998;128:209-13.
- Recipes of All Nations, compiled and edited by Countess Morphy, Wm H. Wise & Company, New York, 1935.
- Ibid.
- A Taste of Japan, Thompson Learning, 1993.
- Ibid
- Ibid
- H Okuyama and others.Β Progressive Lipid Research, 1997;35(4):409-457.
- Recipes of All Nations, compiled and edited by Countess Morphy, Wm H. Wise & Company, New York, 1935.
- http://www.biwa.ne.jp/~y-isono/trad/tradeg.html.
- A Taste of Japan, Thompson Learning, 1993.
- H Toshima and others.Β Lessons for Science from the Seven Countries Study. Springer, 1990.
- Cancer Rates and Risks. US Department of Health and Human Services, Public Health Service, National Institutes of Health, 1996.
- Lung Cancer Study
- A Taste of Japan, Thompson Learning, 1993.
- J Suzuki and others (Department of Epidemiology, Tokyo Institute of Gerontology).Β Nippon Rinsho, June 1998;56(6):1563-8.
- Moore, Thomas J,Β Lifespan: What Really Affects Human Longevity, 1990, Simon and Schuster, New York, NY.
- M G Marmot and S Leonard Syme. American Journal of Epidemiology, September 1976;104(3):225-247.
- M G Enig and Sally Fallon.Β The Oiling of America.
Este artΓculo forma parte de la revista trimestral de la FundaciΓ³n Weston A. Price: βWise Traditions in Food, Farming and the Healing Artsβ, en la ediciΓ³n de otoΓ±o de 2001.
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Muchas gracias por la informacion con tanta honestidad.