1 de enero de 2000, por Sally Fallon y Mary Enig, PhD
Traducido por VerΓ³nica Belli Obando
Muchos se han preguntado por quΓ© Weston Price no incluyΓ³ paΓses orientales como China y JapΓ³n en sus estudios, y quΓ© habrΓa encontrado de ser el caso. La respuesta a la primera pregunta es que los principales paΓses del este no estaban alineados con su criterio de selecciΓ³n: grupos humanos que en los aΓ±os 30s estuvieran aislados de la civilizaciΓ³n, no industrializados, cuya alimentaciΓ³n fuera totalmente indΓgena, obteniendo todos sus alimentos a partir de su territorio. China y JapΓ³n, si bien eran relativamente βtradicionalesβ en los aΓ±os 1930s, tenΓan ambos una larga historia de intercambio con otras naciones y una cantidad considerable de industria.
Sin embargo, existe una sensaciΓ³n generalizada de que hubiera sido valioso que Price estudie la alimentaciΓ³n de las personas en China y en JapΓ³n, especialmente a la luz de las recientes controversias en relaciΓ³n a las altas tasas de enfermedades degenerativas entre las naciones occidentales, y la idea de que China y JapΓ³n, con sus dietas supuestamente bajas en grasa y supuestamente cercanas al vegetarianismo, estΓ‘n relativamente libres de dichos problemas. Efectivamente, escritores reconocidos han retratado a las naciones de China y JapΓ³n como regiones en las que una dieta rica en fibra y basada en granos y vegetales ofrece una protecciΓ³n sustancial frente al cΓ‘ncer, las enfermedades del corazΓ³n y la osteoporosis. Los estadounidenses, segΓΊn dichos autores, deberΓan reducir su consumo de carnes rojas, leche y grasas animales, y seguir el supuesto modelo oriental.
A diferencia de JapΓ³n, China es un paΓs grande con una amplia diversidad de grupos Γ©tnicos y hΓ‘bitos alimenticios -y grandes diferencias en los estilos de vida de ricos y pobres. En general, sin embargo, los chinos reconocen la relaciΓ³n entre la dieta y la buena salud, y creen que la dieta ideal es una que enfatiza tanto la diversidad como el balance. Los textos antiguos enfatizan la importancia de los cinco sabores (pungente, Γ‘cido, dulce, amargo y salado); los cinco granos (trigo, el mijo con gluten, el mijo sin gluten, arroz, y frejoles); las cinco frutas de Γ‘rboles (duraznos, ciruelas, damascos, castaΓ±as y dΓ‘tiles); las cinco verduras (malva, hojas verdes gruesas , cebollines, cebollas y poros); y los cinco animales domΓ©sticos (aves de corral, oveja, res, caballo y cerdo).1 La carne de res, aunque solΓa ser consumida en cantidades moderadas, era valiosa por sus propiedades fortificadoras.
Las comidas de los restaurantes chinos son ricas en alimentos animales, sin embargo, lo cierto es que la gran mayorΓa de personas en China no pueden permitirse incluir grandes cantidades de carne o pescado en sus dietas. AquΓ estΓ‘ la gran paradoja de la comida china. Mientras que un elemento fundamental de los hΓ‘bitos alimentarios en China es la inclusiΓ³n de una amplia diversidad de alimentos -todo desde las larvas de huevos de las hormigas hasta jamones de perro- la mayorΓa de chinos, especialmente la mayorΓa de chinos en las zonas rurales, consumen una dieta que es extremadamente sosa y limitada. Una encuesta del aΓ±o 1946 sobre la China rural indicΓ³ que el 88 por ciento de la dieta estaba compuesta de cereales y legumbres, con solo un cinco por ciento de vegetales, 3 por ciento de carne y pescado y 4 por ciento de grasas.2
El arroz es el cereal mΓ‘s importante en China. En las regiones del sur el arroz se consume en las tres comidas. Una encuesta del aΓ±o 1939 encontrΓ³ que los hombres adultos en la regiΓ³n consumΓan tanto como 485 libras de arroz al aΓ±o. Sin embargo, en otras partes de China, el arroz prΓ‘cticamente no se consume. La producciΓ³n del mijo y el trigo dominan las regiones mΓ‘s Γ‘ridas del norte de China, donde el mijo es consumido principalmente en forma de gachas esponjosas, y el trigo es convertido en fideos y pan -en las zonas mΓ‘s pobres el trigo es consumido como gachas duras. La cebada, el sorgo, el maΓz, el alforfΓ³n, el centeno y la avena constituyen cultivos menores en China, pero la totalidad de todos incrementa substancialmente la cantidad de carbohidratos consumidos por la poblaciΓ³n.
Tradicionalmente, el arroz y el trigo eran consumidos como granos enteros e incluso podΓan constituir la totalidad de la comida, probablemente luego de una cocciΓ³n larga y lenta en el caso del arroz, o un proceso de remojo en el caso del trigo. Los fideos eran hechos por un proceso de amasado y secado al sol que equivalΓa a una fermentaciΓ³n parcial. Hoy en dΓa estos granos son consumidos en forma de arroz blanco pulido y harina blanca de trigo, despojados de sus valiosas vitaminas y minerales. Pero el mijo y otros granos menores continΓΊan siendo consumidos en su forma entera, como gachas o pasteles. El βcongeeβ, unas gachas acuosas hechas de arroz y otros granos es una comida comΓΊn, ya sea consumida de manera sencilla o con otros ingredientes como la carne, el pescado, los vegetales o sazonadores.
Los alimentos animales en la dieta de China, mΓ‘s allΓ‘ del alcance de muchos, se caracterizan por su gran diversidad. Los animales que comen de todo -como el cerdo, el pollo y el pato- son preferidos frente a la res y el corderoβ¦si bien la res y el cordero -y en general, las carnes- se consumen en mayor cantidad por los chinos del norte, quienes son admirados por su tamaΓ±o y fortaleza. Cualquiera sea el animal, es consumido en su integridad -Γ³rganos, patas, cola y lengua. Incluso, en mercados chinos de Estados Unidos ofrecen paquetes de lenguas de pato. El ganso, la paloma, el pavo, el perro, el sapo, el mono y la serpiente son animales que se ofrecen en los mercados de China, a menudo vendidos cuando aΓΊn estΓ‘n en vida, debido a que los chinos aprecian mucho la frescura en la comida. Incluso la rata figura en los registros de cocina tradicional de la China, y la pata del oso era considerada una delicadeza por la aristocracia. Los insectos como las moscas, los mosquitos, las lombrices de tierra, las abejas, las chicharras, los escarabajos, los grillos, los capullos de las lombrices de seda, la cucaracha oriental, la langosta y el chinche apestoso son valorados tanto como alimento y como medicina. Los chinos tambiΓ©n crΓan orugas en las que se hospeda un hongo que crece en el cuello de la oruga hasta un tamaΓ±o de seis a ocho pulgadas. Cuando mueren, ambos se secan, endurecen y oscurecen, y pueden ser aprovechados para hacer caldo. Los insectos son una fuente valiosa de proteΓna y grasa soluble en vitaminas en la dieta china, especialmente para las personas pobres, sin embargo, los investigadores generalmente pasan por alto su importancia.3
Tradicionalmente, en la cocina utilizaban manteca aquellos que pudieran pagarla, junto con pequeΓ±as cantidades de aceite de ajonjolΓ que era producido por vendedores que instalaban sus moledores de piedra en plena calle y vendΓan el aceite fresco inmediatamente despuΓ©s de extraerlo. Hoy en dΓa la mayorΓa del aceite para cocina se extrae en fΓ‘bricas a partir de la semilla de colza, las vainas de soya, el manΓ, y las semillas de algodΓ³n.
Los huevos son altamente valorados como un alimento importante para el cerebro en todo oriente. En China, los huevos se consumen frescos o conservados, a menudo revueltos con vegetales y otros ingredientes. En las Γ‘reas del norte, un plato de desayuno se prepara poniendo un huevo crudo en un tazΓ³n, para luego esparcir leche de soya encima. La mezcla se come con un panqueque sin levadura. TambiΓ©n se consume la mezcla un huevo crudo con arroz caliente y salsa de soya.
Los alimentos hechos de soya son consumidos en China ampliamente como un acompaΓ±amiento a los alimentos animales. Los chinos han perfeccionado numerosas maneras de fermentar la soya para neutralizar el Γ‘cido fΓtico (que bloquean la absorciΓ³n de minerales como el zinc y el calcio), los inhibidores de enzimas (que bloquean la digestiΓ³n) y los goitrΓ³genos (que inhiben el funcionamiento de la tiroides). La preparaciΓ³n tradicional de la leche de soya inicia con el remojo hasta que las vainas se han suavizado. Las vainas suavizadas se muelen hasta una papilla en un moledor de piedra, utilizando grandes cantidades de agua. La papilla luego se pone en una bolsa de tela y se sitΓΊa bajo una roca o algΓΊn otro peso, de manera que todo el lΓquido se extrae. Posteriormente la pasta de soya resultante se cocina en agua dulce. Grandes cantidades de espuma llena de toxinas se elevan a la superficie y se remueven cuidadosamente. Al momento de servir, se coloca huevo crudo o langostino seco en un tazΓ³n junto con cebollines, salsa de soya, sazonadores y vinagre; luego la leche de soya hirviendo se vierte encima. La leche de soya cuaja ligeramente por el vinagre. Tradicionalmente la leche de soya hecha en casa era consumida por los ancianos y las madres lactantes, en la creencia de que estimulaba la leche materna -por lo general no se alimentaba a los infantes directamente con ella.4
Los mΓ©todos industriales de producciΓ³n de leche de soya dejan afuera los pasos importantes de exprimir y espumar. La etapa de pre-remojo se acorta al usar una soluciΓ³n alcalina. Este proceso ayuda a desactivar algunos de los inhibidores de enzimas, pero no los otros anti nutrientes. El alto pH de la soluciΓ³n en que se remoja la soya en el procesamiento que le da la gran industria resulta en una disminuciΓ³n en el contenido del aminoΓ‘cido cisteΓna en el momento en que se calienta; de esta manera se reduce la disponibilidad total de proteΓnas y la utilidad de la leche de soya como una fuente protΓ©ica.5 Luego por lo general se agregan distintos endulzantes refinados, conservantes y estabilizantes.
El valor real de las vainas de soya radica en la posibilidad de transformarlas en salsa de soya, el elixir salado que da su carΓ‘cter ΓΊnico a la comida oriental. La salsa de soya tradicional se elabora por un proceso de fermentaciΓ³n que toma entre seis y ocho meses para completarse. Este procedimiento largo y cuidadoso crea una mezcla de compuestos fenΓ³licos, incluyendo una forma natural de Γ‘cido glutΓ‘mico, que contribuye con el sabor y el aroma ΓΊnicos de la salsa de soya elaborada artesanalmente. El mΓ©todo del biorreactor moderno produce un producto por hidrΓ³lisis rΓ‘pida, en lugar de por fermentaciΓ³n completa, en el espacio de dos dΓas, y utiliza la encima glutaminasa como un reactor, de manera que el producto final lleva grandes cantidades del tipo de Γ‘cido glutΓ‘mico que se encuentra en el glutamato monosΓ³dico GMS.6
En la cocina tradicional se utiliza con gran imaginaciΓ³n una diversidad de salsas fermentadas hechas de ostras o de pescado, con jengibre, ajo, ginseng y una amplia variedad de pimientas y especias, junto con distintos tipos de vinagre. Todas estas han sido reemplazadas en gran medida con preparaciones en las que el glutamato monosΓ³dico permite a los fabricantes utilizar solo las cantidades mΓnimas de ingredientes bΓ‘sicos.
La sal, por lo general, no se aΓ±ade a la comida china durante su preparaciΓ³n -el arroz se prepara sin sal, por ejemplo- pero dado que se utiliza en la producciΓ³n de condimentos y vegetales encurtidos, los alimentos chinos tienen un sabor salado, y en su conjunto el consumo de sal es alto. La mayorΓa de sal en China se produce en las zonas costeras por evaporaciΓ³n del agua de mar, es decir que -a diferencia de las sales industrialmente procesadas y refinadas- su sal es una fuente rica de yodo natural.7 Dado que el gobierno chino comercia la sal en un monopolio, existe un mercado negro de sal en China.8
Desde la antigΓΌedad, los chinos han utilizado una gran variedad de endulzantes que incluye la miel, la malta de arroz, la malta de cebada, el azΓΊcar de palma como chancaca, el sirope de sorgo, y el jugo deshidratado de caΓ±a, siempre en moderaciΓ³n -de acuerdo con el concepto oriental del balance. Los chinos que viven fuera del paΓs han adoptado los hΓ‘bitos occidentales de alto consumo de azΓΊcar. Se ha encontrado que los niΓ±os chinos que migran a Malaya llegan a consumir un total del 30 por ciento de su ingesta calΓ³rica total como azΓΊcar en forma de caramelos, galletas, gaseosas y otros dulces.9 Pero es poco probable que aquellos que permanecen en el paΓs adopten es tipo de costosos hΓ‘bitos en un futuro predecible.
Aunque la cocina china incluye una gran variedad de vegetales, la dieta de los pobres estΓ‘ limitada a solo unos cuantos, entre los que destacan la col y varias formas de rabanito. El consumo de camote es alto, especialmente entre los pobres.
Muchos vegetales se encurten por mΓ©todos de fermentaciΓ³n Γ‘cida que proveen enzimas valiosas a una dieta en la que gran parte de la comida es cocida. En el pasado, los mΓ©todos de fermentaciΓ³n Γ‘cido-lΓ‘ctica tambiΓ©n eran utilizados en la producciΓ³n de cervezas tradicionales hechas de granos. Estas cervezas eran bebidas opacas (sin clarear), con un contenido bajo de alcohol, y ricas en vitaminas, minerales y enzimas.10 Las cervezas tradicionales abrieron el camino para las cervezas modernasβ¦pasteurizadas y producidas por mΓ©todos industriales en grandes fΓ‘bricas. La bebida nacional, por supuesto, es el tΓ©. En Manchuria, el tΓ© endulzado se fermenta para hacer kombucha.
En general, la dieta moderna en China no estΓ‘ protegiendo a sus habitantes contra el cΓ‘ncer. La tasa general de cΓ‘ncer en China es el doble de aquella en Estados Unidos. Los chinos tienen niveles menores de cΓ‘ncer de colon, pulmones y mamas, pero niveles bastante mayores de cΓ‘ncer de esΓ³fago, estΓ³mago e hΓgado. La mortalidad por cΓ‘ncer del corazΓ³n es mayor en Estados Unidos, pero en China se tienen mΓ‘s paros cardΓacos -en algunos distritos la tasa de muerte por paros cardΓacos para aquellos por debajo de 65 aΓ±os llega al 8 por ciento. Mientras que los chinos han avanzado mucho en reducir la incidencia de enfermedades infecciosas y tasas de mortalidad infantil, ambas continΓΊan siendo grandes problemas de salud pΓΊblica, especialmente en Γ‘reas remotas y hacinadas. La tuberculosis y las infecciones parasitarias continΓΊan siendo algo comΓΊn.
Un asunto de notable preocupaciΓ³n es la alta tasa de retardo mental, habiΓ©ndose reportado alrededor de diez millones de casos en China, incluyendo cientos de miles con cretinismo conspicuo, especialmente en las regiones centrales.11 Dado que se culpa de esto a la falta de yodo en la dieta, las Naciones Unidas han invocado una campaΓ±a financiada por el Banco Mundial para aΓ±adir yodo a la sal en China. Esto ayudarΓ‘ al gobierno chino a combatir el mercado negro de sal en el paΓs, pero dado que la sal en China ya es rica en yodo, probablemente aΓ±adir yodo a la sal no resuelva el problema. Otra explicaciΓ³n para este fenΓ³meno es la tremenda pobreza de la regiΓ³n, donde cada aldea cuenta con una poblaciΓ³n de personas que tendrΓan que calificarse de <<idiotas>>, cuyas familias no pueden permitirse comer nada mΓ‘s que papillas de trigo.
En los aΓ±os 1980s, un grupo de investigadores de la Universidad Cornell llevaron a cabo una encuesta dietΓ©tica masiva en la que cubrieron el total de las 25 provincias de China -por mΓ‘s remotas que fuesen-, en un esfuerzo por determinar el consumo de alimentos y los patrones de enfermedades en el paΓs. Este estudio es a menudo citado como prueba de que las dietas basadas en plantas son mΓ‘s saludables que aquellas basadas en alimentos animales como la carne y la leche. El director del estudio, T. Colin Campbell, sostiene que los descubrimientos del estudio de Cornell sugieren que βuna dieta alta en productos animales produce enfermedad, mientras que una dieta alta en granos, verduras y otros vegetales produce saludβ.12 Sin embargo, cuando se hace un anΓ‘lisis minucioso de la informaciΓ³n recopilada en dicho estudio, encontramos que la informaciΓ³n obtenida en China no respalda dichas afirmaciones.13
Lo que los investigadores de Cornell descubrieron, fue que la ingesta de carne en China era mΓ‘s alta en la regiΓ³n del lΓmite oeste y muy baja en un gran nΓΊmero de zonas alrededor de Sian. Los investigadores encontraron que los consumidores de carne tenΓan menores niveles de triglicΓ©ridos y menos cirrosis del hΓgado -y que fumaban mΓ‘s-, pero fuera de eso no encontraron correlaciΓ³n significativa alguna, ya sea positiva o negativa, en cuanto al consumo de carne y alguna enfermedad.
Algunos descubrimientos sorprendentes y contradictorios aparecieron sobre el consumo de huevos, reportando un consumo promedio de alrededor de 15 gramos diarios en la mayorΓa de zonas al norte de China, alrededor de 12 gramos diarios en la regiΓ³n Shangai, y cantidades cercanas a cero en la zona empobrecida alrededor de Sian en el centro de China. (Un huevo pesa entre 50 y 60 gramos.) Estas cifras son muy distintas a las estadΓsticas de China que normalmente muestran un consumo de huevo per cΓ‘pita aproximado de un tercio el consumo de Estados Unidos14, asΓ como tambiΓ©n son distintas a los resultados de otro estudio en China que muestra un consumo de huevo per cΓ‘pita de entre 50 y 80 gramos diarios en el norte de China15; por tanto, sugerirΓa que los participantes en el estudio de Cornell no eran verdaderamente representativos de la poblaciΓ³n China. El consumo de huevo en Estados Unidos es aproximadamente 40 gramos al dΓa, por lo que el consumo de huevos en China, segΓΊn las estadΓsticas, es de alrededor de 13,3 gramos al dΓa, y sin embargo el estudio de Cornell de la China mostrΓ³ un consumo de huevos acorde a lo esperado solo en dos zonas sub-pobladas del norte del paΓs y en la regiΓ³n de Shangai. En el estudio de Cornell existiΓ³ una asociaciΓ³n positiva para el consumo de huevos con el consumo de carne, cerveza, salsa de soya, vegetales del mar, azΓΊcar y βotros aceitesβ, y una fuerte correlaciΓ³n con la educaciΓ³n universitaria y el empleo en industrias. Los consumidores de huevos tenΓan una mayor incidencia de cΓ‘ncer de cerebro, pulmΓ³n e intestino, probablemente debido a que gran nΓΊmero de ellos vivΓan en la regiΓ³n contaminada de Shangai. Los mismos tenΓan menores niveles de cirrosis del hΓgado, menor cantidad de ΓΊlceras peptΓdicas y menor nivel de triglicΓ©ridos. El consumo de huevos parecΓa brindar una alta protecciΓ³n contra las enfermedades pulmonares como la tuberculosis. No existΓa correlaciΓ³n significativa entre el consumo de huevo y las enfermedades del corazΓ³n.
El consumo de pescado estaba en un rango desde 120 gramos diarios en las zonas de la costa marΓtima, hasta 0 (cero) gramos en las regiones remotas del interior. El consumo de pescado mostrΓ³ una asociaciΓ³n positiva con el consumo de azΓΊcar, βotros aceitesβ, cerveza, licores, carne, y arroz, y una asociaciΓ³n negativa con el consumo de sal, trigo y legumbres. Los consumidores de pescado tenΓan mayores niveles de diabetes, cΓ‘ncer nasal y cΓ‘ncer de hΓgado, pero menos tuberculosis, enfermedades infecciosas y reumatismo. Los consumidores de pescado mostraron menores niveles de triglicΓ©ridos. No existΓa correlaciΓ³n significativa, ya sea positiva o negativa, entre el consumo de pescado y la enfermedad coronaria. ExistΓa una correlaciΓ³n negativa entre el consumo de pescado y el uso de pipa de fumar.
En la mayorΓa de provincias el consumo de leche era nulo. Sin embargo, en el borde de la regiΓ³n oeste, el consumo de leche tenΓa un promedio de casi un litro por persona. (No se especifica si esta cifra incluye a los productos de la fermentaciΓ³n de la leche.) La tasa de enfermedad coronaria en las regiones del oeste fue de aproximadamente la mitad de las tasas en Jiangxain y Longxian, donde no se consumen productos lΓ‘cteos y donde la ingesta de lΓpidos estΓ‘ por debajo del 10% del total de calorΓas. El consumo de leche no demostrΓ³ una fuerte correlaciΓ³n, ya sea positiva o negativa, con ninguna enfermedad, pero existΓa una alta correlaciΓ³n entre el consumo de leche con el uso de rapΓ©. (Nota de la traductora: el rapΓ© es tabaco molido que se consume inhalando por los orificios nasales)
Asimismo, el porcentaje de ingesta calΓ³rica a partir de las grasas, como fue determinado por una encuesta alimentaria de tres dΓas, no mostrΓ³ ninguna correlaciΓ³n fuerte, ni positiva ni negativa, con alguna enfermedad. Se registrΓ³ un rango para la ingesta de grasa que iba de 45 por ciento en las Γ‘reas remotas del borde oeste, hasta cifras tan bajas como 6 por ciento en el distrito empobrecido de Songxian. Para sorpresa de nadie, las personas que tomaban leche y comΓan carne tenΓan los niveles mΓ‘s altos de lΓpidos dietarios. Los investigadores agruparon a las grasas y los aceites en una misma categorΓa del cuestionario, de manera que no se pueden extraer conclusiones sobre el efecto de grasas animales como la manteca de cerdo -una buena fuente de vitamina D- versus el efecto de aceites vegetales como el aceite de sΓ©samo, de soya, de semilla de algodΓ³n y de manΓ; los investigadores, ademΓ‘s, pasaron por alto el consumo de insectos y de alimentos concentrados como la pasta de langostinos, ambos fuentes importantes de vitaminas liposolubles. Lo que sΓ hallaron fue que el grupo con alto consumo de grasa tendΓa a consumir rapΓ© mientras que el grupo con dietas bajas en grasa fumaba tabaco en pipas.
En su introducciΓ³n a los resultados de la investigaciΓ³n, T. Colin Campbell, director del estudio, declara que existe evidencia contemporΓ‘nea considerable en respaldo de la hipΓ³tesis de que βel menor riesgo de cΓ‘ncer se logra con el consumo de una variedad de plantas frescas.β16 Sin embargo, lo que los investigadores de Cornell encontraron fue que el consumo de vegetales verdes, cuyo rango iba de casi 700 gramos diarios en Jinxing hasta cero en el borde oeste, no mostrΓ³ correlaciΓ³n alguna, ya se positiva o negativa, con ninguna enfermedad. La ingesta de fibra dietΓ©tica parecΓa tener un efecto protector contra el cΓ‘ncer de esΓ³fago, y sin embargo estaba positivamente correlacionada con los niveles mΓ‘s altos de tuberculosis, desordenes neurolΓ³gicos y cΓ‘ncer nasal -tal vez debido a la alta correlaciΓ³n entre la ingesta total de fibra y la incidencia de fumar en pipa. La ingesta de fibra no mostrΓ³ protecciΓ³n significativa alguna contra la enfermedad coronaria ni para la mayorΓa de cΓ‘nceres, incluyendo el cΓ‘ncer intestinal.
Dado el Γ©nfasis actual en el consumo de alimentos de soya, es confuso que los investigadores del estudio de Cornell no hayan disgregado a los alimentos de soya para tratar a cada uno como un Γtem independiente, sino que agruparon a todos los alimentos de soya junto con otras menestras en la categorΓa βlegumbresβ. El consumo de legumbres varΓa de 0 a 58 gramos diarios, con una media de aproximadamente 12 gramos diarios. Asumiendo que dos tercios del consumo de legumbres es soya, entonces el consumo mΓ‘ximo es casi 40 gramos diarios (alrededor de 3 cucharaditas diarias), y el consumo promedio es aproximadamente 9 gramos diarios. Mark Messina, autor de The Simple Soybean (La simple soya) y Your Health (Tu salud), recomienda 1 taza diaria (230 gramos diarios) de productos de soya en su dieta βΓ³ptimaβ como una madera de prevenir el cΓ‘ncer, las enfermedades del corazΓ³n y la osteoporosis.17 Sin embargo, el estudio de Cornell encontrΓ³ que el consumo de legumbres no estaba fuertemente correlacionado con la prevenciΓ³n de ninguna enfermedad degenerativa, resultados que no coinciden con las declaraciones extravagantes de los promotores del consumo de soya, quienes abogan por el consumo de productos de soya de la gran industria en cantidades mucho mayores que aquellas en la dieta tradicional de China.
Los investigadores de Cornell encontraron una correlaciΓ³n considerablemente fuerte entre el consumo de sal con el cΓ‘ncer esofΓ‘gico y la hipertensiΓ³n. Los consumidores de sal tenΓan niveles mayores de triglicΓ©ridos, pero niveles no-significativamente-mayores de derrames o enfermedad coronaria. Los que consumΓan mΓ‘s sal tenΓan un consumo menor de pescado y de licor que aquellos con un menor consumo de sal.
El proyecto Cornell no incluyΓ³ informaciΓ³n sobre la magnitud y extensiΓ³n de la osteoporosis en China, asΓ que es difΓcil evaluar las afirmaciones de que la pΓ©rdida Γ³sea es rara entre las personas de oriente. Los investigadores determinaron que tanto el calcio dietario como la vitamina A -ambos necesarios para huesos saludables- son escasos en China. Las muchas referencias en la medicina China al uso de caldo para las personas ancianas y mujeres embarazadas indica que la pΓ©rdida Γ³sea es efectivamente un problema. Los platos considerados importantes para las mujeres embarazadas incluyen las cabezas de pescado preparadas en caldo, las cΓ‘scaras de huevo disueltas en vinagre, las costillas de cerdo cocidas en una salsa dulce y salada hecha con vinagre, y las patas de cerdo encurtidas preparadas con vinagre y azΓΊcar. Las patas de cerdo partidas en trozos pequeΓ±os y cocinadas en vinagre de arroz por hasta 12 horas, luego selladas en contenedores, son ofrecidas tradicionalmente como regalos a las mujeres embarazadas y madres lactantes. Una encuesta de 1978 en el Γ‘rea de Peking reportΓ³ niveles leves de raquitismo en 20 por ciento de los niΓ±os por debajo de los siete aΓ±os de edad, pero el raquitismo parece ser raro en el sur de China donde el consumo de alimentos del mar es alto.18
Mientras que el estudio Cornell -considerando los millones de dΓ³lares que se gastaron en ejecutarlo- no nos dice mucho en cuanto a los distintos efectos de la alimentaciΓ³n en la etiologΓa de la enfermedad en China, sΓ nos presenta algunos descubrimientos intrigantes sobre los hΓ‘bitos del tabaco. El consumo de rapΓ© era mayor entre quienes consumΓan las cantidades mΓ‘s altas de proteΓna animal; mientras que entre aquellos que consumΓan mayor cantidad de vegetales era mΓ‘s comΓΊn ser fumadores de pipa. Los usuarios del rapΓ© tenΓan una ingesta calΓ³rica mΓ‘s alta que los fumadores de pipa, pero la ingesta calΓ³rica total no tenΓa correlaciones fuertes, ni positivas ni negativas, con ninguna enfermedad. Los investigadores encontraron un indicio intrigante, aunque dΓ©bil, de que los cigarrillos artesanales (enrollados a mano) tenΓan un efecto protector contra el cΓ‘ncer, mientras que los cigarrillos industriales estaban asociados con tasas mayores de cΓ‘ncer.
Pero antes de que pensemos que no se pueden hacer conclusiones sobre la relaciΓ³n entre la dieta y la salud en China, pongamos nuestra atenciΓ³n en las personas mestizas de Okinawa, situada en un punto equidistante de Hong Kong y Tokyo. La esperanza de vida promedio para las mujeres en Okinawa es 84 (para las mujeres en Estados Unidos es 79), y la isla se jacta de sus altas cifras de centenarios. Los habitantes de Okinawa tienen niveles bajos de osteoporosis crΓ³nica, cΓ‘ncer, diabetes, arterosclerosis y derrames cerebrales -en comparaciΓ³n con Estados Unidos, China y JapΓ³n, lo que les permite continuar trabajando hasta edades muy avanzadas. A pesar del terrible rol de Okinawa en la Segunda Guerra Mundial, habiendo sido el lugar de una de las batallas mΓ‘s sangrientas del PacΓfico, Okinawa es un lugar agradable y calmado, sin hacinamiento y sin contaminaciΓ³n, donde las personas tienen un fuerte sentido de la familia y la comunidad, y producen localmente gran parte de lo que consumen.
ΒΏY de quΓ© se alimentan las personas en Okinawa? La principal carne de la dieta es el cerdo, y no solo los cortes magros. De acuerdo con el gerontΓ³logo Kazuhiko Taira, la cocina de Okinawa βes muy saludable, y muy muy grasosaβ, para un artΓculo del aΓ±o 1996 que apareciΓ³ en la revista Health Magazine.19 En Okinawa se consume el cerdo entero -todo desde el rabo hasta las uΓ±as. Los menΓΊs locales ofrecen patas de cerdo hervidas, sopa de entradas y tiras de oreja. El cerdo se cocina en una mezcla de salsa de soya, jengibre, alga kelp, y pequeΓ±as cantidades de azΓΊcar, luego se pica para prepararlo en saltados. Las personas de Okinawa comen alrededor de 100 gramos de carne al dΓa -mientras que esta cifra es de 70 gramos para JapΓ³n y alrededor de 20 gramos para toda China- y al menos una cantidad igual de pescado, haciendo un total de alrededor de 200 gramos diarios, mientras que la cifra para Estados Unidos es de 280 gramos por persona al dΓa entre carne y pescado. En la cocina, la grasa que se utiliza es la manteca de cerdo.
Las personas en Okinawa consumen frecuentemente raΓces como el taro y el camote, y consumen tambiΓ©n arroz y fideos, pero no como el principal componente de la dieta. Su dieta incluye una variedad de vegetales como las zanahorias, el nabo blanco, la col y las hojas verdes, tanto frescas como encurtidas. El tofΓΊ es parte de la dieta tradicional a pesar de tener un sabor bastante soso, mientras que la comida china en general es condimentada y picante. Los platos de cerdo se sazonan con una mezcla de jengibre y azΓΊcar marrΓ³n, con aceite de ajΓ y con plantas.
Weston Price no estudiΓ³ a las personas de Okinawa, sin embargo, de haberlo hecho, habrΓa hallado un caso mΓ‘s en favor de las conclusiones que obtuvo en el resto de poblaciones: que los alimentos enteros -incluyendo una cantidad suficiente de alimentos de origen animal con todo su contenido de grasa- son necesarios para una buena salud y una vida larga y plena, tambiΓ©n en Oriente. De hecho, el caso de Okinawa demuestra la falsedad del mensaje polΓticamente correcto de hoy en dΓa en la nutriciΓ³n: que deberΓamos emular a la supuesta dieta de las personas de China reduciendo nuestra ingesta de productos animales y comiendo mΓ‘s cantidad de granos; lo cierto es que las personas de China -fuera de Okinawa- se verΓan beneficiadas al aΓ±adir mΓ‘s alimentos animales fortalecedores a su dieta diaria.
Los proponentes de la escuela βbaja en grasasβ afirman que los chinos no pueden permitirse destinar mΓ‘s tierra a la crianza animal. Sin embargo, consideremos el hecho de que los pastos de la China, concentrados en las zonas semi-Γ‘ridas del norte y el oeste, cubren prΓ‘cticamente el cuarenta por ciento de China, un Γ‘rea tres veces mΓ‘s grande que el Γ‘rea cultivada. Tierras como esa no son capaces de sostener la producciΓ³n de cultivos vegetales, en cambio son altamente indicadas para el pastoreo -con fines de producciΓ³n de carne y leche- y muchos chinos han propuesto que se tomen esfuerzos en esta direcciΓ³n, sin embargo, el Instituto de InvestigaciΓ³n de Alimentos de Beijing se opuso a tales medidas. Su director, Wang Qing, quien es responsable de haber alejado a China del desarrollo en la industria lΓ‘ctea, sostiene que la leche de vaca es un alimento para la Γ©lite, y que la industria lΓ‘ctea es muy cara para el paΓs.20 Γl argumenta que los chinos no pueden consumir productos lΓ‘cteos dado que son intolerantes a la lactosa, pero tengamos en cuenta que incluso quienes son intolerantes a la lactosa pueden consumir productos lΓ‘cteos en cantidades moderadas21, especialmente si han sido fermentados. Las carnes y los lΓ‘cteos que actualmente no estΓ‘n siendo producidos en China serΓan una fuente importante de aquellos nutrientes que hoy en dΓa la dieta china tΓpica carece: proteΓna, calcio y vitaminas liposolubles. Sin embargo, bajo el liderazgo de Qing, China ha optado por incrementar el uso de tierras valiosas en el cultivo de soya, con el propΓ³sito de suministrar a la poblaciΓ³n con leche de soya de fΓ‘brica: pobre en proteΓnas y un impedimento para la asimilaciΓ³n de minerales.
Las autoras estΓ‘n agradecidas con el Sr. Y la Sra. Eugene Yen por su ayuda en preparar este artΓculo.
Referencias
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- Ibid, p 339
- Ibid, p 87
- J J Rackis et al, βProcessing Soybeans into Foods: Selected Aspects of Nutrition and Flavorβ presented at theΒ Soy Proteins Symposiumof the American Oil Chemical Society Spring Meeting, Mexico City, April 1994, p252A
- Shin-Ichi Sugiyama, βFermented Soy Bean Products,β IFI NR. 2, 1990, pp 19-24
- Simoons,Β op cit, p 375
- Patrick E Tyler, βLacking Iodine in Their Diets, Millions in China Are Retarded,βΒ The New York Times, June 4, 1996, A1-A10
- Simoons,Β op cit, p 381
- Keith H Steinkraus, ed,Β Handbook of Indigenous Fermented Foods, Marcel Dekker, New York, 1977, p 305
- Tyler,Β op cit
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- T Colin Campbell, et al,Β The Cornell Project in China
- Sylvan Wittwer, et al,Β Feeding a Billion: Frontiers of Chinese Agriculture, Michigan State University Press, East Lansing, 1987
- William E Connor, et al, Human and Clinical Nutrition, 1995:2993-2994
- T Colin Campbell,Β op cit, p 56
- Mark Messina et al,Β The Simple Soybean and Your Health, Avery Publishing Group, Garden City Park, New York, 1994
- Simoons,Β op cit, p 489
- Deborah Franklyn, βTake a Lesson from the People of Okinawa,βΒ Health, September 1996, pp 57-63
- Simoons,Β op cit, p 462
- Modern Nutrition in Health and Disease, 8th edition, 1994, p 40
Copyright:Β Β© 1999 Sally Fallon and Mary G. Enig, PhD. All Rights Reserved. First published inΒ Price-Pottenger Nutrition Foundation Health JournalΒ Vol 21, No 3. (619) 574-7763.
Acerca de Sally Fallon y Mary Enig
Sally Fallon es autora del libro best-seller de cocina y nutriciΓ³n βNourishing Traditionsβ, asΓ como de los libros βNourishing Brothβ, βNourishing Fatsβ, βNourishing dietsβ, entre otros. Sally es fundadora y presidenta de la Weston A. Price Foundation. Visita su blog en nourishingtraditions.com
Mary G. Enig, PhD, FACN, CNS, co-fundadora de la Weston A. Price Foundation, liderΓ³ muchos estudios acerca del contenido y efecto de los Γ‘cidos grasos trans en Estados Unidos e Israel, y logrΓ³ enfrentarse con Γ©xito a las afirmaciones del gobierno que seΓ±alan a las grasas animales en nuestra dieta como causantes de cΓ‘ncer y enfermedades cardiovasculares. La reciente alarma cientΓfica y de los medios pΓΊblicos sobre los posibles efectos adversos de los Γ‘cidos grasos trans ha incrementado la atenciΓ³n a su trabajo. Enig es la autora del libro βKnow Your Fatsβ (Conoce tus grasas) y del libro βEat Fat Lose Fatβ (Come grasa y adelgaza).
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