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Por quΓ© la sal es esencial para la salud y la felicidad
Un programa nacional para reducir la sal de la dieta βpodrΓa prevenir decenas de miles de ataques cardΓacos, derrames cerebrales y muertes, y reducir el gasto en servicios mΓ©dicos de los Estados Unidos en 24 mil millones de dΓ³lares anuales, de acuerdo con un estudio publicado el miΓ©rcoles en la revista New England de medicina.β1 AsΓ comenzaba un artΓculo sobre la sal el 21 de enero de 2010 en la revista Wall Street. βEl estudio, una simulaciΓ³n por computadora, sugerΓa que el impacto serΓa similar al de otras estrategias preventivas como dejar de fumar, disminuir el colesterol o perder un poco de pesoβ como un βarma efectiva contra la presiΓ³n alta en la sangre y las enfermedades cardiovasculares.β De acuerdo con Kirsten Bibbins-Domingo, la autora principal del estudio, βEstamos a tiempo de aunar esfuerzos para lograr que el grueso de la poblaciΓ³n reduzca su ingesta de sal.β
Hemos escuchado palabras como estas antes. En los aΓ±os 1970s, el ComitΓ© McGovern de Objetivos Nutricionales comunicΓ³ a los estadounidenses que nuestras principales diez amenazas serΓan vencidas por el simple cambio de sustituir las grasas animales con aceites poliinsaturados. Ahora, cuarenta aΓ±os despuΓ©s, los estadounidenses han abandonado drΓ‘sticamente las grasas animales para reemplazarlas con aceites industriales con consecuencias desastrosas βlas diez principales enfermedades que estΓ‘n tomando nuestras vidas se han magnificado y el manto de la enfermedad ha cubierto tambiΓ©n a nuestros niΓ±os. Al menos en el caso de la grasa saturada tenemos un substituto, aunque muy pobre βlos carbohidratos refinados, que el cuerpo convierte muy eficientemente en grasa saturada. Pero hasta donde el cuerpo conoce, no existe substituto para la sal.
FUNDAMENTAL PARA LA SALUD
La sal, evidentemente, es fundamental para la salud. No es en vano que tengamos un sabor para la sal en nuestras papilas gustativas y que la comida nos sepa mejor con ella. El gusto por la sal no es una trampa puesta por alguna deidad malΓ©fica de lo cual sentirnos culpables, sino que es parte de nuestra programaciΓ³n para asegurarnos de acompaΓ±ar nuestra comida con sal.
El ocΓ©ano interior de nuestro cuerpo es salado. Sin sal, la mirΓada de reacciones quΓmicas que sostiene la funciΓ³n enzimΓ‘tica, la producciΓ³n de energΓa, la producciΓ³n de hormonas, el transporte de proteΓnas y muchos otros procesos bioquΓmicos simplemente no puede funcionar. Los requerimientos quΓmicos del cuerpo humano demandan que la concentraciΓ³n de sal en el cuerpo se mantenga constante. Si el cuerpo no ingiere suficiente sal, un mecanismo hormonal hace la compensaciΓ³n reduciendo la cantidad de sal excretada en la orina y el sudor, pero nunca va a poder reducirla hasta cero. En una dieta completamente sin sal, el cuerpo va perdiendo continuamenteΒ pequeΓ±as cantidades de sal a travΓ©s de los riΓ±ones y las glΓ‘ndulas sudorΓparas βmΓ‘s aΓΊn si el cuerpo realiza actividad fΓsica vigorosa. Luego intenta ajustarse a esta descarga extraΓ±a de sal acelerando su secreciΓ³n de agua para que la concentraciΓ³n de sal en la sangre se mantenga al nivel necesario. El resultado es una desecaciΓ³n gradual del cuerpo y finalmente la muerte. El organismo puede literalmente morir de sed.
Las personal occidentales en la actualidad consumen alrededor de la mitad de la cantidad de sal que consumΓan tradicionalmente. Antes de la era de la refrigeraciΓ³n la mayor parte de nuestra carne y pescado se preservaba con sal. Los japoneses, quienes tienen una de las mayores ingestas de sal en el mundo, asimismo tienen una esperanza de vida mΓ‘s alta.
La sal provee dos elementos esenciales para la vida y buenos para la salud: el sodio y los iones de cloruro. Ambos son elementos que el cuerpo no puede fabricar por sΓ mismo, por tanto necesitamos obtenerlos a travΓ©s de la alimentaciΓ³n. A pesar de que la sal es la fuente mΓ‘s comΓΊn de estos elementos esenciales en la dieta, el sodio puede encontrarse en algunas otras.
El sodio es un elemento mineral que juega un rol fundamental en la fisiologΓa del cuerpo. Controla el volumen de fluidos en el cuerpo y ayuda a mantener los niveles de pH. Alrededor del 40 por ciento del sodio del cuerpo estΓ‘ contenido en los huesos, un poco estΓ‘ dentro de otros Γ³rganos y cΓ©lulas, y el 55 por ciento restante estΓ‘ en el plasma de la sangre y en los fluidos extracelulares. El sodio es importante para la conducciΓ³n nerviosa apropiada, para lograr el paso de diversos nutrientes a las cΓ©lulas, y en el mantenimiento de la presiΓ³n sanguΓnea.
Los iones de cloruro tambiΓ©n ayudan a mantener el volumen apropiado de la sangre, la presiΓ³n sanguΓnea y el pH de los fluidos del cuerpo. El cloruro es el principal aniΓ³n extracelular y contribuye a muchas funciones corporales incluyendo el mantenimiento de la presiΓ³n sanguΓnea, el equilibrio Γ‘cido-base, la actividad muscular y el movimiento de agua entre los compartimientos de lΓquidos. Mientras que el sodio estΓ‘ presente en una variedad de alimentos, no es igual para los iones de cloruro; las cantidades necesarias de iones de cloruro deben ser obtenidas de la sal.
LA PRESIΓN SANGUΓNEA
Una de las principales funciones de la sal es regular el volumen y presiΓ³n de la sangre, incluyendo la flexibilidad de los vasos sanguΓneos. La presiΓ³n de la sangre puede verse afectada por el estrΓ©s, la edad, el ejercicio, la herencia y la dieta. Para algunos individuos que son sensibles a la sal, el consumo excesivo de sodio puede incrementar la presiΓ³n de la sangre, pero para la mayorΓa, la presiΓ³n de la sangre no se modifica al incrementar el consumo de sal. En una poblaciΓ³n promedio, cuando la ingesta de sal se reduce, alrededor del 30 por ciento experimentarΓ‘ una ligera disminuciΓ³n en la presiΓ³n sanguΓnea, de entre uno y cuatro mm Hg, mientras que alrededor del 20 por ciento experimentarΓ‘ un incremento similar en la presiΓ³n sanguΓnea. El 50 por ciento restante de la poblaciΓ³n no se verΓ‘ afectada por la reducciΓ³n en la ingesta de sal. En la gran mayorΓa de personas, un incremento del consumo de sal βincluso uno drΓ‘stico- no resulta en un incremento de la presiΓ³n sanguΓnea.2
Aun asΓ, todo el debate alrededor de la sal en la salud se concentra mayormente en el asunto de la presiΓ³n sanguΓnea, casi sin tomar en cuenta otros indicadores que resultan de la variaciΓ³n en la ingesta de sal.
EL SISTEMA NERVIOSO
El sodio y los iones de cloruro juegan un rol importante en la puesta en marcha de las neuronas del sistema nervioso. Los cambios en las concentraciones de sodio e iones de cloruro causan el disparo de los impulsos nerviosos, haciendo posible que las neuronas envΓen seΓ±ales a otras cΓ©lulas. El resultado es una correcta comunicaciΓ³n a lo largo de todo el cuerpo que permite que todas las seΓ±ales desencadenen las reacciones fisiolΓ³gicas correspondientes, incluyendo el movimiento mecΓ‘nico de los mΓΊsculos.
METABOLISMO Y DIGESTIΓN
Casi toda la sal que ingerimos con las comidas y bebidas se absorbe rΓ‘pidamente desde el intestino delgado y encuentra su camino hacia el sistema circulatorio y el espacio extracelular de los tejidos. En etapas de rΓ‘pido crecimiento, una cantidad considerable de sodio es absorbida por el sistema Γ³seo y otros tejidos. Luego de la madurez, en una persona saludable, la totalidad de la sal que se ingiere en un dΓa es eliminada a travΓ©s de nuestros canales de excreciΓ³n independientemente de cuΓ‘nta haya sido. De hecho, nuestros riΓ±ones son capaces de filtrar una cantidad increΓblemente grande de sodio a diario (el equivalente a seis libras de sal).
La sal juega un rol fundamenta en la digestiΓ³n. La digestiΓ³n de los carbohidratos requiere de enzimas dependientes del sodio para romper las cadenas de carbohidratos en monosacΓ‘ridos como glucosa, fructosa y galactosa; el sodio asimismo participa en el transporte de dichos monosacΓ‘ridos a travΓ©s de la pared intestinal.
La sal es nuestra principal fuente de iones de cloruro en la dieta, componentes principales del Γ‘cido clorhΓdrico, necesario para la digestiΓ³n de proteΓnas. El Γ‘cido clorhΓdrico tambiΓ©n es importante para mantener a los parΓ‘sitos y patΓ³genos alejados del tracto digestivo βlos parΓ‘sitos pueden fΓ‘cilmente ganar la batalla en aquellos con una dieta baja en sal. Otros sΓntomas de hipoclorhidria (bajos niveles de Γ‘cido clorhΓdrico) incluyen distensiΓ³n abdominal, acnΓ©, deficiencia de hierro, eructos frecuentes, indigestiΓ³n, diarrea y mΓΊltiples alergias alimentarias.
Es asΓ que necesitamos de la sal para digerir carbohidratos y proteΓnas; asimismo necesitamos la sal para digerir grasas, debido a que el sodio participa en la elaboraciΓ³n de la bilis, la cual emulsifica las grasas haciendo posible su absorciΓ³n.
LA SAL Y EL CEREBRO
La sal es crΓtica para el desarrollo de las cΓ©lulas estructurales en el cerebro. Entre los aΓ±os 1984 y 1991, Mary Enig, PhD, trabajΓ³ como perito en muchas demandas judiciales a dos marcas de fΓ³rmulas de soya para infantes deficientes en iones de cloruro, Neo-Mul-Soy y CHOFree, ambas fabricadas por una compaΓ±Γa llamada Syntex. Los demandantes alegaban que al remover el cloruro (en la forma de cloruro sΓ³dico) de la fΓ³rmula, sus hijos no lograban alcanzar su mΓ‘ximo potencial intelectual. La Dra. Enig atestiguΓ³ que el cloruro es esencial para el crecimiento del cerebro y el desarrollo de la funciΓ³n neurolΓ³gica, y que el sodio activa una enzyma necesaria para la formaciΓ³n de las cΓ©lulas estructurales.3 La empresa Syntex saliΓ³ del negocio de la fΓ³rmula infantil debido a la publicidad en contra de sus productos y ahora la industria de las fΓ³rmulas para niΓ±os estΓ‘ al tanto de la necesidad de la sal en sus productos, sin embargo muchos supuestos expertos aΓΊn recomiendan a las madres gestantes y lactantes adoptar una dieta baja en sal, o restringir la sal en la dieta de sus niΓ±os.
LA FUNCIΓN ADRENAL
Las glΓ‘ndulas adrenales son responsables de la liberaciΓ³n y regulaciΓ³n de alrededor de cincuenta de las hormonas del cuerpo, incluyendo las hormonas sexuales y las hormonas que regulan la presiΓ³n y glucosa en la sangre, el metabolismo de minerales, las respuestas al estrΓ©s y la capacidad de sanaciΓ³n. Las glΓ‘ndulas adrenales suministran al cuerpo con epinefrina y norepinefrina, ambas son hormonas y a la vez neurotransmisores que regulan nuestro metabolismo. Los niveles adecuados de sal ayudan a las glΓ‘ndulas adrenales a producir las hormonas necesarias para mantener el metabolismo del cuerpo andando sin dificultad; por ejemplo, el transporte de vitamina C dentro de las glΓ‘ndulas adrenales es dependiente del sodio, y la vitamina C es un cofactor enzimΓ‘tico que interviene en la producciΓ³n de un nΓΊmero de hormonas adrenales.
Tener antojos de comida muy salada es una seΓ±al de un mal funcionamiento adrenal. La hormona adrenal aldoesterona ayuda a regular la presiΓ³n sanguΓnea. Cuando los niveles de aldoesterona disminuyen drΓ‘sticamente βque comΓΊnmente pasa durante periodos de estrΓ©s o fatiga- el cuerpo responde teniendo antojos de sal para ayudar a estabilizar la presiΓ³n sanguΓnea.
PELIGROS DE LA BAJA INGESTA DE SAL
En 1936, un investigador britΓ‘nico llamado McCance publicΓ³ los resultados de un anΓ‘lisis seminal en el que tres seres humanos fueron puestos bajo un rΓ©gimen libre de sal y excesivos niveles de sudoraciΓ³n para provocar la rΓ‘pida disminuciΓ³n de los niveles de sal en el cuerpo.5 Ellos perdieron peso inmediatamente y empezaron a verse enfermos. Su sentido del gusto y olfato se vio afectado, la comida se hizo insΓpida y las comidas grasosas los hacΓan sentir mareados. Incluso tomando mucha agua, no encontraban alivio para su sed. Dos de las tres personas estudiadas tenΓan pesadillas. Todos sufrΓan de calambres con frecuencia, se volvieron apΓ‘ticos, tenΓan dificultad para hablar y su capacidad mental disminuyΓ³. Todo volviΓ³ a sus niveles normales de salud y vigor poco despuΓ©s de retomar la ingesta de sal.
En un estudio con ratas, los investigadores encontraron que las ratas puestas en dietas sin sal ahora huΓan de actividades que normalmente disfrutaban: una seΓ±al de depresiΓ³n. Concluyeron que la sal eleva el buen Γ‘nimo.5
A propΓ³sito, un peligro de beber cerveza es la enfermedad llamada βPotomanΓa de la cervezaβ, una condiciΓ³n de bajo contenido de sodio en la sangre que suele aparecer entre bebedores de cerveza. La condiciΓ³n se caracteriza por cansancio, confusiΓ³n, mareo y en casos extremos coma βasΓ que si te desmayas en el bar no necesariamente es por mucha cerveza sino por muy poco manΓ salado.6
BREVE HISTORIA DE LA SAL
La demonizaciΓ³n de una sustancia tan vital para nuestra salud sΓ³lo pudo pasar en una sociedad que ignora la historia de la sal.
El uso humano de la sal estΓ‘ en Γntima conexiΓ³n con nuestro avance desde la era de piedra de cazadores y recolectores, hasta la agricultura en la que los cereales de granos se convirtieron en una comida importante. La sal es necesaria para que la comida nos sepa bien y tambiΓ©n para preservar carnes y lΓ‘cteos para su almacenamiento y transporte. El incremento en el uso de sal indujo al aumento en la producciΓ³n de cΓ©lulas estructurales en el cerebro, las cΓ©lulas que nos hacen capaces de pensar creativamente y de hacer planes a largo plazo. De hecho, en culturas ancestrales, la sal era considerada el regalo de los dioses. Homero se refiriΓ³ a la sal como la βsustancia divinaβ y PlatΓ³n la describe como βespecialmente estimada por los diosesβ. La palabra de los Celtas para sal significa βdivinaβ o βsagradaβ.
El cazador recolector obtiene la sal que necesita de la sangre de animales (y a veces de la orina) que concentra sal de las plantas que comen. En zonas donde el suelo tiene un bajo contenido de sodio sΓ³lo podrΓ‘n prosperar grupos humanos pequeΓ±os.7
La bΓΊsqueda de sal llevΓ³ al desarrollo de las mayores rutas de intercambio en el mundo antiguo. Si ves un mapa del mundo que muestre los mΓ‘s grandes depΓ³sitos de sal a nuestro alcance, entonces estarΓ‘s viendo dΓ³nde se desarrollaron las civilizaciones βen Jordania, en el Tigris-EΓΊfrates, el RΓo Amarillo de China, los pantanos de sal en Persia, los desiertos de Egipto y el Sahara; en el Nuevo Mundo en AmΓ©rica Central, en los Andes y los Grandes Lagos; y finalmente en las costas de Γ‘reas muy soleadas, donde la sal podΓa obtenerse de la evaporaciΓ³n del agua de mar.
A los soldados romanos se les pagaba parcialmente con sal βy nuestra palabra βsalarioβ se deriva de la palabra en latin para sal, salarium. Los romanos eran conocidos por sus salsas, llamadas salsus, debido a que se les aΓ±adΓa mucha sal para hacerlas sabrosas y para preservarlas. Tener control sobre los suministros de sal en la regiΓ³n del Mar Muerto era fundamental para el proceso de construcciΓ³n del imperio romano. Ellos necesitaban sal para sus enormes ejΓ©rcitos, y para preservar la carne y el pescado que necesitaban consumir.
Un artΓculo muy interesante publicado en la revista Scientific American, en 1963, describe la influencia social de la sal.8 El intercambio de sal, entre el mar y la tierra, tuvo consecuencias militares, polΓticas y sociales. Las caravanas y barcos que llevaban sal necesitaban ser protegidos de los ladrones; es asΓ que se originΓ³ un sistema de protecciΓ³n antirrobos.
EmergiΓ³ un patrΓ³n polΓtico indiscutible: donde abundaba la sal la sociedad tendΓa a ser libre, independiente y democrΓ‘tica; donde la sal era escasa aquellos que controlaban la sal controlaban a la gente. Por ejemplo, a lo largo de las orillas del Mar MediterrΓ‘neo y el Mar del Norte, donde la sal abundaba, los granjeros y los pescadores daban de comer a sociedades libres. En contraste, aquellas Γ‘reas del mundo que necesitaban importar la mayorΓa de su sal o recolectarla de pequeΓ±as fuentes aisladas muestran un patrΓ³n dictatorial, una historia de frecuente conflicto, monopolio y obediencia a algunos pocos omnipotentes. En las antiguas civilizaciones de los valles de Nilo, Babilonia, India, China, MΓ©xico y PerΓΊ, los reyes y sacerdotes mantenΓan su rΓ©gimen y obtenΓan sus ingresos financieros a travΓ©s de un monopolio de sal, del cual la poblaciΓ³n era irremediablemente dependiente.
En Europa, una gran cuota de la sal era obtenida de planicies a baja altitud al borde del ocΓ©ano, donde el agua de mar fluΓa naturalmente o por canales construidos hacia depresiones donde se acumulaba para luego evaporarse por acciΓ³n del sol. Si seguimos la pista de antiguas orillas veremos el nivel del mar en distintas Γ©pocas. A la altura correspondiente a las civilizaciones de los antiguos griegos y fenicios, el nivel del mar era al menos 3 pies mΓ‘s bajo que ahora. Por alrededor de mil aΓ±os, se popularizΓ³ la extracciΓ³n de sal de turberas y de depΓ³sitos, gracias al sol, en el Mar MediterrΓ‘neo, AtlΓ‘ntico y del Norte. Al mismo tiempo el agua del mar estaba elevando su nivel. Para el aΓ±o 500 AD, el nivel del mar se habΓa elevado mΓ‘s de seis pies (tres pies mΓ‘s que su nivel actual). Puede parecer un cambio insignificante pero fue suficiente para arrasar con los depΓ³sitos que hacΓan posibles la extracciΓ³n de sal. La cubierta de dichos depΓ³sitos arrasΓ³ una importante fuente de riqueza y comercio y resultΓ³ en la disminuciΓ³n de la salud y la inteligencia de la poblaciΓ³n, correspondiente a la Γpoca Oscura de Europa; sΓ³lo cuando el nivel del mar disminuyΓ³ nuevamente y la sal estuvo nuevamente disponible es que Europa se recuperΓ³, aproximadamente en el aΓ±o 1000 AD.
Hoy tenemos muchas fuentes de sal y no dependemos de las rutas de comercio o del nivel del mar. La tecnologΓa ha hecho que la sal estΓ© disponible a un bajo precio para casi todos, este hecho por sΓ solo ha logrado sacar a muchas poblaciones de la miseria. Aun asΓ, es fΓ‘cil darse cuenta de la tendencia a limitar y controlar la sal en la actualidad βya sea convenciΓ©ndonos de que lo hagamos voluntariamente, o incluso imponiendo restricciones para la sal en la poblaciΓ³n entera. Hay algo muy siniestro alrededor de lo que sucede actualmente en torno a la sal. ΒΏEstaremos en nuestro camino a una nueva Era Oscura con las restricciones de sal de esta Γ©poca?
LA AGENDA DETRΓS DE LA RESTRICCIΓN DE SAL
Los esfuerzos para que los estadounidenses restrinjan su ingesta de sal empezaron varias dΓ©cadas atrΓ‘s. La guerra contra la sal comenzΓ³ en 1972 cuando el Programa Educativo Nacional para la PresiΓ³n Alta en Sangre, una coaliciΓ³n de treinta y seis organizaciones mΓ©dicas y seis agencias federales declararon, en esencia, que la sal era un mal innecesario. En 1978, un investigador llamΓ³ a la sal βel aditivo alimenticio mΓ‘s peligroso de todos.β9
Mary Enig, PhD, recuerda haber ido a una conferencia de la Sociedad de EducaciΓ³n en NutriciΓ³n a inicios de los aΓ±os 1980s. La oradora era Kristin McNutt, quien habΓa sido retenida por la FundaciΓ³n MSG. (Cuando los fabricantes de comida disminuyen el contenido de sal, usualmente elevan el contenido de saborizantes artificiales, como el MSG).
McNutt seΓ±alΓ³, βEsto es exactamente lo que hicimos ante el ComitΓ© McGovern. Para llamar la atenciΓ³n de los medios de comunicaciΓ³n dijimos que la sal eleva la presiΓ³n sanguΓnea. SabΓamos que eso no era verdad pero tenΓamos que lograr que nos presten atenciΓ³n.β Quedaba claro para Enig que agentes como McNutt habΓan infiltrado grupos involucrados en nutriciΓ³n para promover una agenda libre de sal.10
En 1978, el grupo activista Centro para la Ciencia en el InterΓ©s PΓΊblico (CDPI, por sus siglas en inglΓ©s) empezΓ³ a persuadir al Congreso para que demande el etiquetado de las comidas con alto contenido de sal; el FDA se uniΓ³ a este movimiento en 1981, con el objetivo de reducir la ingesta nacional de sal. Ahora la norma de reducir la ingesta de sal es parte de las pautas alimentarias.
Las recientes Pautas Alimentarias del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglΓ©s) de 2010, recomiendan reducir la ingesta diaria de sal a 3,5 gramos, una cantidad menor a la cucharadita que constituye nuestra necesidad absoluta de sal, luego de que dicha recomendaciΓ³n fuera de 6 gramos en las Pautas de 2005.
Lo mΓ‘s interesante del nuevo anuncio del ComitΓ© de Pautas Alimentarias de 2010 es que esta vez no hubo objeciΓ³n alguna por parte de los fabricantes de comida. De hecho, muchas compaΓ±Γas de alimentos anunciaron que reducirΓ‘n el contenido de sal de sus productos en un 20 por ciento. Estamos hablando de muchos gigantes de la industria, como Kraft Foods y NestlΓ©. Y ahora estamos ante un anuncio similar de Frito-Lay alrededor de sus chips salados de papas fritas.
Nuestra mayor preocupaciΓ³n es el hecho de que resulta que estos anuncios sobre la reducciΓ³n de sal han ocurrido al mismo tiempo que un substituto de la sal estΓ‘ listo para ingresar al mercado: Senomyx. EstΓ‘ claro que el substituto de la sal Senomyx es un producto que tiene un efecto en nuestro sistema neurolΓ³gico que logra que el individuo perciba el sabor salado. Es nada mΓ‘s que una droga neurotrΓ³fica.
Dado que el fabricante de Senomyx denomina a su producto βcomidaβ, el sustituto de sal que fabrica no requiere el extenso anΓ‘lisis que requerirΓa por la AdministraciΓ³n de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglΓ©s) si este fuera denominado un farmacΓ©utico. Hasta donde nosotros sabemos, no se ha probado la seguridad de usar el Senomyx como substituto de la sal, y es tan potente que la cantidad necesaria en la comida es menor a la cantidad establecida para requerir aprobaciΓ³n de la FDA. AdemΓ‘s, nunca serΓ‘ explΓcitamente indicada la presencia de Senomyx en las etiquetas dado que es permitido que el Senomyx sea llamado βsaborizante artificialβ.
Podemos fΓ‘cilmente predecir los resultados de usar un substituto de sal en lugar de sal de verdad: mayores problemas de salud de cada tipo, incluyendo retraso mental, fallas cardΓacas, fallos en el desarrolloβ¦y obesidad- dado que nuestros cuerpos realmente necesitan sal. ΒΏQuΓ© pasa cuando comemos alimentos que saben a sal pero no satisfacen nuestros requerimientos de sal? Sentiremos la urgencia de seguir comiendo hasta que nuestros requerimientos de sal sean satisfechos.
EVIDENCIA RECIENTE SOBRE LA SALUD CARDIOVASCULAR
Mientras que los βexpertosβ insisten en la restricciΓ³n de sal como una manera de prevenir los ataques cardΓacos, los niveles elevados de presiΓ³n sanguΓnea y los derrames cerebrales, continΓΊa acumulΓ‘ndose la evidencia que indica lo contrario. Un estudio de 2010 (del 4 de mayo) financiado por el gobierno y publicado en la revista Journal of the American Medical Association, encontrΓ³ que incluso modestas reducciones en la ingesta de sal estΓ‘n asociadas con un incremento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares y muerte.11 Adicionalmente, se ha hecho evidente el aumento en el riesgo de muertes bajo el rango recomendado por las Pautas Alimentarias del gobierno estadounidense para la ingesta de sodio, lo cual significa que los ciudadanos estadounidenses que sigan las pautas alimentarias de su paΓs estarΓ‘n corriendo riesgo.
El estudio concluye que una disminuciΓ³n en los niveles de sodio estΓ‘ asociada con mayor mortalidad. βSi vemos nuestros resultados juntos, estos contradicen las estimaciones hechas por los modelos de computadora que seΓ±alan que disminuyendo los niveles de sodio se reducirΓ‘n los costos en salud pΓΊblica y serΓ‘n salvadas muchas vidas. Asimismo, nuestros resultados no validan las recomendaciones actuales de una reducciΓ³n generalizada e indiscriminada en la ingesta de sal a nivel poblacional,β escriben los autores.
Del mismo modo, un anΓ‘lisis de la base de datos federal mΓ‘s grande de nutriciΓ³n y salud de los Estados Unidos (NHANES, por sus siglas en inglΓ©s), publicada en la revista Journal of General Internal Medicine, encontrΓ³ una mayor proporciΓ³n de fallos cardΓacos y muertes entre pacientes puestos bajo dietas bajas en sal βun resultado perfectamente consistente con el estudio JAMA.12
Si el consumo de sal y la hipertensiΓ³n estuvieran conectados, ambos se habrΓan elevado. Sin embargo un artΓculo de 2010 elaborado por dos investigadores de Harvard muestra que mientras que la hipertensiΓ³n se ha incrementado entre los estadounidenses en los ΓΊltimos cuarenta aΓ±os mientras que la ingesta de sodio se ha mantenido sin variaciΓ³n.
ALGUNAS OTRAS INQUIETUDES
Un estudio de Harvard de 2010 relacionΓ³ las dietas bajas en sal con un incremento en la resistencia a la insulina, la condiciΓ³n precursora a la diabetes tipo 2. Β‘Las personas estudiadas bajo una dieta baja en sal desarrollaron resistencia a la insulina en siete dΓas!14 Estudios recientes hechos en Australia demuestran que los individuos con diabetes tipo 1 o diabetes tipo 2 mueren en cantidades mucho mayores si la sal es restringida en sus dietas.15
Debido a la disminuciΓ³n de la funciΓ³n renal cuando el cuerpo envejece, los riΓ±ones retienen menos sodio. Estudios recientes han demostrado que los adultos mayores con hiponatremia (bajos niveles de sodio) tienden a sufrir mΓ‘s de caΓdas y caderas rotas, y sus habilidades cognitivas disminuyen.16
Un estudio de 2007 encontrΓ³ que los bebes nacidos con poco peso tambiΓ©n nacΓan con bajos niveles de sodio en su suero sanguΓneo debido a que sus madres tenΓan dietas bajas en sal.17 Otro estudio encontrΓ³ que los infantes con bajos niveles de sodio podΓan estar predispuestos a un pobre desarrollo de sus funciones neurolΓ³gicas entre los diez y trece aΓ±os de edad.18
En cuanto a los pulmones, algunos sugieren que la sal puede impedir la funciΓ³n Γ³ptima de los pulmones y puede ser problemΓ‘tica en el caso de los asmΓ‘ticos o de otros problemas respiratorios. El centro CDPI declara que βlas dietas altas en sal entorpecen la funciΓ³n de los pulmones y empeoran los sΓntomas de asmaβ, mientras que el grupo WASH (World Action on Salt and Health) va mΓ‘s allΓ‘ hasta asegurar que: βExiste evidencia de que la reacciΓ³n bronquial en personas con asma estΓ‘ relacionada con la ingesta de sal. Una reciente revisiΓ³n de estudios de epidemiologΓa e intervenciones demostraron que reducir la ingesta de sal pueda ayudar a reducir la severidad de un ataque de asma y otros problemas de respiraciΓ³n.β19 El tan esperado estudio decisivo sobre el tema fue publicado en Junio de 2008 y fue titulado: βLas recomendaciones bajas en sodio para los asmΓ‘ticos deberΓan tomarse con una pizca de sal.β20 En resumen, la ciencia confirma que no hay que culpar a la sal de los males del asma, lo cual confirma la sabidurΓa de los muchos mΓ©dicos que rutinariamente solΓan prescribir visitas a las minas de sal para aquellos que sufren de asma y otras enfermedades respiratorias.
ΒΏLa sal causa obesidad? Los defensores de una dieta anti-sal continuamente hablan de reducir la ingesta de este ingrediente no calΓ³rico en nuestras dietas. Es verdad que la sal hace a la comida mΓ‘s sabrosa y que las personas tendemos a comer mΓ‘s si la comida es sabrosa que si es insΓpida, eso no significa que haya una asociaciΓ³n metabΓ³lica entre la ingesta de sal y las probabilidades de desarrollar obesidad.21 En cambio, es probable que las restricciones de sal βespecialmente si van de la mano con el uso de imitaciones de sal para engaΓ±ar al paladar-conducirΓ‘n a un incremento en los niveles de obesidad dado que logran que las personas coman mΓ‘s de lo necesario en un intento de cumplir con sus requerimientos de sal.
CONSECUENCIAS INESPERADAS
La campaΓ±a contra la sal es un perfecto ejemplo de la ley de las consecuencias inesperadas. Los investigadores, polΓticos, profesionales mΓ©dicos y reporteros impulsan las ideas de βsin-salβ como una herramienta infalible para limitar la enfermedad, cuando toda la evidencia seΓ±ala que ocurre lo contrario: incrementos de problemas de salud en jΓ³venes y adultos, disminuciΓ³n de la funciΓ³n cerebral, aumento de la confusiΓ³n, y un gran impulso a las industrias de la comida procesada y los fΓ‘rmacos. Con pocas excepciones, no hay razΓ³n para temer al salero. Β‘Ponle verdadera sal a esa comida real preparada en casa y disfrΓΊtala!
ANEXOS
ANEXO 1. SAL, NUTRIENTE ESENCIAL
Un mensaje del Instituto de la Sal
La sal es un nutriente esencial. Esta es una descripciΓ³n tΓ©cnica, no un afiche publicitario. Un nutriente esencial es aquel nutriente necesario para la vida que el cuerpo no produce por sΓ mismo. Para los humanos, la sal es tan esencial como el agua. Podemos perecer sin sal asΓ como podemos perecer sin agua. El cuerpo humano contiene alrededor de ocho onzas de sal. La cantidad de sal es regulada en nuestro cuerpo a travΓ©s de nuestros riΓ±ones y por la transpiraciΓ³n.
Un componente de la sal, el sodio (Na), participa en la contracciΓ³n muscular incluyendo los latidos del corazΓ³n, los impulsos nerviosos y la digestiΓ³n de las proteΓnas que construyen el cuerpo. El sodio es fΓ‘cil de absorber y es un elemento activo en la absorciΓ³n de otros nutrientes en el intestino delgado. El sodio es el principal electrolito extracelular responsable de regular el balance de agua, el pH, y la presiΓ³n osmΓ³tica. Es tambiΓ©n importante en la conducciΓ³n nerviosa y, debido a su importancia en el funcionamiento de nuestro cuerpo, hay muchos mecanismos, incluyendo la generaciΓ³n de las hormonas angiotensina y aldosterona, que reajustan el sistema cuando el consumo de sal es insuficiente, lo cual amenazarΓa a los nervios y mΓΊsculos del cuerpo e interferirΓa con la bomba de sodio y potasio que ajusta las presiones intra y extra celulares. Si tu ingesta de sal varΓa ampliamente, estos mecanismos se activan para asegurar que tu cuerpo permanezca sano, manteniendo una presiΓ³n sanguΓnea relativamente constante.
El cloruro (Cl), el otro componente de la sal, tambiΓ©n es esencial para la buena salud. Preserva el balance Γ‘cido-bΓ‘sico en el cuerpo, ayuda a la absorciΓ³n de potasio, abastece la esencia del Γ‘cido estomacal digestivo, y mejora la habilidad de la sangre de llevar el diΓ³xido de carbono de los tejidos respiratorios a los pulmones.
Debido a lo esencial de la sal para la buena salud, el cuerpo humano tiene un innato apetito por ella. Alrededor del mundo, la ingesta de sal varΓa entre una y otra poblaciΓ³n, pero casi todas caen dentro de lo que la eminencia en investigaciΓ³n mΓ©dica Bjorn Folkow denomina el βrango higiΓ©nico seguroβ de la ingesta de sodio, entre 2300 mg y 4600 mg al dΓa, y de hasta 5750 mg al dΓa. En medidas comunes, eso serΓa entre una y dos βo dos y media- cucharaditas de sal al dΓa. Aparentemente algunas pocas personas cuya lejanΓa les impide acceder a cantidades ideales de sal consumen bastante menos de los 2300 mg al dΓa de sodio, mientras que algunas otras dietas tienen un contenido de sal bastante alto debido a los pescados y vegetales salados que consumen, sin embargo prΓ‘cticamente toda sociedad con acceso a la sal consume cantidades dentro del βrango seguroβ. La ingesta promedio de sal en Norte AmΓ©rica y en la mayorΓa de Europa es de 3500 mg al dΓa aproximadamente βjusto en el medio del rango.
Fuente: http://www.saltinstitute.org/Uses-benefits/Salt-in-Food/Essential-nutrient
ANEXO 2. SAL REFINADA Y βFORTIFICADAβ
La mayorΓa de la sal de mesa hoy en dΓa es βrefinadaβ o βpurificadaβ, un proceso que usualmente requiere de recristalizaciΓ³n. En la recristalizaciΓ³n, la salmuera es tratada con quΓmicos que precipitan la mayorΓa de las βimpurezasβ, que son el magnesio y otros minerales trazas. Luego, a travΓ©s de muchas facetas de evaporaciΓ³n, se logra colectar cristales puros de cloruro de sodio que pasan a ser secados en una estufa.
Durante el proceso de secado se aΓ±ade un compuesto que evita el cuajado βesto asegura que la sal se desprenda fΓ‘cilmente y no se apelmace. Algunos de los agentes usados para evitar el cuajado son el ferrocianuro de sodio, el fosfato tricΓ‘lcico, los carbonatos de calcio o magnesio, las sales de Γ‘cidos grasos, el Γ³xido de magnesio, el diΓ³xido de silicona, el silicato de calcio, el aluminosilicato de sodio, y el aluminosilicato de calcio. Los compuestos que mΓ‘s nos preocupan son los ferrocianuros y los aluminosilicatos.
Dado que la sal es ubicua, las autoridades de salud la identificaron como un buen vehΓculo para suministrar nutrientes que se consideran escasos en la poblaciΓ³n. La prΓ‘ctica de aΓ±adir yodo a la sal iniciΓ³ en los aΓ±os 1920s βlos fabricantes de sal, particularmente Mortonβs Salt, aΓ±adiΓ³ cantidades mΓnimas de yoduro de potasio, o yoduro potΓ‘sico, para ayudar a reducir la incidencia de deficiencia de yodo en humanos. La sal yodada eliminΓ³ por completo el bosio al ser probada en niΓ±as escolares en Cleveland. En Suiza, muchos distritos empezaron a usar la sal yodada; aquellos distritos que la usaron experimentaron una disminuciΓ³n hasta casi cero en la incidencia del bosio. A pesar de estos acontecimientos, los programas de suplementaciΓ³n masiva con yodo tuvieron gran oposiciΓ³n, especialmente desde que sus efectos secundarios empezaron a emerger. Mientras que dichos programas prΓ‘cticamente eliminaban el bosio, la prevalencia de la tiroiditis de origen autoinmune fue creciendo en las Γ‘reas donde se consumΓa agua yodada y/o sal yodada. La adiciΓ³n de yodo a la sal, especialmente al ser usada en comida ultraprocesada, representa serios problemas para aquellos que son sensibles al yodo.
Algunos paΓses europeos βen los que la adiciΓ³n de flΓΊor al agua no se practica-, aΓ±aden ademΓ‘s flΓΊor a la sal de mesa. En Francia, el 35 por ciento de la sal de mesa vendida contiene ya sea fluoruro de sodio o fluoruro de potasio, y el uso de sal fluorada estΓ‘ extendido a lo largo de AmΓ©rica del Sur.Β El Γ‘cido fΓ³lico aΓ±adido a la sal le da un color amarillento, y las autoridades de salud de algunos paΓses han considerado aΓ±adir fierro a la sal.
Nuestro consejo es el siguiente: evita toda la sal que sea procesada, refinada, βfortificadaβ; opta por consumir sal natural marina o de minas, de las cuales hay muchas marcas enlistadas en la GuΓa del Consumidor de la FundaciΓ³n Weston A. Price.
ANEXO 3. Β‘LOS BEBES PREMATUROS NECESITAN SAL!
La sal es fundamental para el desarrollo del cerebro de los bebΓ©s prematuros. El idioma, la memoria, la inteligencia y la coordinaciΓ³n han probado ser todos mejores en bebΓ©s prematuros cuando se les suplementΓ³ con sal poco despuΓ©s de nacer.
El estudio se enfocΓ³ en 37 niΓ±os que habΓan sido monitoreados desde el nacimiento. Todos habΓan nacido a las 33 semanas de gestaciΓ³n o incluso antes. Entre las edades de 10 y 13 aΓ±os se evaluΓ³ la habilidad de los niΓ±os en tareas de movimiento y balance, CI, memoria, aprendizaje y lenguaje. TambiΓ©n fueron evaluados en problemas de comportamiento. Todos los exΓ‘menes aplicados fueron reconocidos y validados como medidores de desempeΓ±o.
DiecisΓ©is de los niΓ±os habΓan recibido un suplemento diario de sal de 4 a 5 milimoles por kg de peso corporal βalrededor de 1/20 de cucharadita- en sus comidas del dΓa 4 al 14 luego de su nacimiento; el resto de los niΓ±os no fue suplementado.
Los resultados mostraron que, en promedio, los niΓ±os que fueron suplementados con sal en su comida obtuvieron puntajes 10 por ciento mayores en memoria, aprendizaje y lenguaje. Asimismo, su coordinaciΓ³n fΓsica, CI, memoria general y comportamiento eran significativamente mejores.
Los autores concluyeron que los bebes nacidos semanas antes requieren una mayor ingesta de sal durante sus primeras dos semanas de vida en comparaciΓ³n con aquella de los bebΓ©s que completaron sus nueve meses de gestaciΓ³n. Los autores sugieren que de no suplementar a un bebe prematuro con sal en su dieta podrΓa comprometerse su desarrollo neurolΓ³gico en la niΓ±ez.
Fuente: http://backend.innovations-report.com/html/reports/medicine_health/report-8234.html
ANEXO 4. NOTA DE PRENSA DEL INSTITUTO DE LA SAL
LAS NUEVAS PAUTAS ALIMENTARIAS SOBRE EL SODIO INCREMENTARΓAN LA OBESIDAD Y LOS RIESGOS DE SALUD PARA LOS ESTADOUNIDENSES
Washington, DC β 10 de febrero de 2011: en el Encuentro para la ComunicaciΓ³n Verbal del ComitΓ© Asesor de Pautas Alimentarias, llevado a cabo hoy en la sede central de la USDA, el Instituto de la Sal advirtiΓ³ que, en vez de mejorar la salud de los consumidores, las Pautas Alimentarias de 2010 iban a resultar en confusiΓ³n y en consecuencias no deseadas. La reducciΓ³n de la sal en la comida incrementarΓ‘ la epidemia de obesidad debido a que los individuos consumirΓ‘n mΓ‘s para poder satisfacer su apetito natural de sodio y su hambre por comida sabrosa. Asimismo llevarΓ‘ a otros serios riesgos de salud no deseados.
El vicepresidente de Ciencia e InvestigaciΓ³n del Instituto de la Sal, Morton Satin, seΓ±alΓ³ que las Pautas Alimentarias se han convertido en su mayorΓa en reflexiones de ideologΓas activistas en lugar de basarse en ciencia fundamentada. βEl propΓ³sito del proceso de revisiΓ³n de cinco aΓ±os es examinar objetivamente toda la nueva evidencia antes de hacer recomendaciones, aun asΓ, los miembros principales del ComitΓ© declararon abiertamente los resultados esperados con respecto a la sal antes de que el proceso comience, con lo cual comprometieron el proceso y decidieron de antemano las recomendaciones finales,β dijo Satin.
La recomendaciΓ³n de 1500 mg de sodio equivale a menos de cuatro gramos de sal al dΓa. La informaciΓ³n disponible confirma que no hay sociedad moderna alguna que consuma tan poca sal, con lo que las recomendaciones de las Pautas Alimentarias serΓan prΓ‘cticamente un experimento en mΓ‘s de 300 millones de estadounidenses. Las intervenciones para reducir los riesgos de enfermedad que se llevan a cabo en toda la poblaciΓ³n sΓ³lo son factibles cuando no hay posibilidad de consecuencias negativas para la salud β y este claramente no es el caso. El aumento en la actividad del sistema renina-angiotensina-aldosterona, la respuesta natural del cuerpo a la ingesta reducida de sal, conducirΓ‘ a un incremento en los riesgos de enfermedad de la poblaciΓ³n. La evidencia revisada rigurosamente sugiere la posibilidad de consecuencias no deseadas resultantes de una ingesta insuficiente de sal como discapacidades cognitivas, adversidades en el desarrollo neurolΓ³gico infantil e incrementos en los dΓ©ficits de atenciΓ³n y caΓdas en los adultos mayores.
Satin llegΓ³ a declarar que βLas anteriores Pautas Alimentarias dieron rΓgidas recomendaciones sobre la grasa que ensalzaron como cientΓficamente sΓ³lidas y que tuvieron que ser retiradas cuando la verdadera ciencia probΓ³ erradas. Creo que esta desalentadora lecciΓ³n se repetirΓ‘ una vez mΓ‘s con la sal. Los humanos saludables alrededor de todo el mundo consumen sal en cantidades que varΓan relativamente poco, dirigidos por sus mecanismos naturales de control fisiolΓ³gico. Intentar superar a la biologΓa con polΓticas errΓ³neas es un disparate.β
ANEXO 5. HYPONATREMIA
Los estudios han confirmado la importancia del balance de electrolitos: sodio, calcio, potasio y magnesio. Hay serias consecuencias para el cuerpo si este pierde electrolitos en la transpiraciΓ³n o en la diarrea. Asimismo, cuando luego del ejercicio nos hidratamos sΓ³lo con agua, el balance de electrolitos no estΓ‘ del todo restaurado y la ocurre la βintoxicaciΓ³n por aguaβ o hiponatremia. Los corredores de maratones son siempre advertidos de que deben consumir dosis extras de sal, y la diarrea es tratada con la Terapia de RehidrataciΓ³n Oral para reemplazar los electrolitos perdidos. Las consecuencias de no recuperar la sal perdida pueden ser serias, incluso mortales.
Es el sodio lo que hace carbonatadas a las βbebidas carbonatadasβ. Si bien las bebidas carbonatadas modernas son un veneno lleno de ingredientes que daΓ±an nuestro cuerpo, a la vez contienen sodio y es ese el motivo por el que nos sentimos aliviados al tomarlas luego de haber trajinado o haber hecho ejercicio que haya estimulado la sudoraciΓ³n. Las bebidas carbonatadas podrΓan ser saludables si fueran bebidas lactofermentadas como la kombucha, que contiene pequeΓ±as cantidades de sodio. Si estΓ‘s sediento de agua asegΓΊrate de aΓ±adirle una pizca de sal, de lo contrario el cuerpo simplemente desecha el agua tan rΓ‘pido como le es posible para no continuar diluyendo los niveles de sal. Si usas sal natural, ademΓ‘s estΓ‘s aΓ±adiendo a tu cuerpo pequeΓ±as cantidades de magnesio, e incluso de calcio y potasio.
ANEXO 6.Β OTROS ESTUDIOS QUE REIVINDICAN LA SAL
- A ten-year study of nearly eight thousand Hawaiian Japanese men concluded: βNo relation was found between salt intake and the incidence of stroke.β
- An eight-year study of a New York City hypertensive population stratified for sodium intake levels found those on low-salt diets had more than four times as many heart attacks as those on normal-sodium dietsβthe exact opposite of what the βsalt hypothesisβ would have predicted.
- An analysis by NHLBIβs Dr. Cutler of the first six yearsβ data from the MRFIT database documented no health outcomes benefits of lower-sodium diets.
- A ten-year follow-up study to the huge Scottish Heart Health Study found no improved health outcomes for those on low-salt diets.
- An analysis of the health outcomes over twenty years from those in the massive U.S. National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES I) documented a 20 percent greater incidence of heart attacks among those on low-salt diets compared to normal-salt diets.
- A health outcomes study in Finland, reported to the American Heart Association that no health benefits could be identified and concluded ββ¦our results do not support the recommendations for entire populations to reduce dietary sodium intake to prevent coronary heart disease.β
- A further analysis of the MRFIT database, this time using fourteen yearsβ data, confirmed no improved health benefit from low-sodium diets. Its author conceded that there is βno relationship observed between dietary sodium and mortality.β
- In September 2002, the prestigious Cochrane Collaboration produced the latest and highest-quality meta-analysis of clinical trials. It was published in the British Medical Journal and confirmed earlier meta-analysesβ conclusions that significant salt reduction would lead to very small blood pressure changes in sensitive populations and no health benefits.
- In June 2003, Dutch researchers using a massive database in Rotterdam concluded that, βvariations in dietary sodium and potassium within the range commonly observed in Westernized societies have no material effect on the occurrence of cardiovascular events and mortality at old age.β
- In July 2004, the first βoutcomesβ study identifying a population risk appeared in Stroke magazine. Researchers found that in a Japanese population, βlowβ sodium intakes (about 20 percent above Americansβ average intake) had one-third the incidence of fatal strokes of those consuming twice as much sodium as Americans.
- A March 2006 analysis of the federal NHANES II database in The American Journal of Medicine found a 37 percent higher cardiovascular mortality rate for low-sodium dieters.
- A February 2007 article reported in the International Journal of Epidemiology described a study of over forty thousand Japanese over seven years and found βthe Japanese dietary pattern was associated with a decreased risk of CVD mortality, despite its relation to sodium intake and hypertension.β
- An October 2007 analysis of a large Dutch database published in the European Journal of Epidemiology documented no benefit of low-salt diets in reducing stroke or heart attack incidence nor lowering death rates.
- A May 2008 examination of NHANES II (the largest U.S. federal database of nutrition and health) published in the Journal of General Internal Medicine confirmed two earlier studies of earlier NHANES surveys that there is no health benefit (CVD or all-cause mortality) for those on low-sodium diets.
Fuente: http://www.saltinstitute.org/Issues-in-focus/Food-salt-health/Salt-and-cardiovascular-health
ANEXO 7. LOS USOS TERAPΓUTICOS DE LA SAL
La terapia de la sal, a veces llamada haloterapia o espeleoterapia, es el uso terapΓ©utico de las minas de sal, cuevas u otras formas de exposiciΓ³n al aire cargado de sal, incluyendo visitas al ocΓ©ano, particularmente para enfermedades respiratorias.
Existen registros de la mejora en la salud respiratoria de los mineros expuestos al aire cargado de sal desde los tiempos Romanos y del medioevo. El Dr. Feliks Boczkowski, un mΓ©dico en la mina polaca de sal en Wieliczka, escribiΓ³ en 1843 que los mineros que conociΓ³ no sufrΓan de enfermedades al pulmΓ³n. Su sucesor armΓ³ un spa basado en estas observaciones. La haloterapia es ahora practicada en lugares como Bystrianska en Eslovaquia, Wieliczka en Polonia y Solotvyno en Ucrania.
Los generadores de aire cargado de sal son usados para simular la atmΓ³sfera salada de las minas de sal. Estas mΓ‘quinas de alta tecnologΓa parten las rocas de sal hasta partΓculas secas de micras de tamaΓ±o, ionizan las partΓculas, y las liberan al aire. Las partΓculas de sal de tamaΓ±os de 0.1 β 2.5 micras son capaces de escapar a las defensas naturales de las vΓas respiratorias superiores y viajar hasta las profundidades de los pulmones hasta el nivel de los alveolos.
Las lΓ‘mparas de sal son otro mΓ©todo para ionizar las rocas de sal. Un gran cristal de sal natural es ahuecado para alumbrarlo y calentando poniendo dentro una pequeΓ±a vela o una bombilla.
La manera mΓ‘s fΓ‘cil de usar la terapia de sal es respirar agua muy salada esparcida con la ayuda de un aerosol (3-7 por ciento de cloruro de sodio). La efectividad de este tratamiento ha sido comprobada para las grandes formaciones de mucosidad tΓpicas de la fibrosis quΓstica. Sus beneficios fueron notados por primera vez por los practicantes de surf como deporte, que surfeaban regularmente en Australia y por tanto se exponΓan regularmente a los rocΓos de sal.
El uso de soluciones salinas a travΓ©s de un nebulizador para tratar la bronquiolitis en niΓ±os tambiΓ©n ha sido revisada sistemΓ‘ticamente. La conclusiΓ³n fue que, βLa actual evidencia sugiere que nebulizar una soluciΓ³n salina al 3 por ciento puede reducir significativamente la duraciΓ³n de la estadΓa en el hospital y mejorar la severidad de la puntuaciΓ³n clΓnica en infantes con bronquiolitis viral aguda.β
Aquellos que sufren de asma o afecciones respiratorias han reportado mejoras significativas gracias a la terapia de sal usando un nebulizador.
Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Salt_therapy
ANEXO 8. VARIACIONES EN EL METABOLISMO DE LA SAL
Por Chris Masterjohn
A pesar de que las autoridades en salud como el instituto National Heart, Lung and Blood Institute (NHLBI) recomiendan la total restricciΓ³n de la ingesta de sodio a toda la poblaciΓ³n para reducir la carga de enfermedades cardiovasculares relacionadas con la presiΓ³n en la sangre, la dΓ©cima ediciΓ³n del respetado libro Modern Nutrition in Health and Disease–NutriciΓ³n Moderna para la Salud y la Enfermedad (2006) reconoce que βel rol del incremento de la ingesta de sodio como una causa de hipertensiΓ³n estΓ‘ aΓΊn en debate, e intensas controversias continΓΊan.β1 Los efectos inconsistentes de la restricciΓ³n de sodio en pruebas experimentales clΓnicas avisa a controversia. Cuando los investigadores reunieron los resultados de 56 pruebas, la restricciΓ³n de sodio habΓa disminuido la presiΓ³n sanguΓnea en mayor grado entre adultos mayores hospitalizados con altos niveles de presiΓ³n sanguΓnea.2 Hubo entre poco y ningΓΊn efecto en personas jΓ³venes con niveles altos de presiΓ³n sanguΓnea, y ningΓΊn efecto en personas jΓ³venes con niveles normales de presiΓ³n sanguΓnea. A pesar de que gran parte de esta variaciΓ³n puede deberse a la diferencia en la duraciΓ³n y la calidad de los estudios, tambiΓ©n puede deberse a un fenΓ³meno denominado βhipertensiΓ³n sensible a la salβ. De acuerdo a este acercamiento, algunas personas experimentan un incremento de la presiΓ³n sanguΓnea cuando consumen mΓ‘s sal, mientras que otras no. Hay probabilidades de que exista una variaciΓ³n genΓ©tica que contribuye con la sensibilidad a la sal, sin embargo la evidencia en la actualidad sugiere que la dieta es el determinante mΓ‘s importante de la respuesta de una persona a la sal.
Los investigadores en la actualidad estiman que alrededor de cincuenta a sesenta millones de estadounidenses adultos tienen niveles altos de presiΓ³n sanguΓnea, cincuenta y ocho millones son sensibles a la sal, y veintisΓ©is millones son tanto sensibles a la sal como hipertensos.3 Asimismo, un poco menos de la mitad de aquellos con presiΓ³n sanguΓnea alta podrΓan reducirla consumiendo menos sal, y se estima que treinta y dos millones de estadounidenses que son sensibles a la sal pero tienen niveles normales de presiΓ³n sanguΓnea podrΓan estar predispuestos a desarrollar niveles altos de presiΓ³n sanguΓnea en los siguientes aΓ±os. Los estadounidenses afrodescendientes tienen muchas mΓ‘s probabilidades de ser sensibles a la sal que los caucΓ‘sicos. Sin embargo, amplias investigaciones de las asociaciones entre variantes en mΓ‘s de dos docenas de genes especΓficos con incidencia de hipertensiΓ³n sensible a la sal han producido resultados inconsistentes.3 Esto es probablemente debido a que las variaciones en muchos genes deben interactuar unas con otras y ademΓ‘s con factores dietarios para desarrollar en alguien la sensibilidad a la sal.
El efecto dominante del contexto alimenticio puede ser visto en las pruebas clΓnicas que usan otros factores alimenticios ademΓ‘s del sodio para modificar la reacciΓ³n de las personas a la sal. Los estudios sugieren que el bicarbonato de sodio incrementa la presiΓ³n sanguΓnea con la mitad de efectividad que el cloruro de sodio en las personas sensibles al a sal.4 El citrato de sodio produce poco o nulo incremento en la presiΓ³n sanguΓnea en los individuos sensibles a la sal.5 La adiciΓ³n de bicarbonato de potasio a la dieta reduce la incidencia de la sensibilidad a la sal y podrΓa incluso reducirla dependiendo de la dosificaciΓ³n.6 Estos hallazgos coinciden con las sugerencias de los investigadores de que la acidosis metabΓ³lica leve pueda ser la raΓz de la sensibilidad a la sal.5,7 Si esto es asΓ, podrΓamos asumir que el calcio, el magnesio y los alimentos altos en alcalinidad como la leche, las papas, las frutas, los vegetales y los frejoles tendrΓan efectos protectores. Aun asΓ, la mejor manera de protegernos contra la acidosis leve probablemente sea no obsesionarnos con el balance Γ‘cido-base relativo de los alimentos, y en su lugar enfocarnos en maximizar la eficiencia metabΓ³lica teniendo una dieta densa en nutrientes que no sea restrictiva en ningΓΊn macronutriente en particular, incluyendo los carbohidratos, normalizando nuestro peso corporal si asΓ corresponde, y normalizando cualquier condiciΓ³n autoinmune o desorden de la tiroides que podamos tener.
Referencias:
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- Mary G. Enig, PhD, personal communication.
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- http://www.saltinstitute.org/Issues-in-focus/Food-salt-health/Other-health-outcomes.
- http://esciencenews.com/articles/2008/07/15/low.sodium.advice.asthmatics.should.be.taken.with.a.pinch.salt.
- Is Salt Implicated in Our Obesity Epidemic? http://www.saltinstitute.org/content/download/257/1479.
Este artΓculo forma parte de la revista trimestral de la FundaciΓ³n Weston A. Price <Wise Traditions in Food, Farming and the Healing Arts>, en la ediciΓ³n de Verano de 2011.
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