Por Sally Fallon y Mary G. Enig
IntroducciΓ³n
Las grasas de animales y vegetales, ademΓ‘s de ser una gran fuente de energΓa, son proveedoras de materiales necesarios para formar la estructura de las membranas de nuestras cΓ©lulas y de compuestos hormonales. Las grasas hacen que el proceso de absorciΓ³n de los alimentos ingeridos sea mΓ‘s lento, de manera que nos sentimos satisfechos por mΓ‘s tiempo. Adicionalmente, las grasas son portadoras de las vitaminas liposolubles (solubles en grasa) βlas vitaminas A, D, E y Kβ, de gran importancia en nuestra salud; son necesarias para la conversiΓ³n de caroteno en vitamina A, para la absorciΓ³n de los minerales de la dieta y para muchos otros de nuestros procesos internos.
Lo que nosotras llamamos la βnutriciΓ³n polΓticamente correctaβ seΓ±ala que debemos procurar reducir nuestra ingesta de grasas, particularmente de las grasas saturadas de origen animal, aquellas que ademΓ‘s contienen colesterol, al que suelen presentar como villano en la dieta moderna.
La hipΓ³tesis de los lΓpidos
La teorΓa de que existe una relaciΓ³n directa entre la cantidad ingerida de grasa saturada y colesterol, y la incidencia de enfermedades cardiovasculares βdenominada βla hipΓ³tesis de los lΓpidosββ, fue propuesta por el investigador Ancel Keys a fines de los aΓ±os 50s. Posteriormente, numerosos estudios cuestionaron tanto la informaciΓ³n que fue presentada por Keys como las conclusiones derivadas a partir de esta; sin embargo, los artΓculos presentados por Keys recibieron mucha mΓ‘s publicidad que aquellos que los contrariaban. La industria de los aceites vegetales βy de la comida procesada en general: la principal beneficiaria de cualquier estudio que se oponga a una alimentaciΓ³n basada en comida tradicionalβ fomentΓ³ y financiΓ³ mΓ‘s estudios cuyo propΓ³sito era respaldar la hipΓ³tesis de los lΓpidos.
Nathan Pritikin fue conocido por expandir la idea de que el pilar de la salud y de la recuperaciΓ³n de enfermedades era llevar una dieta libre de azΓΊcar refinada, harina refinada y productos ultraprocesados, y en cambio basada en alimentos frescos y granos enteros, y acompaΓ±ada por programas de ejercicios intensivos. Sin embargo, lo que recibiΓ³ mayor atenciΓ³n dentro del rΓ©gimen que proponΓa fue el hecho de que sea bajo en grasas. Aquellos que lo siguieron obtuvieron inicialmente resultados positivos como la pΓ©rdida de peso y la disminuciΓ³n de los niveles de colesterol y de presiΓ³n sanguΓnea, pero Pritikin pronto descubrirΓa que una dieta libre de grasas generaba muchos problemas, siendo uno de ellos βy no es uno de poca importanciaβ el hecho de que las personas no podΓa estar mucho tiempo en ella. El Γ©xito de la dieta Pritikin se debiΓ³ probablemente a muchos factores que poco tenΓan que ver con la reducciΓ³n de la grasa dietaria; aquellos que decidieron ceΓ±irse a la dieta libre de grasas por mucho tiempo desarrollaron diversos problemas de salud incluyendo baja energΓa, dificultad para concentrarse, depresiΓ³n, ganancia de peso y deficiencias minerales.1 Y si bien Pritikin se salvΓ³ a sΓ mismo de una enfermedad cardiovascular usando el rΓ©gimen bajo en grasas que proponΓa, este no lo librΓ³ del cΓ‘ncer y cometiΓ³ suicidio al darse cuenta de que su rΓ©gimen no lograba revertir su leucemia.
Morir de cΓ‘ncer o de enfermedades cardiovasculares no es lo que nos tiene que suceder.
Cuando los problemas de llevar una dieta sin grasas se hicieron evidentes, Pritikin introdujo una pequeΓ±a cantidad de grasa de fuentes vegetales en su dieta βalgo alrededor del 10% del total de la ingesta calΓ³ricaβ. Actualmente las autoridades oficiales de la nutriciΓ³n nos aconsejan limitar nuestro consumo de grasas a 25-30% de la ingesta calΓ³rica, lo cual es alrededor de 2.5 onzas o 5 cucharadas al dΓa para una dieta de 2400 calorΓas, y nos dicen que la clave para la salud estΓ‘ en llevar un cΓ‘lculo cuidadoso de nuestra ingesta total de grasas al mismo tiempo que procuramos evadir lo mΓ‘s posible las grasas animales.
La βevidenciaβ detrΓ‘s de la hipΓ³tesis de los lΓpidos
Los βexpertosβ nos aseguran que la hipΓ³tesis de los lΓpidos estΓ‘ respaldada por pruebas cientΓficas indiscutibles. Muchos se sorprenderΓan al saber que, en realidad, es muy poca la evidencia que respalda la idea de que una dieta libre de colesterol y de grasas saturadas verdaderamente reduce las muertes por ataques cardΓacos o de alguna manera incrementa nuestra salud y tiempo de vida. Consideremos lo siguiente:
Antes de 1920 la enfermedad coronaria era algo extraΓ±o en AmΓ©rica; tan extraΓ±o que cuando un interno llamado Paul Dudley White presentΓ³ el electrocardiΓ³grafo alemΓ‘n a sus colegas en la Universidad de Harvard, ellos le aconsejaron dedicarse a alguna otra rama de la medicina que le sea mΓ‘s rentable. La novedosa mΓ‘quina revelaba la presencia de bloqueos en las arterias permitiendo un diagnΓ³stico temprano de la enfermedad coronaria. Sin embargo, en esos dΓas la obstrucciΓ³n arterial no era algo comΓΊn entre las enfermedades, asΓ que a White le costΓ³ mucho encontrar pacientes que se beneficien de esta nueva tecnologΓa. Durante los siguientes cuarenta aΓ±os, sin embargo, la incidencia de la enfermedad coronaria incrementΓ³ de manera drΓ‘stica, tanto que para mediados de los aΓ±os cincuenta la enfermedad coronaria era la principal causa de muerte entre los estadounidenses. Hoy la enfermedad coronaria es la causante de al menos 40% de todas las muertes en Estados Unidos. Si la enfermedad coronaria fuera el resultado del consumo de grasas saturadas βcomo tanto se nos ha dichoβ tendrΓamos que asumir que durante esos aΓ±os ocurriΓ³ un incremento dramΓ‘tico en el consumo de grasas saturadas, sin embargo, lo que pasΓ³ fue justamente lo contrario: del aΓ±o 1910 al aΓ±o 1970, la proporciΓ³n de grasas animales en la dieta estadounidense declinΓ³ de un 83% a un 62%, y el consumo de mantequilla se desplomΓ³ de 18 a 4 onzas anualesΒ por persona. Durante los ΓΊltimos 18 aΓ±os la ingesta de colesterol se ha incrementado en sΓ³lo el 1%; en cambio, el porcentaje de aceites vegetales en la dieta (en forma de margarinas y aceites refinados de cocina) se ha incrementado en aproximadamente 400%, al mismo tiempo que el consumo de azΓΊcar y de comida procesada se ha incrementado en aproximadamente 60%.2
Un estudio que suele citarse en el Γ‘mbito de la salud cardiovascular como respaldo de la hipΓ³tesis de los lΓpidos es βEl estudio Framingham del corazΓ³nβ, iniciado en 1948 con aproximadamente 6000 personas de la ciudad de Framingham, Massachusetts. Dos grupos fueron comparados en intervalos de cinco aΓ±os: aquellos consumiendo poco colesterol y grasas saturadas, y aquellos consumiΓ©ndolos en grandes cantidades. Luego de 40 aΓ±os, el director del estudio admitiΓ³: βEn Framingham, Massachussets, mientras mΓ‘s grasas saturadas se consumen, mientras mΓ‘s colesterol se consume, mientras mΓ‘s calorΓas se consumen, los niveles sΓ©ricos de colesterol son menores…hemos encontrado que las personas comiendo mayores cantidades de colesterol, mayores cantidades de grasa saturada y mayores cantidades de calorΓas, pesan menos y son mΓ‘s activas.β3 El estudio, si bien demostrΓ³ que aquellas personas con niveles elevados de colesterol en la sangre y sobrepeso estaban en mayor riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, al mismo tiempo observΓ³ que tanto el aumento de peso como los niveles de colesterol en la sangre estaban inversamente relacionados con el contenido de grasa y colesterol en la dieta.4
Un estudio britΓ‘nico analizΓ³ varios a miles de hombres: en la dieta de la mitad de ellos se redujo la grasa saturada y el colesterol, al mismo tiempo que se incrementaron las cantidades de aceites insaturados como la margarina y los aceites vegetales, y fue eliminado el consumo de cigarros. Luego de un aΓ±o, entre los que llevaban esta dieta βsaludableβ habΓa 100% mΓ‘s cantidad de muertes que entre la otra mitad llevando una dieta βnormalβ (o incluso vista como mala), a pesar de que estos ΓΊltimos continuaban fumando. Sin embargo, al momento de describir el estudio, el autor ignorΓ³ estos resultados y optΓ³ por dar la conclusiΓ³n polΓticamente correcta: βla implicancia de nuestro estudio para la salud pΓΊblica en el Reino Unido es que un programa preventivo como el que hemos evaluado podrΓa ser efectivoβ¦β¦β¦β¦β.5
El ensayo de la intervenciΓ³n de los riesgos mΓΊltiples de Estados Unidos (MRFIT, por sus siglas en inglΓ©s), patrocinado por el Instituto Nacional del CorazΓ³n, los Pulmones y la Sangre, comparΓ³ las tasas de mortalidad y los hΓ‘bitos alimenticios de alrededor de 12 000 hombres. Aquellos con hΓ‘bitos alimenticios aceptados como buenos, principalmente pocas grasas saturadas y colesterol, y siendo no fumadores, mostraron una ligera reducciΓ³n en la incidencia total de enfermedad cardΓaca, sin embargo, su mortalidad en general, a raΓz de distintas otras causas, fue mayor. Resultados similares han sido obtenidos en varios otros estudios. Los pocos estudios que determinan una correlaciΓ³n entre la reducciΓ³n de la ingesta de grasas y una disminuciΓ³n en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares tambiΓ©n documentan un incremento concurrente en las muertes ocasionadas por cΓ‘ncer, hemorragia cerebral y suicidio.6
El Ensayo de InvestigaciΓ³n ClΓnica en LΓpidos sobre la PrevenciΓ³n Coronaria Primaria (LRC-CPPT, por sus siglas en inglΓ©s), cuyo costo fue de 150 millones de dΓ³lares, es el estudio mΓ‘s comΓΊnmente citado por los expertos para justificar las dietas bajas en grasas. No se puede considerar que haya sido evaluado el efecto de las grasas saturadas y el colesterol de la dieta en este estudio, dado que todos los individuos tuvieron una dieta baja en colesterol y grasas saturadas; en su lugar, lo que el estudio evaluΓ³ fue el efecto de un fΓ‘rmaco diseΓ±ado para reducir los niveles de colesterol en la sangre. El anΓ‘lisis estadΓstico de los resultados mostrΓ³ una reducciΓ³n de 24% en la tasa de enfermedad coronaria en el grupo bajo el efecto del fΓ‘rmaco en comparaciΓ³n con el grupo placebo; sin embargo, incrementΓ³ la cantidad de muertes por motivos distintos a la enfermedad coronaria (muertes por cΓ‘ncer, derrame cerebral, violencia y suicidio).7 Es asΓ que podemos decir que la conclusiΓ³n a la que llegaron es cuestionable: que disminuir el colesterol reduce la enfermedad coronaria. Investigadores independientes tabularon los resultados de este estudio y no encontraron diferencias estadΓsticas significativas entre las tasas de muertes por enfermedad coronaria entre ambos grupos.8 Sin embargo, tanto la prensa popular como las revistas mΓ©dicas, promocionaron el ensayo LRC-CPPT como una prueba contundente de que las grasas animales son la causa de las enfermedades cardiovasculares y por tanto asesinas de las personas.
Estudios que retan a la hipΓ³tesis de los lΓpidos
Si bien es cierto que los investigadores han inducido la enfermedad cardΓaca en algunos animales al darles dosis extremadamente altas de colesterol (una vez oxidado/rancio) βcantidades diez veces mΓ‘s grandes que las encontradas comΓΊnmente en la dieta humanaβ muchos estudios poblacionales contradicen del todo la conexiΓ³n colesterol-enfermedad cardΓaca. En una evaluaciΓ³n a 1700 pacientes con las arterias obstruΓdas/endurecidas, conducida por el famoso cirujano cardΓaco Michael DeBakey, no se encontrΓ³ relaciΓ³n alguna entre el nivel de colesterol en la sangre y la incidencia de ateroesclerosis9, y una evaluaciΓ³n a adultos de Carolina del Sur no encontrΓ³ correlaciΓ³n alguna entre los niveles sanguΓneos de colesterol y los hΓ‘bitos alimenticios considerados βmalosβ (el consumo de carne roja, grasas animales, frituras, mantequilla, huevos, leche entera, tocino, salchicha y queso).10 En cambio, una encuesta del Consejo de InvestigaciΓ³n MΓ©dica mostrΓ³ que los hombres que consumΓan mantequilla tenΓan la mitad del riesgo de desarrollar enfermedades cardΓacas que aquellos que consumΓan margarina.11
La leche de la madre proporciona una dosis de colesterol mayor que la de cualquier otro alimento. Asimismo, alrededor del 50% de sus calorΓas provienen de la grasa, en gran parte de grasas saturadas. Tanto el colesterol como la grasa saturada son esenciales para el crecimiento en bebes y niΓ±os, especialmente para el desarrollo cerebral.12 Aun asΓ, lamentablemente hoy en dΓa la AsociaciΓ³n Americana del CorazΓ³n recomienda una dieta baja en colesterol y baja en grasas para los niΓ±os. Las fΓ³rmulas comerciales son bajas en grasas saturadas y las fΓ³rmulas en base a soya no tienen colesterol. Un estudio publicado recientemente asociΓ³ a las dietas bajas en grasa con las fallas del desarrollo en los niΓ±os.13
Muchas evaluaciones de las dietas tradicionales de poblaciones indΓgenas han encontrado informaciΓ³n que deberΓa avergonzar a las autoridades de la alimentaciΓ³n. Por ejemplo, un estudio que comparaba a los judΓos viviendo en Yemen, cuyas dietas contenΓan grasas casi exclusivamente de origen animal, con los judΓos yemenitas viviendo en Israel, cuyas dietas contenΓan ahora margarina y aceites vegetales, revelΓ³ niveles muy bajos de enfermedad cardΓaca o diabetes en el primer grupo y altos niveles de ambas enfermedades en el segundo.14 (El estudio ademΓ‘s observΓ³ que los judΓos yemenitas no consumΓan azΓΊcar pero aquellos en Israel consumΓan azΓΊcar en cantidades equivalentes al 25-30% de la ingesta total de carbohidratos.) Una comparaciΓ³n entre poblaciones del norte y el sur de India revelΓ³ un patrΓ³n similar. Las personas en el norte de India consumen 17 veces mΓ‘s grasas animales, pero tienen una incidencia de enfermedad cardΓaca siete veces menor que las personas en el sur de India.15 Los Masai y algunas otras tribus del Γfrica subsisten en gran parte de leche, sangre y carne roja: entre ellos no existe la enfermedad cardΓaca y tienen niveles saludables de colesterol en la sangre.16 Los esquimos que tradicionalmente comen grasas animales en abundancia, proveniente de peces y animales marinos, no sufren de ninguna de las enfermedades modernas y son de una fortaleza fΓsica excepcional.17 Un estudio extensivo de la dieta y los patrones de enfermedad en China encontrΓ³ que la regiΓ³n en que la poblaciΓ³n consume grandes cantidades de leche entera tiene la mitad de la incidencia de enfermedades cardΓacas que en aquellas zonas en que sΓ³lo de consumen pequeΓ±as cantidades de alimentos de origen animal.18 Muchas sociedades mediterrΓ‘neas tienen bajas tasas de enfermedades cardΓacas a pesar de que la grasa βincluyendo la grasa altamente saturada del cerdo, la salchicha y el queso de cabraβ comprende hasta el 70% de su ingesta calΓ³rica; por ejemplo en Creta (isla greca), donde sus habitantes destacan por su buena salud y su longevidad.19 Un estudio de personas de Puerto Rico revelΓ³ que, con un consumo alto de grasa animal, los puertorriqueΓ±os tienen una incidencia muy baja de cΓ‘ncer de colon y cΓ‘ncer de mamas.20 Un estudio sobre los habitantes longevos de Georgia SoviΓ©tica revelΓ³ que aquellos que consumen carnes mΓ‘s grasosas viven mΓ‘s.21 En Okinawa, donde el tiempo de vida promedio para las mujeres es 84 aΓ±os βmayor que el promedio en JapΓ³nβ los habitantes consumen cantidades generosas de cerdo y de animales marinos, y la grasa que usan en la cocina es manteca de cerdo.22 Ninguno de estos estudios es mencionado por aquellos que promueven la restricciΓ³n de las grasas saturadas en la dieta.
La buena salud de los japoneses, quienes tienen la mayor esperanza de vida en el mundo, es comΓΊnmente atribuΓda a una dieta baja en grasas. Sin embargo, a pesar de que los japoneses consumen pocas grasas provenientes de lΓ‘cteos, la nociΓ³n de que su dieta es baja en grasas es un mito: su dieta contiene cantidades considerables de grasas animales proveniente de huevos, cerdo, pollo, res, animales marinos y vΓsceras. Con lo mucho que gustan de los mariscos y del caldo de pescado βtomado a diarioβ los japoneses probablemente consumen mΓ‘s colesterol que la mayorΓa de estadounidenses. Lo que ellos NO consumen es los aceites vegetales industriales en la cocina, la harina blanca o comida ultraprocesada (aunque sΓ comen arroz blanco). A partir de la Segunda Guerra mundial incrementΓ³ el consumo de grasa animal y proteΓna en la dieta de los japoneses y con ello su esperanza de vida.23 Aquellos que seΓ±alan a JapΓ³n como una supuesta referencia para optar por una dieta baja en grasas, omiten que los Suizos tienen una esperanza de vida similar teniendo una de las dietas mΓ‘s alta en grasas del mundo. Empatados en tercer lugar en longevidad estΓ‘n Austria y Grecia, cuyas dietas son ambas altas en grasa.24
Como ejemplo final consideremos a Francia. Cualquiera que ha tenido contacto con la comida francesa debe haber notado lo cargada que es en grasas saturadas, en forma de mantequilla, huevos, queso, crema de leche, hΓgado, carnes y patΓ©s, y sin embargo, los franceses tienen una tasa de enfermedad coronaria menor que la de muchos otros paΓses occidentales. En los Estados Unidos, 315 de cada 100000 hombres de edad media mueren de ataques cardΓacos cada aΓ±o; en Francia, en cambio, la tasa es 145 por cada 100 000. En la regiΓ³n gacuΓ±a βdonde el hΓgado de ganzo y el de pato son elementos bΓ‘sicos en la dietaβ la tasa es de alrededor de 80 por cada 100 000.25 Este fenΓ³meno ha ganado atenciΓ³n internacional, y ha sido recientemente denominado βLa paradoja francesaβ. (En Francia, sin embargo, actualmente las personas estΓ‘n sufriendo de muchas enfermedades degenerativas ya que consumen grandes cantidades de azΓΊcar y harina refinada y, en aΓ±os recientes, han sucumbido a la tentaciΓ³n de ahorrar tiempo consumiendo comida industrial procesada.)
Un coro de voces, incluyendo a la Sociedad Estadounidense del CΓ‘ncer, al Instituto Nacional del CΓ‘ncer y al ComitΓ© del Senado de NutriciΓ³n y Necesidades humanas, alega que la ingesta de grasas animales estΓ‘ relacionada no sΓ³lo con las enfermedades cardiovasculares sino con el cΓ‘ncer de varios tipos. Sin embargo, cuando los investigadores de la Universidad de Maryland analizaron la informaciΓ³n usada para tales afirmaciones, encontraron que era el consumo de grasa vegetal βy no el de grasa animalβ lo que estaba correlacionado con el cΓ‘ncer.26
Entendiendo la quΓmica de las grasas
EstΓ‘ claro que algo anda mal con las teorΓas que leemos en la prensa sobre las grasas y sabemos que su principal finalidad es aumentar las ventas de productos bajos en grasa y libres de colesterol. La idea de que las grasas saturadas son las causantes de las enfermedades cardiovasculares no sΓ³lo simplifica erradamente el asunto, sino que es falso. Sin embargo, sΓ es cierto que hay grasas que son malas para nosotros, y para entender cuΓ‘les son debemos saber algo de la quΓmica de las grasas.
Las grasas βo los lΓpidosβ, un tipo de sustancias orgΓ‘nicas insolubles en agua, son molΓ©culas formadas principalmente por Γ‘cidos grasos: cadenas de Γ‘tomos de carbΓ³n unidos con Γ‘tomos de hidrΓ³geno. La mayorΓa de las grasas en nuestros cuerpos y en los alimentos que comemos estΓ‘ en forma de triglicΓ©ridos, que son compuestos de tres cadenas de Γ‘cidos grasos unidos a una molΓ©cula de glicerol. Se ha observado una relaciΓ³n directa entre los niveles elevados de triglicΓ©ridos en la sangre y la apariciΓ³n de la enfermedad coronaria, sin embargo, el aumento en los niveles de triglicΓ©ridos en la sangre no ocurre debido a la ingesta de grasas a travΓ©s de la dieta, sino que son fabricados en el hΓgado a partir de los excesos de azΓΊcares (carbohidratos) que no hayan sido usados como energΓa. La fuente de estos azΓΊcares es cualquier alimento que contenga carbohidratos, siendo los azΓΊcares refinados y las harinas refinadas los principales causantes de ingestas excesivas.
ClasificaciΓ³n de Γ‘cidos grasos por su saturaciΓ³n
Los Γ‘cidos grasos son clasificados de la siguiente manera:
- Saturados: un Γ‘cido graso es saturado cuando todos los enlaces de los Γ‘tomos de carbono han sido ocupados por un Γ‘tomo de hidrΓ³geno. El hecho de que los enlaces de los carbonos estΓ©n ocupados hace que la cadena sea altamente estable (de lo contrario, con espacios libres, la cadena estΓ‘ siempre Γ‘vida de reaccionar). En tΓ©rminos prΓ‘cticos esto significa que son grasas que no tienden a la oxidaciΓ³n (a ponerse βranciasβ), incluso siendo expuestas a altas temperaturas en la cocciΓ³n. La estrechez y estabilidad entre sus molΓ©culas hace que formen una grasa sΓ³lida, fΓ‘cil de mantener en un solo bloque a temperatura ambiente. Los Γ‘cidos grasos saturados son encontrados principalmente en las grasas animales y en los frutos tropicales; en nuestro cuerpo, las grasas saturadas son producidas a partir de los carbohidratos.
Β
- Monoinsaturados: los Γ‘cidos grasos monoinsaturados tienen 01 (mono) enlace insaturado en su cadena, en la forma de dos carbonos unidos a travΓ©s de un doble enlace que carece de dos Γ‘tomos de hidrΓ³geno en comparaciΓ³n a un enlace saturado. Nuestro cuerpo produce Γ‘cidos grasos monoinsaturados a partir de Γ‘cidos grasos saturados, para los cuales tiene muchos usos. Las molΓ©culas de los Γ‘cidos grasos monoinsaturados presentan un giro en su estructura en el lugar del doble enlace y por eso no son completamente sΓ³lidos como las grasas saturadas, sino que tienden a ser lΓquidos a temperatura ambiente. Al igual que las grasas saturadas, son relativamente estables; no se tornan rancios fΓ‘cilmente, asΓ que pueden ser usados en la cocina. El Γ‘cido graso monoinsaturado mΓ‘s comΓΊn en los alimentos es el Γ‘cido olΓ©ico, el principal componente del aceite de oliva y del aceite de almendras, pecanas, cajΓΊes, manΓes y paltas.
Β
- Poliinsaturados: los Γ‘cidos grasos poliinsaturados tienen dos o mΓ‘s pares de doble-enlaces, en ausencia de 4 o mΓ‘s Γ‘tomos de hidrΓ³geno. Los dos Γ‘cidos grasos poliinsaturados mΓ‘s comunes en nuestra alimentaciΓ³n son el Γ‘cido linolΓ©ico (omega-6), con dos dobles enlaces, y Γ‘cido linolΓ©nico (omega-3) triplemente insaturado, es decir con tres dobles enlaces. (El nΓΊmero que acompaΓ±a al tΓ©rmino βomegaβ indica la posiciΓ³n del primer doble enlace.) Nuestro cuerpo no es capaz de fabricar por sΓ mismo estos Γ‘cidos grasos y es por eso que son llamados βesencialesβ, haciendo alusiΓ³n a lo esencial que es para nosotros consumirlos en nuestra dieta. Los Γ‘cidos grasos poliinsaturados tienen mΓΊltiples giros en la estructura de su molΓ©cula por la presencia de mΓΊltiples dobles enlaces: es por eso que no forman una grasa sΓ³lida sino que son bastante lΓquidos, incluso a bajar temperaturas. FΓ‘cilmente se tornan rancias, particularmente el Γ‘cido linolΓ©nico (omega 3), y deben ser tratados muy cuidadosamente. Los electrones no apareados en los enlaces dobles, hacen a estos aceites altamente reactivos: los aceites poliinsaturados no deberΓan nunca ser calentados o usados en la cocina. En la naturaleza, los Γ‘cidos grasos poliinsaturados son comΓΊnmente encontrados en su forma cis, que significa que los dos Γ‘tomos de hidrΓ³geno presentes en el doble enlace estΓ‘n en el mismo lado.
Todas las grasas y aceites, ya sean de origen animal o vegetal, son una combinaciΓ³n de Γ‘cidos grasos saturados, Γ‘cidos grasos monoinsaturados, y Γ‘cidos grasos poliinsaturados (linolΓ©ico y linolΓ©nico). En general, las grasas animales como la mantequilla, la manteca de cerdo y la grasa de res contienen entre el 40 y el 60% de grasas saturadas y son sΓ³lidos a temperatura ambiente. En los aceites vegetales de climas nΓ³rdicos predominan los Γ‘cidos grasos poliinsaturados, lΓquidos a temperatura ambiente; en cambio los aceites vegetales de los trΓ³picos son altamente saturados. El aceite de coco, por ejemplo, contiene un 92% de Γ‘cidos grasos saturados. Estas grasas de frutos tropicales son lΓquidas en los trΓ³picos, pero duras como mantequilla en climas frΓos. Los aceites vegetales tienen mayor contenido de Γ‘cidos grasos saturados en climas tropicales para que la estabilidad que les da la saturaciΓ³n ayude a mantener su estructura a pesar de las temperaturas elevadas en las hojas y tallos de las plantas. El aceite de oliva, originario de un clima templado, contiene principalmente Γ‘cido olΓ©ico: lΓquido a temperaturas tibias pero sΓ³lido a temperaturas bajas.
ClasificaciΓ³n de Γ‘cidos grasos por su tamaΓ±o
Los Γ‘cidos grasos son clasificados no sΓ³lo de acuerdo a su grado de saturaciΓ³n sino tambiΓ©n al tamaΓ±o de su molΓ©cula:
- Γcidos grasos de cadena corta: Γ‘cidos grasos de entre 4 y 6 Γ‘tomos de carbono. Estas grasas son siempre saturadas. El Γ‘cido butΓrico de cuatro carbonos es encontrado mayormente en la grasa de la leche de vacas, y el Γ‘cido cΓ‘prico de seis carbonos es encontrado mayormente en la grasa de la leche de cabras. Estos Γ‘cidos grasos poseen propiedades antimicrobiales βes decir, nos protegen de virus, levaduras y bacterias patΓ³genas en el tracto gastrointestinalβ y no necesitan de la acciΓ³n de las sales de la bilis, sino que son directamente absorbidos y aprovechados como energΓa rΓ‘pida. Dado que el cuerpo los aprovecha como energΓa inmediata no son almacenados como grasa corporal.27 Los Γ‘cidos grasos de cadena corta ademΓ‘s contribuyen con la salud del sistema inmune.28
- Γcidos grasos de cadena media: Γ‘cidos grasos de entre 8 y 12 Γ‘tomos de carbono son encontrados mayormente en la grasa de la leche y en los aceites tropicales. Al igual que los Γ‘cidos grasos de cadena corta, estos Γ‘cidos grasos poseen propiedades antimicrobiales, son absorbidos directamente como energΓa rΓ‘pida y contribuyen con la salud del sistema inmune.
- Γcidos grasos de cadena larga: Γ‘cidos grasos de entre 14 y 18 Γ‘tomos de carbono que pueden ser tanto saturados como monoinsaturados o poliinsaturados. El Γ‘cido esteΓ‘rico es un Γ‘cido graso saturado de 18 Γ‘tomos de carbono encontrado mayormente en la grasa de res y cordero. El Γ‘cido olΓ©ico βprincipal componente del aceite de olivaβ es un Γ‘cido graso monoinsaturado de 18 carbonos. Otro Γ‘cido graso monoinsaturado es el Γ‘cido palmitolΓ©ico, de 16 carbonos, que posee fuertes propiedades antimicrobiales; se le encuentra casi exclusivamente en grasas animales. Los dos Γ‘cidos grasos esenciales, linolΓ©ico y linolΓ©nico, son tambiΓ©n de cadena larga, cada uno de 18 Γ‘tomos de carbono. Otro Γ‘cido graso de cadena larga que destaca es el Γ‘cido gamma-linolΓ©nico (GLA), de 18 Γ‘tomos de carbono y con 3 dobles enlaces; se le encuentra en el aceite de onagra, de borraja y de grosella negra. Nuestro cuerpo fabrica GLA a partir del Γ‘cido linolΓ©ico (omega-6) y lo usa en la producciΓ³n de sustancias denominadas prostaglandinas, hormonas de tejidos especializados que regulan muchos procesos a nivel celular.
Cadenas muy largas de Γ‘cidos grasos tienen entre 20 y 24 Γ‘tomos de carbono y suelen ser altamente insaturadas, con cuatro, cinco o seis dobles enlaces. Los Γ‘cidos grasos de cadenas muy largas mΓ‘s importantes son el Γ‘cido dihomogamma-linolΓ©nico (ADGL) con veinte Γ‘tomos de carbono y tres dobles enlaces; el Γ‘cido araquidΓ³nico (AA) con veinte carbonos y cuatro dobles enlaces; el Γ‘cido eicosapentaenΓ³ico (EPA) con veinte carbonos y cinco dobles enlaces; y el Γ‘cido docosahexaenΓ³ico (DHA) con 22 carbonos y seis dobles enlaces. Todos estos excepto el DHA son usados en la producciΓ³n de prostaglandinas, hormonas de tejidos especializados que dirigen muchos procesos en las cΓ©lulas. Adicionalmente, el AA y el DHA tienen roles importantes en el funcionamiento del sistema nervioso.29
Β
El peligro de los Γ‘cidos grasos poliinsaturados
Se ha difundido mucha informaciΓ³n equivocada sobre las supuestas ventajas de las grasas poliinsaturadas frente a las grasas saturadas. Aquellos que dirigen los lineamientos oficiales de la alimentaciΓ³n nos dicen que los aceites poliinsaturados nos hacen bien y que las grasas saturadas nos causan cΓ‘ncer y enfermedades cardiovasculares. El resultado ha sido un cambio en la dieta desde sus ingredientes mΓ‘s bΓ‘sicos. A inicios de 1900s, la mayorΓa de los Γ‘cidos grasos en la dieta eran saturados o monoinsaturados, provenientes bΓ‘sicamente de la mantequilla, la manteca de cerdo, la grasa de res y cordero, el aceite de coco y pequeΓ±as cantidades de aceite de oliva. Hoy en dΓa la mayorΓa de las grasas en la dieta son aceites poliinsaturados provenientes de aceites vegetales derivados en su mayorΓa de la soya, asΓ como del maΓz, el cΓ‘rtamo y la canola.
El contenido calΓ³rico de las dietas modernas puede llegar a ser en un 30% a partir de aceites poliinsaturados, a pesar de que la evidencia cientΓfica indica que esta cantidad es demasiado alta y que, en cambio, nuestra ingesta de Γ‘cidos grasos poliinsaturados no deberΓa ser mucho mayor que un 4% de nuestra ingesta calΓ³rica total, aproximadamente en proporciones de 1.5% de Γ‘cido linolΓ©nico omega-3 y 2.5%+ Γ‘cido linolΓ©ico omega-6.30 Encontramos un consumo de Γ‘cidos grasos esenciales (AGE) en tales proporciones en poblaciones nativas de regiones tropicales y templadas, cuyo consumo de Γ‘cidos poliinsaturados es a partir de pequeΓ±as dosis contenidas en las legumbres, granos, nueces, hojas verdes, pescados, aceite de oliva y grasas animales, pero no de aceites vegetales refinados.
Se ha demostrado que el consumo excesivo de aceites poliinsaturados contribuye con un gran nΓΊmero de enfermedades, incluyendo el cΓ‘ncer y la enfermedad coronaria, la disfunciΓ³n del sistema inmune, el daΓ±o al hΓgado, a los Γ³rganos reproductivos y a los pulmones, los desΓ³rdenes digestivos, la poca capacidad de aprendizaje, las fallas en el desarrollo y el aumento de peso.31
Una razΓ³n por la cual los aceites poliinsaturados causan tantos problemas de salud es por el hecho de que se oxidan (se tornan rancios) muy fΓ‘cilmente al ser expuestos al calor, al oxΓgeno y a la humedad, como sucede en la cocina y en el procesamiento. Los Γ‘cidos grasos, una vez rancios, se caracterizan por su carga de radicales libres βes decir, Γ‘tomos con un electrΓ³n no apareado en el exterior. Estos compuestos son extremadamente reactivos quΓmicamente. Han sido caracterizados como βintrusosβ en el cuerpo debido a que atacan a las membranas celulares y a los glΓ³bulos rojos, causando daΓ±o en las cadenas de ADN/ARN, y desencadenando mutaciones en los tejidos, los vasos sanguΓneos y la piel. El daΓ±o que ocasionan los radicales libres genera arrugas y envejecimiento prematuro a nivel de piel, predispone a los Γ³rganos a formar tumores, e inicia la formaciΓ³n de placa en los vasos sanguΓneos. ΒΏEs de sorprendernos que los ensayos y estudios muestren repetidamente una alta correlaciΓ³n entre el cΓ‘ncer y la enfermedad coronaria, y el consumo de aceites poliinsaturados?32 La evidencia reciente expone la relaciΓ³n entre la exposiciΓ³n a los radicales libres con el envejecimiento prematuro, con enfermedades autoinmunes como la artritis, y con la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Lou Gehrig, el Alzheimer y las cataratas.33
Exceso de Omega-6
Los problemas asociados con un exceso de aceites poliinsaturados se hacen peor por el hecho de que la mayorΓa de aceites poliinsaturados en los aceites vegetales comerciales tienen una proporciΓ³n mucho mΓ‘s alta de Γ‘cido linolΓ©ico (omega-6) que de Γ‘cido linolΓ©nico omega-3. Investigaciones recientes revelan que el desbalance ocasionado por una alta proporciΓ³n de omega-6 en la dieta puede interferir con la producciΓ³n de prostaglandinas.34 Esta disrupciΓ³n puede incrementar la facilidad con que ocurren coΓ‘gulos en sangre, inflamaciΓ³n, presiΓ³n alta, irritaciΓ³n en el tracto digestivo, disminuciΓ³n de la funciΓ³n inmune, esterilidad, proliferaciΓ³n celular, cΓ‘ncer y aumento de peso.35
DΓ©ficit de Omega-3
Muchos investigadores seΓ±alan que junto con un exceso de Γ‘cidos grasos omega-6, la dieta moderna tiene un dΓ©ficit de Γ‘cidos grasos omega-3. El omega-3 es necesario para contrarrestar la oxidaciΓ³n celular, para metabolizar aminoΓ‘cidos sulfurosos importantes y para mantener un balance apropiado en la producciΓ³n de prostaglandinas. Tales dΓ©ficits han sido asociados con asma, enfermedades cardΓacas y deficiencias de aprendizaje.36 La mayorΓa de los aceites vegetales comerciales contienen muy poco Γ‘cido linolΓ©nico omega-3 y grandes cantidades de Γ‘cido linolΓ©ico omega-6. Adicionalmente, la agricultura moderna y las prΓ‘cticas industriales han reducido la cantidad de omega-3 en los vegetales que tenemos a disposiciΓ³n, asΓ como en los huevos, los pescados y las carnes. Por ejemplo, los huevos que provienen de gallinas alimentadas de insectos y plantas verdes, criadas donde puedan caminar y recibir la luz solar, contienen omega-6 y omega-3 en la proporciΓ³n ideal de 1 a 1 (aproximadamente); en cambio, los huevos comerciales del supermercado pueden llegar a contener 19 veces mΓ‘s omega-6 que omega-3.37
Los beneficios de las grasas saturadas
Las grasas saturadas βde las que se habla tan mal y que tanto tratamos de evitarβ no son las causantes de nuestras enfermedades modernas. De hecho, juegan un rol importante en la quΓmica de nuestro cuerpo:
- Los Γ‘cidos grasos saturados constituyen al menos el 50% de la membrana celular. Ellos son los que dan a nuestras cΓ©lulas la estructura que necesitan.
- Tienen un papel vital en la salud de nuestros huesos: para que el calcio se incorpore efectivamente en nuestra estructura Γ³sea, al menos un 50% de las grasas de la dieta deberΓan ser saturadas.38
- Disminuyen el Lp(a), una sustancia en la sangre que determina una tendencia a padecer de enfermedades cardΓacas.39 Protegen el hΓgado del alcohol y otras toxinas, como el tylenol.40
- Incrementan el funcionamiento del sistema inmune.41
- Son necesarias para la correcta utilizaciΓ³n de los Γ‘cidos grasos esenciales. Los Γ‘cidos grasos omega-3 son mejor retenidos en los tejidos cuando las dietas son a la vez ricas en grasas saturadas.42
- Los Γ‘cidos saturados esteΓ‘rico, de 18 carbonos, y palmΓtico, de 16 carbonos, son el alimento preferido del corazΓ³n; el mΓΊsculo cardΓaco estΓ‘ cubierto por grasa saturada.43 El corazΓ³n se alimenta de esta reserva de grasa en tiempos de estrΓ©s y escasez.
- Los Γ‘cidos grasos de cadena corta y media tienen propiedades antimicrobianas importantes. Nos protegen contra microorganismos patΓ³genos en el tracto digestivo.
La evidencia cientΓfica, cuando es imparcialmente evaluada, no respalda la afirmaciΓ³n de que las grasas saturadas obstruyan las arterias y sean causantes de la enfermedad coronaria.44 En realidad, la evaluaciΓ³n de la grasa en las obstrucciones arteriales revela que sΓ³lo alrededor del 26% es saturada. El resto es grasa no saturada, de la cual mΓ‘s de la mitad es poliinsaturada.45
ΒΏQuΓ© hay del colesterol?
Y entonces, ΒΏquΓ© hay de todo lo que se dice sobre el colesterol? De igual manera, lo que ha pasado con respecto al colesterol es que se ha difundido informaciΓ³n equivocada. Nuestros vasos sanguΓneos pueden daΓ±arse de muchas formas; cuando esto pasa, la sustancia que naturalmente se encarga de la reparaciΓ³n de nuestros tejidos aparece. Dicha sustancia es el colesterol. El colesterol es una molΓ©cula alcohΓ³lica de alto peso molecular producida en el hΓgado y en la mayorΓa de las cΓ©lulas humanas. Al igual que las grasas saturadas, el colesterol que producimos y consumimos tiene muchas funciones vitales:
- Junto con las grasas saturadas, el colesterol da a nuestras cΓ©lulas la estructura y estabilidad que necesita la membrana celular. Cuando la dieta contiene demasiados Γ‘cidos grasos poliinsaturados, estos reemplazan a los Γ‘cidos grasos saturados en la membrana celular haciendo a las paredes celulares literalmente flΓ‘cidas. Cuando esto sucede, el colesterol se va hacia los tejidos a darles la integridad estructural que necesitan: este es el motivo por el cual los niveles de colesterol celular suelen disminuir temporalmente cuando reemplazamos las grasas saturadas con aceites poliinsaturados en la dieta.46
- El colesterol actΓΊa como un precursor de los corticoesteroides: hormonas indispensables para nuestro correcto funcionamiento, que facilitan nuestra capacidad de lidiar con el estrΓ©s y protegen a nuestro cuerpo contra las enfermedades cardΓacas y el cΓ‘ncer; y como precursor de hormonas sexuales como la testosterona, el estrΓ³geno y la progesterona.
- El colesterol es un precursor de la vitamina D, una vitamina lipo-soluble necesaria para nuestra salud Γ³sea y del sistema nervioso, para el crecimiento, el metabolismo mineral, el tono muscular, la producciΓ³n de insulina, la reproducciΓ³n y el funcionamiento del sistema inmune.
- Las sales biliares estΓ‘n hechas de colesterol; la bilis es vital para la digestiΓ³n y la asimilaciΓ³n de grasas en la dieta.
- Investigaciones recientes demuestran que el colesterol actΓΊa como un antioxidante.47 Esta es la posible explicaciΓ³n para el hecho de que los niveles de colesterol se eleven con la edad. Como antioxidante, el colesterol cumple con protegernos del daΓ±o oxidativo de los radicales libres que puede producir enfermedades cardΓacas y cΓ‘ncer.
- El colesterol es necesario para el correcto funcionamiento de los receptores de serotonina en el cerebro.48 La serotonina genera en nosotros sensaciΓ³n de bienestar. Niveles bajos de colesterol han sido asociados a comportamiento violento y agresivo, depresiΓ³n y tendencias suicidas.
- La leche materna es especialmente rica en colesterol y contiene una enzima especial que ayuda al bebΓ© a utilizarlo. Los bebΓ©s y los niΓ±os necesitan alimentos ricos en colesterol para asegurar el correcto desarrollo de su sistema nervioso.
- El colesterol dietario juega un rol importante en el mantenimiento de la salud de las paredes digestivas.49 Este es el por quΓ© las dietas vegetarianas bajas en colesterol normalmente conllevan al sΓndrome del intestino permeable, entre otros trastornos digestivos.
El colesterol, contrario a ser la causa de la enfermedad cardΓaca, es un potente antioxidante que nos protege del daΓ±o oxidativo de los radicales libres en la sangre y una sustancia reparadora que ayuda a sanar el daΓ±o arterial. Sin embargo, al igual que las grasas, el colesterol puede daΓ±arse por exposiciΓ³n al oxΓgeno y al calor. El colesterol oxidado parece contribuir tanto con el daΓ±o a las cΓ©lulas arteriales como con la apariciΓ³n patolΓ³gica de la placa en las arterias.50 El colesterol oxidado se encuentra en los huevos en polvo, en la leche en polvo (aΓ±adida a las leches desgrasadas para darle cuerpo) y en las carnes y grasas que han sido calentadas a altas temperaturas en frituras y otros procesos llevados a cabo a altas temperaturas.
Los niveles altos de colesterol sΓ©rico a menudo indican que el cuerpo necesita colesterol para protegerse de ataques, principalmente de aquellos originados por las grasas rancias que ocasionan daΓ±o oxidativo. AsΓ como la presencia de agentes de la policΓa es necesaria en aquellas zonas en que los crΓmenes ocurren frecuentemente, el colesterol es necesario en un cuerpo malnutrido para protegerlo de enfermedades como las enfermedades cardiovasculares o el cΓ‘ncer. Culpar al colesterol de las enfermedades cardiovasculares es como culpar a los agentes de policΓa por los robos en una zona con muchos criminales porque tambiΓ©n estΓ‘n ahΓ.
El funcionamiento disminuido de la tiroides (hipotiroidismo) a menudo resulta en niveles altos de colesterol. Cuando el funcionamiento de la tiroides es bajo, usualmente debido a una dieta rica en azΓΊcares y baja en yodo asimilable, en vitaminas liposolubles y en otros nutrientes, el cuerpo inunda la sangre con colesterol como un mecanismo adaptativo y protector, generando una superabundancia de los materiales necesarios para sanar tejidos y producir esteroides protectores. Las personas con hipotiroidismo son particularmente susceptibles a infecciones, a la enfermedad cardΓaca y al cΓ‘ncer.51
La causa y el tratamiento de las enfermedades cardΓacas
La causa de las enfermedades cardiovasculares no es el consumo de grasas animales y colesterol, sino un conjunto de factores inherentes a la alimentaciΓ³n moderna que incluye el consumo excesivo de aceites vegetales y grasas hidrogenadas; el consumo excesivo de carbohidratos refinados en forma de azΓΊcar, jarabe de maΓz alto en fructosa y harina blanca; deficiencias minerales βparticularmente niveles bajos de magnesio y yodoβ; deficiencia de vitaminas βparticularmente de la vitamina C, necesaria para la integridad de las paredes celulares de los vasos sanguΓneosβ y de antioxidantes como el selenio y la vitamina E, los cuales nos protegen de los radicales libres, y, finalmente, de la desapariciΓ³n de los Γ‘cidos grasos antimicrobiales presentes en nuestra alimentaciΓ³n a travΓ©s de grasas animales y aceites de frutos tropicales.52 Estos alimentos alguna vez nos protegieron del tipo de virus y bacteria que hoy son asociados con el establecimiento de placa patΓ³gena que conlleva a la enfermedad coronaria.
Mientras que los niveles de colesterol sΓ©rico no son un buen indicador de la tendencia a la enfermedad coronaria, se ha encontrado que sΓ lo son los niveles altos en sangre de una sustancia denominada homocisteΓna, asΓ como la formaciΓ³n patolΓ³gica de placa en las arterias y la tendencia a formar coΓ‘gulos βuna combinaciΓ³n mortal. El Γ‘cido fΓ³lico, la vitamina B6, la vitamina B12 y la colina, son nutrientes que disminuyen los niveles sanguΓneos de homocisteΓna.53 Estos nutrientes se encuentran en mayor proporciΓ³n y disponibilidad en los alimentos de origen animal.
La mejor manera de tratar la enfermedad cardΓaca, entonces, no es concentrarse en disminuir el colesterol βya sea con fΓ‘rmacos o con dietasβ sino consumiendo una dieta que contenga alimentos de origen animal ricos en vitamina B6 y B12; potenciando el funcionamiento tiroideo con el uso diario de sal natural (buena fuente de yodo asimilable); evitando las deficiencias de vitaminas y minerales que hacen a las paredes arteriales mΓ‘s susceptibles a rupturas y a la formaciΓ³n de placa; incluyendo Γ‘cidos grasos antimicrobiales en nuestra alimentaciΓ³n, y eliminando las comidas procesadas altas en carbohidratos refinados y colesterol oxidado, y con alto contenido de aceites vegetales que hacen que el cuerpo tenga una necesidad constante de ser reparado.
El procesamiento moderno de las grasas
Es importante entender que, de todas las sustancias comestibles, los aceites poliinsaturados son los que mΓ‘s fΓ‘cilmente se pueden daΓ±ar (y volver peligrosos para nosotros) con el procesamiento industrial, en especial el Γ‘cido linolΓ©nico omega-3.
Los siguientes son los procesos a los que son sometidos los Γ‘cidos grasos antes de que lleguen a nuestras mesas como βalimentosβ:
- ExtracciΓ³n: los aceites que ocurren naturalmente en las frutas, nueces y semillas deben ser primero extraΓdos. Antiguamente esta extracciΓ³n se hacΓa por prensas de piedra de movimientos gentiles; hoy, en cambio, la obtenciΓ³n industrial de aceites en grandes cantidades se hace prensando las semillas oleaginosas a una temperatura de 230 grados. Luego se separa el aceite ejerciendo presiΓ³n a niveles que van de 10 a 20 toneladas por pulgada, generando asΓ mΓ‘s calor. Durante este proceso los aceites son tambiΓ©n expuestos a luz y oxΓgeno βy a ambos son sensibles. Finalmente, para extraer el ΓΊltimo 10% del aceite remanente de la prensiΓ³n de las semillas, en los procesadores se trata la pulpa con una gran cantidad de solventes βusualmente el hexano estΓ‘ entre ellosβ. Los solventes son hervidos para ser retirados, pero de estos quedan hasta 100 partes por millΓ³n.
Las altas temperaturas de procesamiento ocasionan que los enlaces dΓ©biles de los Γ‘cidos grasos insaturados βespecialmente del Γ‘cido linolΓ©nico, con 3 dobles enlacesβ se separen formando los βradicales libresβ. Adicionalmente, los antioxidantes βcomo la vitamina liposoluble Eβ que protegen al cuerpo del deterioro ocasionado por los radicales libres, son neutralizados o destruidos por las altas temperaturas y la presiΓ³n. El BHT y el BHA, ambos posibles causantes de cΓ‘ncer y daΓ±o cerebral, a menudo se adicionan a los aceites industriales en reemplazo de la vitamina E y de los demΓ‘s preservantes que son destruΓdos por el calor.
Una tΓ©cnica moderna perfora las semillas para extraer el aceite cargado de antioxidantes a bajas temperaturas y con una mΓnima exposiciΓ³n a la luz y el oxΓgeno. Los aceites extraΓdos de esta manera βcuando no pasan por un proceso posterior de refinamientoβ permanecerΓ‘n frescos por mucho tiempo siempre que sean almacenados en el refrigerador en botellas oscuras. El aceite de oliva extra virgen es obtenido prensando aceitunas entre piedras o rodillos de acero. Esta manera de procesar las aceitunas permite preservar la integridad de sus Γ‘cidos grasos y los muchos preservantes naturales contenidos en el aceite de oliva. Si el aceite de oliva es almacenado en envases oscuros podrΓ‘ retener su frescura y su contenido de antioxidantes por muchos aΓ±os.
- HidrogenaciΓ³n: la hidrogenaciΓ³n es el procesamiento que convierte a los aceites poliinsaturados βnormalmente lΓquidos a temperatura ambienteβ en grasas sΓ³lidas a temperatura ambiente, las que conocemos como βmargarinaβ. Para producirlos, los fabricantes usan los aceites mΓ‘s baratos posibles βaceite de soya, de maΓz, de semilla de algodΓ³n o de canola, rancios desde el proceso de extracciΓ³nβ y los mezclan con pequeΓ±as partΓculas metΓ‘licas βusualmente Γ³xido de nickel. El aceite con el catalizador de nickel es posteriormente sometido a gas hidrΓ³geno en un reactor a altas temperaturas y altas presiones. A continuaciΓ³n, se aΓ±aden emulsificantes a la mezcla para mejorar su consistencia. El aceite es nuevamente sometido a altas temperaturas al recibir un aclaramiento con vapor; esto remueve principalmente el olor desagradable que ha adquirido hasta ese momento. Si no fuera porque es aclarada con lejΓa, para luego aΓ±adirle tintes y saborizantes que la hagan simular a la mantequilla, entonces la margarina serΓa de un color opaco y desagradable. Finalmente, la mezcla es comprimida y se empaca en bloques o tubos y es vendida como una comida saludable.
Luego de la hidrogenaciΓ³n, las grasas industriales en forma de margarinas hacen mΓ‘s daΓ±o a nuestra salud que los aceites vegetales de las cuales son hechas, debido a los cambios quΓmicos ocurren en ellas a lo largo de dicho proceso. A altas temperaturas, el catalizador de nickel hace que los Γ‘tomos de hidrΓ³genos cambien su posiciΓ³n en la cadena de Γ‘cidos grasos. Antes de la hidrogenaciΓ³n, los pares de Γ‘tomos de hidrΓ³geno estΓ‘n juntos en la cadena, haciendo que esta forme ligeras curvas y cree una concentraciΓ³n de electrones en el lugar del doble enlace. Esto se denomina configuraciΓ³n βcisβ, la configuraciΓ³n que se encuentra mΓ‘s comΓΊnmente en la naturaleza. Con la hidrogenaciΓ³n, un Γ‘tomo de hidrΓ³geno del par es removido y llevado a otro extremo de manera que la molΓ©cula se fortalece. Esta es la llamada configuraciΓ³n βtransβ, que se encuentra raramente en la naturaleza. La mayorΓa de las grasas trans formadas a partir de los procesamientos industriales son tΓ³xicas para nuestro cuerpo, pero desafortunadamente nuestro sistema digestivo no las rechaza: en lugar de ser eliminadas, las grasas trans son incorporadas a nuestras membranas celulares como si fueran grasas cis βnuestras cΓ©lulas literalmente se van hidrogenando parcialmenteβ. Una vez posicionados en nuestras cΓ©lulas, los Γ‘cidos grasos trans daΓ±an el metabolismo celular debido a que las reacciones quΓmicas necesarias sΓ³lo ocurren cuando los electrones en la membrana celular estΓ‘n en ciertos arreglos o patrones que el proceso de hidrogenaciΓ³n ha desconfigurado.
En los aΓ±os 1940s se realizaron investigaciones que correlacionaron al cΓ‘ncer con el consumo de grasas, sin embargo las grasas utilizadas en el estudio fueron grasas vegetales hidrogenadas, aunque los resultados hayan sido presentados como si las culpables fueran las grasas saturadas.54 Asimismo, hasta hace poco las grasas saturadas eran puestas en un mismo saco que las grasas trans en las muchas bases de datos de los Estados Unidos utilizadas para crear correlaciones entre las tendencias en la alimentaciΓ³n y la incidencia de enfermedades.55 Es asΓ que las grasas naturales saturadas han sido etiquetadas bajo el mismo nombre de los aceites vegetales hidrogenados industriales equivocadamente.
Las grasas parcialmente hidrogenadas, hechas a partir de aceites vegetales, interfieren con nuestra capacidad de utilizar los Γ‘cidos grasos esenciales que consumimos, causando muchos efectos adversos que incluyen la disfunciΓ³n sexual, el incremento del colesterol sanguΓneo y el detenimiento del sistema inmune.56 El consumo de grasas hidrogenadas estΓ‘ asociado con muchas otras enfermedades severas, no sΓ³lo con el cΓ‘ncer sino tambiΓ©n con la arterosclerosis, la diabetes, la obesidad, la disfunciΓ³n del sistema inmune, el dΓ©ficit de peso al nacer, los defectos de nacimiento, la pΓ©rdida de la vista, la esterilidad, las dificultades para dar de lactar y los problemas de huesos y tendones.57 Y sin embargo, las grasas vegetales hidrogenadas continΓΊan siendo publicitadas como alimentos saludables. La margarina fue popularizada como un mejor alimento mΓ‘s sano que la mantequilla, lo cual significa un triunfo del marketing frente al sentido comΓΊn. De hecho, una de las mejores cosas que podemos hacer por nuestra salud es evitar la margarina a toda costa.
- HomogenizaciΓ³n: es el proceso por el cual las partΓculas de grasa de la crema de leche son forzadas a travΓ©s de pequeΓ±os orificios a altas presiones. Las partΓculas de grasa resultantes son tan pequeΓ±as que permanecen en suspensiΓ³n en lugar de flotar en la leche como ocurrirΓa normalmente. Esto hace a la grasa y al colesterol mΓ‘s susceptibles al ranciamiento y la oxidaciΓ³n; algunas investigaciones indican que las grasas homogenizadas contribuyen a la enfermedad cardΓaca.58
La publicidad negativa a las grasas saturadas es extremadamente sospechoso: las afirmaciones de que la mantequilla causa niveles crΓ³nicos elevados de colesterol no han sido confirmadas por las investigaciones, en cambio existen estudios que demuestran que el Γ‘cido esteΓ‘rico, el principal componente de la grasa de res, disminuye el colesterol.59 Por otro lado, la margarina sΓ provoca niveles crΓ³nicos elevados de colesterol y ha sido relacionada tanco con la enfermedad cardΓaca como con el cΓ‘ncer.60 Las nuevas margarinas, mΓ‘s suaves, si bien contienen menos grasas hidrogenadas, siguen siendo fabricadas en base a aceites vegetales industriales.
Nutrientes en la mantequilla
La mantequilla es un elemento clave de muchas dietas tradicionales y una buena fuente de los nutrientes citados a continuaciΓ³n:
Vitaminas liposolubles: estas incluyen a la vitamina A en su forma activa, o retinol; a la vitamina D, a la vitamina D y a la vitamina E, asΓ como a todos los cofactores que las acompaΓ±an naturalmente y son necesarios para aprovechar sus beneficios de manera Γ³ptima. La mantequilla es una gran fuente de estos importantes nutrientes. De hecho, la vitamina A es absorbida y utilizada de forma mΓ‘s eficiente a partir de la mantequilla que de otras fuentes.61 Afortunadamente, estas vitaminas liposolubles son relativamente estables y sobreviven al proceso de pasteurizaciΓ³n.
Cuando el Dr. Weston Price estudiΓ³ poblaciones apartadas de la industrializaciΓ³n en todo el mundo que conservaban sus dietas tradicionales, encontrΓ³ que la mantequilla era uno de los alimentos bΓ‘sicos de muchas culturas. (En cambio, no encontrΓ³ a ningΓΊn grupo humano que se alimentara de aceites vegetales poliinsaturados.) Los grupos que estudiΓ³ valoraban especialmente la mantequilla de color amarillo intenso que resultaba de la leche de vacas pastando en las temporadas de pastos muy verdes, en su mΓ‘ximo esplendor. Ellos sabΓan de manera intuitiva que sus propiedades eran excepcionalmente buenas para la salud y que eran particularmente necesarias para los niΓ±os y las mujeres embarazadas y lactantes. Cuando el Dr. Price analizΓ³ estas mantequillas en su laboratorio, encontrΓ³ que eran excepcionalmente altas en todas las vitaminas liposolubles, particularmente en la vitamina A. Γl denominΓ³ a estas vitaminas βcatalizadoresβ o βactivadoresβ, porque creΓa firmemente que sin ellas no Γ©ramos capaces de utilizar los minerales del resto de nuestra dieta, sin importar si eran consumidos en abundancia. TambiΓ©n creΓa que las vitaminas liposolubles eran necesarias para la absorciΓ³n de las vitaminas hidrosolubles. Las vitaminas A y D son esenciales para el crecimiento y la salud Γ³sea, para el desarrollo del cerebro y de todo el sistema nervioso, y para el correcto desarrollo del sistema reproductivo. Muchos estudios han demostrado la importancia de la grasa de la leche para la reproducciΓ³n y cΓ³mo su ausencia resulta en βcastraciΓ³nβ por malnutriciΓ³n: la imposibilidad de desarrollar las caracterΓsticas sexuales femeninas y masculinas en todo su potencial. En la medida en que el consumo de mantequilla en los Estados Unidos ha disminuido, las tasas de esterilidad y los problemas con el desarrollo sexual han incrementado. Cuando se usan sustitutos de mantequilla para alimentar a terneros no se logra en ellos el desarrollo sexual ni la reproducciΓ³n.62
No todas las sociedades que Dr. Price visitΓ³ comΓan mantequilla; sin embargo, todos los grupos que observΓ³ hacΓan siempre el esfuerzo de obtener alimentos equivalentemente altos en vitaminas liposolubles βpescados, mariscos, huevos de pescado, vΓsceras, grasa de ballena e insectos. Sin que tuvieran nombres para las vitaminas contenidas en estos alimentos, los grupos indΓgenas reconocΓan su importancia en la dieta y las consumΓan sin restricciones a travΓ©s de una ingesta abundante de los alimentos de origen animal que las contienen. Entre ellos existΓa la firme creencia de que esos alimentos eran necesarios para la fertilidad y el correcto desarrollo de los niΓ±os. Weston Price analizΓ³ el contenido nutricional de las distintas dietas nativas y encontrΓ³ que contenΓan aproximadamente 10 veces mΓ‘s vitaminas liposolubles que la dieta estadounidense de aquellos aΓ±os (los aΓ±os 30s). Probablemente en la actualidad esta proporciΓ³n se ha incrementado, considerando que el pΓ‘nico en contra de las grasas saturadas se ha incrementado. Price determinΓ³ que la ingesta de vitaminas liposolubles era lo que contribuΓa en mayor proporciΓ³n con la esplΓ©ndida estructura Γ³sea que caracterizaba a los miembros de las poblaciones que estudiΓ³. Hoy en dΓa los niΓ±os en Estados Unidos en general no consumen pescados, mariscos ni vΓsceras, al menos no en cantidades considerables, y la grasa de los grandes animales marinos o los insectos no son parte de la dieta occidental; muchos, ademΓ‘s, no tienen una ingesta alta de huevos. La ΓΊnica fuente considerablemente importante de vitaminas liposolubles en la dieta estadounidense, una que todos comerΓan con gusto, es la grasa de la mantequilla. La mantequilla puede ser aΓ±adida a los vegetales, comida con pan, aΓ±adida a las salsas y sopas, y en muchas otras formas; de esta manera asegurarΓamos la correcta asimilaciΓ³n de los minerales y las vitaminas hidrosolubles de las verduras, los cereales y las carnes que consumimos.
El factor Wulzen. ComΓΊnmente denominado factor βanti-endurecimientoβ, el factor Wulzen estΓ‘ presente en la grasa cruda de origen animal. El investigador Rosalind Wulzen descubriΓ³ que esta sustancia protege a los humanos y animales de la calcificaciΓ³n en las articulaciones βla artritis degenerativaβ. Asimismo, cumple un rol protector frente al endurecimiento de las arterias, a las cataratas y a la calcificaciΓ³n de la glΓ‘ndula pineal.63 Los terneros que son alimentados de leche pasteurizada o leche descremada sufren de endurecimiento de las articulaciones y muchos no sobreviven, pero sus sΓntomas se revierten cuando se aΓ±ade grasa de mantequilla a su dieta siempre que sea cruda: la pasteurizaciΓ³n destruye al factor Wulzen, presente sΓ³lo en la mantequilla, la crema Β y la leche entera si estΓ‘n crudas.
El βfactor Priceβ o βactivador Xβ. Dr. Price denominΓ³ βactivador Xβ a un catalizador poderoso que, al igual que las vitaminas A y D, ayudan al cuerpo en la absorciΓ³n y utilizaciΓ³n de los minerales de la dieta. Se encuentra en los Γ³rganos y vΓsceras de animales alimentΓ‘ndose de pasto, asΓ como en algunos alimentos marinos. La mantequilla puede ser una fuente muy rica en βactivador Xβ cuando las vacas estΓ‘n alimentΓ‘ndose de pastos verdes en las temporadas de primavera y otoΓ±o, y parece estar ausente en la leche de las vacas comiendo alimento en base a semillas de algodΓ³n o proteΓna de soya.64 Afortunadamente, el activador X no se destruye con la pasteurizaciΓ³n.
ACTUALIZACIΓN: Actualmente se cree que lo que Dr. Price denominΓ³ βactivador Xβ es la vitamina liposoluble K2; Chris Masterjohn explica cΓ³mo se resolviΓ³ lo que fue un misterio por mΓ‘s de 60 aΓ±os (en inglΓ©s): https://www.westonaprice.org/health-topics/abcs-of-nutrition/on-the-trail-of-the-elusive-x-factor-a-sixty-two-year-old-mystery-finally-solved/
Γcido araquidΓ³nico. Γcido poliinsaturado de 20 carbonos que contiene cuatro enlaces dobles; se encuentra pequeΓ±as cantidades y sΓ³lo en grasas de origen animal. El Γ‘cido araquidΓ³nico (AA) tiene un rol importante en el funcionamiento cerebral, es un componente vital de las membranas celulares y es un precursor de las prostaglandinas. Algunos βgurusβ de la nutriciΓ³n advierten no consumir alimentos ricos en AA alegando que contribuye a la producciΓ³n de prostaglandinas βmalasβ, aquellas causantes de inflamaciΓ³n. Sin embargo las prostaglandinas que contrarrestan la inflamaciΓ³n tambiΓ©n son hechas a partir de AA.
Γcidos grasos de cadena corta y cadena media. La mantequilla contiene alrededor del 12 al 15% de Γ‘cidos grasos saturados de cadenas cortas y medias, que no requierenser emulsificados por las sales biliares sino que son absorbidos directamente desde el intestino delgado al hΓgado, donde son convertidos en energΓa rΓ‘pida. Estos Γ‘cidos grasos al mismo tiempo tienen propiedades antimicrobianas, antitumorales y fortalecedoras del sistema immune, especialmente el Γ‘cido laΓΊrico de 12 carbonos, un Γ‘cido graso de cadena media que no se encuentra en otras grasas de origen animal. El Γ‘cido laΓΊrico podrΓa ser denominado como un Γ‘cido graso esencial condicionado, debido a que es elaborado en animales sΓ³lo en las glΓ‘ndulas mamarias, y no en el hΓgado (como el resto de grasas saturadas).65 Para obtenerlo, nosotros tenenos dos fuentes dietarias: la grasa de la leche y el aceite de coco. El Γ‘cido butΓrico, de cuatro carbonos, se encuentra ΓΊnicamente en la grasa de la leche, tiene propiedades antifΓΊngicas asΓ como antitumorales.66
Γcidos grasos esenciales omega-6 y omega-3. Presentes en la mantequilla en cantidades pequeΓ±as y en proporciones similares. Este excelente balance entre Γ‘cido linolΓ©ico y Γ‘cido linolΓ©nico previene el tipo de problemas asociados con el exceso de omega-6.
Γcido linolΓ©ico conjugado. La mantequilla contiene una forma de Γ‘cido linolΓ©ico βreordenadoβ denominado Γ‘cido linolΓ©ico conjugado (ALC, o CLA, por sus siglas en inglΓ©s), que presenta propiedades anticancerΓgenas; asimismo, promueve la formaciΓ³n de masa muscular y previene la acumulaciΓ³n de grasa. El ALC no estΓ‘ presente en la mantequilla de vacas alimentadas con alimento seco y/o procesado.67
Lecitina. La lecitina es un componente natural de la mantequilla que favorece la correcta asimilaciΓ³n y metabolizaciΓ³n del colesterol y otros constituyentes grasos.
GlicoesfingolΓpidos. Este tipo de grasa tiene un rol protector frente a las infecciones gastrointestinales; es capaz de proteger a personas en edades sensibles como la primera infancia o la vejez. Se ha encontrado que niΓ±os alimentados con leche descremada padecen diarrea a tasas de 3 a 5 veces mayores que niΓ±os que toman la leche entera.68
Minerales traza. Muchos minerales estΓ‘n incluΓdos en la membrana del glΓ³bulo graso de la grasa de la leche en cantidades traza, incluyendo el manganeso, el zinc, el cromo y el yodo. En Γ‘reas montaΓ±osas, lejos del mar, el yodo contenido en la mantequilla es el encargado de proteger a la poblaciΓ³n de contraer gota. La mantequilla es extremadamente rica en selenio (un mineral con propiedades antioxidantes): contiene mayor cantidad de selenio por gramo que el germen de trigo o el arenque (pescado).
Una objeciΓ³n comΓΊn al consumo de mantequilla (y otras grasas animales) es que la contaminaciΓ³n Ambiental se acumula en ellas. Los contaminantes liposolubles como el DDT no se acumulan en las grasas; sin embargo, los contaminantes hidrosolubles, como antibiΓ³ticos y hormonas de crecimiento, sΓ se acumulan en la fracciΓ³n acuosa de la leche y las carnes. Asimismo, los vegetales y granos acumulan restos de contaminantes. El cultivo promedio recibe diez aplicaciones de pesticidas βdesde su siembra hasta su almacenamientoβ. Las aflatoxinas, hongos que crecen en los granos, es uno de los carcinΓ³genos mΓ‘s poderosos que conocemos. SerΓa correcto asumir que todos nuestros alimentos, ya sean de origen animal o vegetal, estΓ‘n en riesgo de haber sido contaminados. La soluciΓ³n a la contaminaciΓ³n ambiental, entonces, no es eliminar las grasas animales de nuestra dieta βtan necesarias para el crecimiento, el desarrollo, la reproducciΓ³n y la salud en generalβ sino procurar que las carnes y grasas que ingerimos sean orgΓ‘nicas, asΓ como los vegetales y granos. La comida orgΓ‘nica se encuentra cada vez mΓ‘s disponibles en tiendas de comida saludable y supermercados, asΓ como a travΓ©s de cooperativas que entregan a domicilio.
La composiciΓ³n de distintas grasas
Para concluir el presente artΓculo sobre el complejo βpero vitalβ tema de las grasas, vale la pena examinar la composiciΓ³n de los aceites vegetales y de las grasas de origen animal para determinar los beneficios y la correcta manera de usar cada uno:
La grasa de pato y de ganzo. Son grasas semisΓ³lidas a temperatura ambiente. Contienen aproximadamente 35% de grasa saturada, 52% de grasa monoinsaturada (incluyendo pequeΓ±as cantidades de Γ‘cido palmitolΓ©ico (con propiedades antimicrobiales) y alrededor de 13% de grasa poliinsaturada. La proporciΓ³n de Γ‘cidos grasos omega-6 a omega-3 depende de la alimentaciΓ³n de las aves. Las grasas de pato y de ganzo son grasas estables, preciadas en Europa para freΓr las papas.
La grasa de pollo contiene aproximadamente 31% de grasa saturada, 49% de grasa monoinsaturada (incluyendo cantidades moderadas de Γ‘cido graso palmitolΓ©ico, con propiedades antimicrobiales) y alrededor de 20% de grasa poliinsaturada, de la cual la mayorΓa es Γ‘cido linolΓ©ico omega-6, aunque el contenido de Γ‘cido linolΓ©nico omega-3 puede elevarse alimentando a los pollos con linaza o harina de pescado, o permitiΓ©ndoles andar libres y comer insectos. A pesar de ser ampliamente usada para freir en la cocina kosher, es menos apreciada que la grasa de pato o de ganzo, las cuales eran tradicionalmente usadas antes que la de pollo en la cocina judΓa.
La manteca de cerdo contiene alrededor del 40% de grasa saturada, 48% de grasa monoinsaturada (incluyendo pequeΓ±as cantidades de Γ‘cido graso palmitolΓ©ico, con propiedades antimicrobianas) y 12% de Γ‘cidos grasos poliinsaturados. Al igual que la grasa de las aves, la proporciΓ³n entre Γ‘cidos grasos omega-6 y omega-3 puede variar en la Manteca de cerdo de acuerdo a lo que el cerdo haya recibido como alimento. En los trΓ³picos la Manteca es estable y es la grasa preferida para freΓr. Era ampliamente usada en AmΓ©rica a comienzos de siglo. Es una Buena fuente de vitamina D. Algunos investigadores aseguran que los productos de cerdo deberΓan evitarse dado que pueden contribuir contra el cancer. Otros sugieren que solo la carne de cerdo presenta un problema y que la grasa de cerdo en la forma de Manteca es sana y segura de consumir.
La grasa de res y de cordero son en un 50-55% saturadas y en un 40% monoinsaturadas; el resto βsolo alrededor de un 5%β son Γ‘cidos grasos poliinsaturados. El sebo, que es la grasa entre los interiores del animal, es 70-80% grasa saturada. El sebo y la grasa de estos animales son grasas estables que pueden ser usadas para freΓr. Son una buena fuente de Γ‘cido palmitolΓ©ico, con propiedades antimicrobiales.
El aceite de oliva contiene un 75% de Γ‘cido olΓ©ico, una Γ‘cido graso monoinsaturado, junto con un 13% de grasa saturada, 10% de Γ‘cido graso linolΓ©ico omega-6 y 2% de Γ‘cido graso linolΓ©nico omega-3. El alto porcentaje de Γ‘cido olΓ©ico hace al aceite de oliva ideal para ensaladas y para cocinar a temperaturas moderadas. El aceite de oliva extra virgen es rico en antioxidants. Su aspecto ideal es denso, lo cual indica que ha sido extraΓdo de aceitunas en su mΓ‘ximo punto de maduraciΓ³n.
El aceite de manΓ contiene 48% de Γ‘cido olΓ©ico, 18% de grasa saturada y 34% de Γ‘cido linolΓ©ico omega-6. Al igual que el aceite de oliva, el aceite de manΓ es relativamente estable y puede ocasionalmente ser usado a temperaturas moderadas. Sin embargo el alto porcentaje de omega-6 representa un peligro potencial para nuestra dieta, por lo tanto su consumo debe ser moderado.
El aceite de ajonjolΓ contiene 42% de Γ‘cido olΓ©ico (monoinsaturado), 15% de grasa saturada y 43% de Γ‘cido linolΓ©ico omega-6. El aceite de ajonjolΓ es de composiciΓ³n similar al aceite de manΓ. Puede ser usado para freΓr dado que contiene antioxidantes que impide sea afectado por el calor. Sin embargo, su alto contenido de omega-6 hace que no se pueda usar en demasΓa.
Los aceites de cΓ‘rtamo, maΓz, girasol, soya y algodΓ³n todos contienen alrededor del 50% de Γ‘cidos grasos omega-6 y, con excepciΓ³n del aceite de soya, solo pequeΓ±as cantidades de Γ‘cido graso omega-3. El aceite de cΓ‘rtamo contiene casi un 80% de omega-6. Los investigadores estΓ‘n reciΓ©n empezando a entender los peligros de consumir Omega-6 Β en exceso. El uso de estos aceites deberΓa ser estrictamente limitado y nunca deberΓan ser consumidos habiendo sido expuestos al calor, como ocurre en la cocina o en el horno. Existen variaciones del aceite de cΓ‘rtamo y de girasol, producidos a partir de plantas hΓbridas, de una composiciΓ³n parecida al aceite de oliva, es decir con un contenido alto de Γ‘cido olΓ©ico (monoinsaturado) y bajas cantidades de Γ‘cidos grasos poliinsaturados que, por tanto, son mΓ‘s estables que las variedades tradicionales. Sin embargo, es muy difΓcil conseguir aceites verdaderamente prensados en frΓo de este tipo.
El aceite de canola contiene un 5% de grasa saturada, un 57% de Γ‘cido olΓ©ico, un 23% de omega-6 y un 10-15% de omega-3. Es el aceite mΓ‘s reciente en el mercado; fue desarrollado a partir de la semilla de colza, un miembro de la familia de la mostaza. La semilla de colza no es apropiada para el consumo humano dado que contiene un Γ‘cido graso de cadena muy larga llamado Γ‘cido erΓΊcico que, bajo ciertas circunstancias, estΓ‘ asociado a lesiones fibrΓ³ticas del corazΓ³n. La canola ha sido desarrollada a partir de la colza para contener poca βsi es que algunaβ cantidad de Γ‘cido erΓΊcico, y ha llamado la atenciΓ³n de los nutricionistas debido a su alto contenido de Γ‘cido olΓ©ico. Sin embargo, existen indicadores de que el aceite de canola presenta riesgos independientemente del Γ‘cido erΓΊcico: tiene un alto contenido de sulfuro y se torna rancio fΓ‘cilmente. Los productos horneados hechos con aceite de canola desarrollan hongos fΓ‘cilmente. Durante el proceso de deodorizaciΓ³n, los Γ‘cidos grasos omega 3 del aceite de canola se transforman en Γ‘cidos grasos trans, similares a aquellos en margarina y son posiblemente mΓ‘s peligrosos.69 Estudios recientes indicant que el aceite de canola, designado siempre como βsaludable para el corazΓ³nβ, en realidad genera una deficiencia de vitamina E, una vitamina necesaria para la salud del sistema cardiovascular.70 Otros estudios indican que su contenido de Γ‘cido erΓΊcico, a pesar de ser bajo, causa lesiones al corazΓ³n, particularmente cuando la dieta es baja es Γ‘cidos grasos saturados.71
El aceite de linaza contiene un 9% de Γ‘cidos grasos saturados, 18% de Γ‘cido olΓ©ico, 16% de omega-6 y 57% de omega-3. Por su alto contenido de omega-3, el aceite de linaza genera un balance en los niveles desproporcionadamente altos en omega-6 de la actualidad. Los mΓ©todos modernos de extracciΓ³n y embotellamiento han logrado minimizar los problemas de ranciamiento. El aceite de linaza deberΓa ser siempre mantenido en refrigeraciΓ³n, nunca calentado, y consumido en pequeΓ±as cantidades en aliΓ±os de ensaladas o con el pan.
Los aceites tropicales son mΓ‘s ricos en Γ‘cidos grasos saturados que el resto de aceites vegetales
- El aceite de palma es en un 50% saturado; tiene 41% de Γ‘cido olΓ©ico y alrededor de 9% de Γ‘cido linolΓ©ico.
- El aceite de coco es 92% saturado βdos tercios de sus Γ‘cidos grasos saturados son de ac. grasos de cadena media, a menudo llamados triglicΓ©ridos de cadena media (MCT). Resalta su contenido de Γ‘cido laΓΊrico, encontrado en grandes cantidades solo en aceite de coco y en la leche de la madre. Este Γ‘cido graso tiene grandes propiedades antifΓΊngicas y antimicrobials. El aceite de coco protΓ©gΓ© a las poblaciΓ³nes de zonas tropicales de los sobrecrecimientos de bacteria y de hongos a los que puedan estar expuestos; a medida que los paΓses de las zonas tropicales han optado por el consumo de aceites vegetales poliinsaturados, la incidencia de desΓ³rdenes gastrointestinales y enfermedades de deficiencia del Sistema immune ha incrementado dramΓ‘ticamente. Debido a su contenido de Γ‘cido laΓΊrico, el aceite de coco a menudo es usado en formulas infantiles.
- Aceite de palma de kernel, usado principalmente en golosinas, tambiΓ©n contiene altos niveles de Γ‘cido laΓΊrico. Estos aceites son extremadamente estables y pueden estar a temperature ambiente sin oxidarse. Los aceites tropicales altamente saturados han nutrido a poblaciΓ³nes en excelente salud por miles de aΓ±os.72 Es una pena que hayamos dejado de usar estos aceites para cocinar βsu mala fama se debe a la gran publicidad negativa creada en su contra por la industria de aceites hidrogenados.73
Todo lo malo que se dice contra las grasas saturadas ha forzado a los fabricantes a dejar su producciΓ³n y optar por los aceites poliinsaturados hidrogenados de soya, maΓz, canola y aldogΓ³n.
Resumen
Debemos prestar especial atenciΓ³n a las grasas que estamos usando en nuestra alimentaciΓ³n, ya que es un factor determinante en nuestra salud. La mayorΓa de personas, especialmente los bebes y niΓ±os, se benefician de una dieta alta en grasas, siempre que sepamos quΓ© grasas estamos usando. Recomendamos evitar todos los alimentos ultraprocesados que contengan aceites poliinsaturados e hidrogenados; en su lugar, usemos los aceites vegetales tradicionalmente usados como el aceite de oliva o el aceite de coco, y recuperemos el uso de las grasas de origen animal; comamos las yemas de huevo y el resto de grasas que acompaΓ±an a las proteΓnas de origen animal; y usemos tanta mantequilla (de la mejor calidad posible) como queramos, con la plena seguridad de que es un alimento completo y esencial para nuestra salud y la de toda nuestra familia.
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Copyright:Β De:Β Nourishing Traditions: El libro que reta a la nutriciΓ³n polΓticamente correcta y a los dictΓ³cratas de la alimentaciΓ³n, de Sally Fallon y Mary G. Enig, phD. Β© 1999. Todos los derechos reservados.
Acerca de Sally Fallon y Mary G. Enig, phD
Sally Fallon Morell es la presidenta y fundadora de la FundaciΓ³n Weston A. Price y la fundadora de A Campaign for Real Milk (Una campaΓ±a por la leche de verdad). Es autora del libroΒ best-sellerβNourishing Traditionsβ (junto con Mary G. Enig) y del libro βNourishing Traditions Book of Baby & Child Careβ (junto con Thomas S. Cowan). TambiΓ©n es la autora de βNourishing Brothβ (junto con Kaayla T. Daniel).
Mary G. Enig, phD, FACN, CNS, es una experta de renombre internacional en el campo de la quΓmica de los lΓpidos. Ha liderado muchos estudios acerca del contenido y efecto de los Γ‘cidos grasos trans en Estados Unidos e Israel, y ha enfrentado con Γ©xito a las afirmaciones del gobierno que equivocadamente seΓ±alan que las grasas animales en nuestra dieta son las causantes de cΓ‘ncer y enfermedades cardiovasculares. La reciente alarma cientΓfica y de los medios pΓΊblicos sobre los posibles efectos adversos de los Γ‘cidos grasos trans ha incrementado la atenciΓ³n a su trabajo. Es una nutricionista licenciada, certificada por la Junta de Nutricionistas Especializados; trabaja dando atenciΓ³n individual a pacientes y tambiΓ©n como consultora estatal y de empresas; contribuye con diversas publicaciones cientΓficas como editora; es parte de la Universidad Americana de NutriciΓ³n, y presidenta de la AsociaciΓ³n de Nutricionistas de Maryland. Es la autora de alrededor de 60 artΓculos tΓ©cnicos y presentaciones, asΓ como una conferencista renombrada. Es la autora del libro βKnow Your Fatsβ (Conoce las grasas que consumes) y del libro βEat Fat Lose Fatβ (Come grasa y adelgaza). Y es la madre de tres saludables niΓ±os.
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MagnΓfico conocer las verdades sobre la grasa
Excelente artΓculo y muy bien explicado! Yo era vegana y siempre encontraba todos los argumentos para defender esa dieta, pero ahora tengo los argumentos contrarios para darme cuenta que las proteΓnas y grasas animales son esenciales. Mi principal argumento para cambiar fue la carencia de colΓ‘geno siendo vegana, pero ahora entiendo que necesitamos todos una dieta equilibrada!
Muy interesante , soy vegetariana , es dificil acΓ‘ en Santiago de Chile encontrar , profuctos como carnes , huevos, organicos!
Si los hubieran entraria a ese tipo de alimentaciΓ³n .
Seguire invedtigando !
Muy buen articulo y curso!
Muy interesante!