18 de junio de 2003, por Kaayla Daniel
Traducido por VerΓ³nica Belli Obando
Varios aΓ±os atrΓ‘s la empresa Knox Gelatin introdujo con gran ostentaciΓ³n su nuevo producto βNutrajointβ. Para publicitar este nuevo suplemento que contenΓa gelatina, vitamina C y calcio, los anuncios de la compaΓ±Γa aclamaron que βestudios cientΓficos recientesβ probaban que la gelatina puede contribuir con la construcciΓ³n de cartΓlagos y huesos fuertes.
De hecho, la evidencia al respecto se remonta a mΓ‘s de un siglo atrΓ‘s, y no solo estableciΓ³ el valor benΓ©fico de la gelatina para los huesos y los cartΓlagos, sino tambiΓ©n para la piel, el sistema digestivo, el sistema inmune, el corazΓ³n, y los mΓΊsculos.
Sin embargo, dichos estudios pioneros fueron obviados por Knox Gelatin, asΓ como por casi todos los demΓ‘s. Por eso no fue sorprendente que en 1997 los editores de La Carta de Salud y NutriciΓ³n de la Universidad de Tufts advirtieran a los consumidores que no compren el producto βNutrajointβ, ni ningΓΊn suplemento similar, ya que la idea de que la gelatina pueda contribuir a la construcciΓ³n de huesos y cartΓlagos fuertes era βuna teorΓa que aΓΊn debe ser investigadaβ. En cuanto a la teorΓa en sΓ misma, en su carta seΓ±alaron que βsuena bastante de acuerdo con <<eres lo que comes>>β. En conclusiΓ³n, declararon que incluso si Nutrajoint funcionaba como ellos decΓan, serΓa totalmente innecesario su consumo debido a que βel cuerpo es capaz de fabricar su propia prolina y glicina a medida que lo necesita y por ende no sufre de ninguna deficiencia.β1
La nociΓ³n de que el cuerpo puede crear prolina y glicina es, por supuesto, la razΓ³n por la que ningΓΊn amino Γ‘cido es considerado βesencialβ. Sin embargo, nuestra habilidad de fabricarlos fΓ‘cilmente en abundancia, y al ritmo en que los necesitamos, es probablemente cierta solo para aquellas personas que disfrutan de una salud buena y radiante. El sentido comΓΊn sugiere que los millones de estadounidenses que sufren de articulaciones rΓgidas, problemas de piel, y otros trastornos de la piel, el colΓ‘geno, el tejido conectivo y el cartΓlago, pueden estar sufriendo graves dΓ©ficits de prolina, glicina y otros nutrientes que necesitamos.
Para entender por quΓ© estos nutrientes pueden llegar a ser tan crΓticos para la salud de las articulaciones, consultΓ© muchos y distintos libros, y aprendΓ que el cartΓlago de tipo hialino, el mΓ‘s comΓΊn en el cuerpo humano, deriva su fuerza de una red densa, entrecruzada y fibrosa, compuesta de fibras de colΓ‘geno, y su resiliencia de la matriz similar a un gel en que estas fibras se insertan.
De acuerdo con un libro sobre los trastornos Γ³seos,2 la prolina y la glicina tienen roles importantes en las fibras colΓ‘genas que se construyen a partir proteΓnas gigantes que contienen cada una alrededor de 1000 amino Γ‘cidos. La glicina contribuye con un tercio del total de aminoΓ‘cidos. La glicina contribuye con un tercio del total de los aminoΓ‘cidos. La glicina es un pequeΓ±Γsimo aminoΓ‘cido que tiene la habilidad de estructurar cadenas que se apiΓ±an minuciosamente en un paquete. Los otros aminoΓ‘cidos que figuran de manera prominente son la prolina y la hidroxiprolina, todos capaces de retorcerse a ellos mismos en hΓ©lices hacia la izquierda, luego cambiar de direcciΓ³n y torcerse hacia la derecha en una superhΓ©lice. Estos pequeΓ±os contorsionistas forman macromolΓ©culas robustas, similares a un bastΓ³n, que luego forman bastones aΓΊn mΓ‘s robustos denominados fibrillas. No es de extraΓ±arnos que el cartΓlago pueda tener una fuerza de tensiΓ³n tan impresionante.
La asombrosa resiliencia del cartΓlago se origina de su matriz gelatinosa. Lejos de ser una gelatina natural improvisada, esta matriz es altamente estructurada con proteΓnas y azΓΊcares complejos. Mejor conocidos son los proteoglicanos que se envuelven por encima, debajo y alrededor de la red de fibras de colΓ‘geno. Como su nombre lo sugiere, estas molΓ©culas gigantes estΓ‘n hechas de proteΓnas y azΓΊcares. Su rol principal es atraer el agua y aferrarse a ella, y fueron diseΓ±adas para ser muy muy sedientas. De acuerdo con ello, su elaborada estructura incluye una hebra central de Γ‘cido hialurΓ³nico que sostiene tantas como 100 de las proteΓnas mΓ‘s grandes encontradas en el cuerpo. Posteriormente, estas se dividen en conglomerados de cadenas conocidos como βsulfato de condroitinaβ y βsulfato de keratinaβ. En tΓ©rminos de electricidad, estas cadenas llevan cargas negativas y se repelen las unas a las otras. Con la distancia que mantienen entre ellas crean espacio para el agua que atraen.
En medio de los proteoglicanos estΓ‘n las cΓ©lulas cartilaginosas -condrocitos- cuyo trabajo es regular el metabolismo del cartΓlago, fabricar las molΓ©culas gigantes de proteoglicanos y las fibras de colΓ‘geno, y construir nuevo cartΓlago a medida que sea necesario. Para hacerlo, los condrocitos necesitan los nutrientes adecuados administrados en las proporciones correctas a travΓ©s del agua y el lΓquido sinovial que alimenta al cartΓlago. Como era de esperarse, entre dichos nutrientes estΓ‘n los mismos aminoΓ‘cidos que conforman el colΓ‘geno y el cartΓlago: la prolina y la glicina. Aunque no todos los textos lo digan asΓ, el sentido comΓΊn sugiere que, al menos en cuanto al cartΓlago, somos lo que comemos.
Es un hecho, ademΓ‘s, que existe informaciΓ³n cientΓfica sΓ³lida que respalda esta observaciΓ³n del sentido comΓΊn. Aunque la investigaciΓ³n en la prolina y la glicina no es abundante, sΓ existen unos cuantos buenos estudios que sirven para aclarar la naturaleza esencial de estos aminoΓ‘cidos que no son considerados esenciales. Muchos investigadores creen que la prolina y la glicina deberΓa al menos ser consideradas βcondicionalmente esencialesβ (junto con la arginina, la cisteΓna, la glutamina, la serina, la taurina y la tirosina)3, lo que significa que bajo la mayorΓa de condiciones, el cuerpo no puede elaborar cantidades suficientes de estos compuestos y debe conseguirlos de los alimentos. Incluso mΓ‘s interesante, esta investigaciΓ³n sugiere que muchos deberΓamos consultar nuevamente aquellos estudios del siglo 19 e inicios del siglo 20 que en su momento fueron dejados de lado.
Prolina
La evidencia es creciente sobre la necesidad de clasificar a la prolina como un βaminoΓ‘cido esencialβ (es decir, un aminoΓ‘cido que necesariamente debemos obtener de los alimentos). La investigaciΓ³n demuestra que los niveles de plasma caen entre 20 y 30 por ciento cuando las personas sin ninguna patologΓa entran en dietas carentes de prolina.4 Esto sugiere que es posible que el cuerpo no produzca cantidades suficiente de prolina por sΓ mismo, sin ayuda de la dieta.
Los editores de la universidad Tuft creyeron que una deficiencia de prolina era altamente improbable porque se encuentra en prΓ‘cticamente todos los alimentos proteicos, excepto la lactoalbΓΊmina (una proteΓna del suero de leche), y porque muy pocos estadounidenses sufren malnutriciΓ³n por inaniciΓ³n. Sin embargo, las personas aΓΊn podrΓan tener niveles bajos de prolina si consumieran poca proteΓna. Esto no es solo posible actualmente en Estados Unidos, sino que es bastante probable dada la alta incidencia de dietas altas en carbohidratos, bajas en grasas y bajas en proteΓna. Para quienes se alimentan asΓ, la forma mΓ‘s obvia de nivelar su consumo de prolina es aΓ±adir proteΓna a la dieta.
Sin embargo, en algunas ocasiones el problema no es una ingesta inadecuada de proteΓnas, sino que el cuerpo no estΓ‘ en capacidad de metabolizar la prolina a la forma activa de hidroxiprolina. Tanto la deficiencia aguda como crΓ³nica de vitamina C produce un incremento significativo en el ratio de prolina a hidroxiprolina en orina5, un sΓmbolo de que la conversiΓ³n no estΓ‘ llevΓ‘ndose a cabo correctamente.5 El hierro es otro cofactor necesario, y la vitamina C es bien conocida por mejorar la asimilaciΓ³n de hierro.8,9,10,11 La funciΓ³n de la vitamina C es mantener a la enzima prolil hidroxilasa en su forma activa: sin esta enzima la prolina y la lisina en el pro-colΓ‘geno no puede ser hidroxilada.7
Como podemos imaginar, la prolina ha sido recomendada como un suplemento que podrΓa beneficiar a las personas interesadas en tener una piel βjuvenilβ, suave y firme. Aunque existe poca ciencia de rigor que respalde esta idea, existe un libro popular escrito por Leon Chaitow DO, ND que recomienda la suplementaciΓ³n de 400-1000 mg diarios y siempre junto con vitamina C. Chaitow cita la investigaciΓ³n de Carl Pfeiffer discutida en el libro Mental and Elemental Nutrients (Keats, 1975), pero aparentemente no cita informaciΓ³n publicada en revistas cientΓficas.12
Sin embargo, un estudio en la revista Journal of Gerontology (Revista de gerontologΓa) mostrΓ³ su desacuerdo, concluyendo que βno existen variaciones significativas en relaciΓ³n a la edad en el contenido de prolina, hidroxiprolina, lisina e hidroxilisina en el rango de edad de 0 a 93 aΓ±os de edad.β Lo que encontraron fue que βlos cambios en las uniones (cross-links) derivadas del aldehΓdo pueden ser responsables por los efectos del envejecmiento.β13
La prolina y la vitamina C tambiΓ©n se unen para la realizaciΓ³n de otras funciones vitales. Linus Pauling y Matthias Rath han propuesto que los pacientes cardiacos con niveles elevados de lipoproteΓna (a) deberΓan consumir una fΓ³rmula compuesta por prolina, lisina y vitamina C para ayudar a revertir el bloqueo de arterias causado por la lipoproteΓna (a).14
Glicina
La glicina tambiΓ©n podrΓa considerarse un aminoΓ‘cido βcondicionalmente esencialβ.
Siendo el aminoΓ‘cido mΓ‘s simple, la glicina constituye una fuente bΓ‘sica de nitrΓ³geno para la fabricaciΓ³n de otros aminoΓ‘cidos, y es utilizado en la sΓntesis de hemoglobina, creatina, porfirina, sales biliares, glutatiΓ³n, y los nucleΓ³tidos AND y ARN. La glicina participa en la glucogΓ©nesis (la fabricaciΓ³n de glucosa), por lo que niveles bajos de glicina pueden producir sΓntomas similares a la hipoglicemia.
Otra funciΓ³n vital de la glicina es la desintoxicaciΓ³n. El cuerpo humano requiere cantidades abundantes de glicina para desintoxicarse luego de haber sido expuesto a toxinas. La glicina se conjuga directamente con el Γ‘cido benzoico. Sobre el fenΓ³meno que sugiere que individuos estresados con (cantidades muy altas de) Γ‘cido benzoico muestran inhibiciΓ³n de la sΓntesis de glutatiΓ³n -la glicina es un aminoΓ‘cido precursor para el glutatiΓ³n-, algunos investigadores han concluido que la glicina podrΓa mejorar el funcionamiento de la Fase II de la desintoxicaciΓ³n hepΓ‘tica. βEl Γ‘cido benzoico es utilizado ampliamente en la industria alimentaria como conservante. Bajo circunstancias normales, la mayorΓa de individuos es capaz de manejar fΓ‘cilmente estas fuentes de Γ‘cido benzoico a los niveles que mayormente se encuentran en la dieta. Sin embargo, incluso dichos niveles pueden significar un problema para aquellas personas cuyo estado de glicina no es Γ³ptimo, en especial en aquellas situaciones que demandan mayores cantidades de glicina -como el embarazo o la anemia de cΓ©lulas falciformes.β15
La glicina tambiΓ©n contribuye con la digestiΓ³n al promover la secreciΓ³n de Γ‘cido gΓ‘strico. InvestigaciΓ³n publicada en 1976 estableciΓ³ que las proteΓnas estimulan la secreciΓ³n de Γ‘cido gΓ‘strico, pero aparentemente, el hecho de que las proteΓnas estimulen la secreciΓ³n de Γ‘cido graso no significa que todos los aminoΓ‘cidos lo hagan.16 La glicina es uno de los aminoΓ‘cidos que sΓ lo hacen, un hecho que fue descubierto en 1925.17 Los efectos de otros aminoΓ‘cidos y sus pΓ©ptidos relacionados en la secreciΓ³n de Γ‘cido gΓ‘strico no han sido determinados, pero los investigadores han propuesto que βla glicina puede tener aplicaciΓ³n en el diseΓ±o de dietas definidas quΓmicamente para pacientes con desΓ³rdenes gastrointestinalesβ.18
La habilidad de digerir proteΓnas obviamente juega un rol vital en el mantenimiento de la buena salud. Muchos escritores populares de temas de salud, incluyendo Adelle Davis y Linda Clark, han identificado problemas causados por la deficiencia de Γ‘cido hipoclorhΓdrico, tan generalizada entre las personas hoy en dΓa, especialmente despuΓ©s de los 40 aΓ±os de edad. Como lo expresa Davis, βCantidades muy bajas de Γ‘cido hipoclorhΓdrico afecta a la digestiΓ³n de proteΓnas y la absorciΓ³n de vitamina C, permite que las vitaminas B se destruyan, e impide que los minerales alcancen la sangre, al punto en que puede desarrollarse anemia y los huesos pueden desmoronarse.β Esta es una declaraciΓ³n atrevida y al mismo tiempo sΓ³lidamente respaldada por los muchos estudios que cita, publicados entre 1939 y 1961.19
MΓ‘s recientemente, el mΓ©dico Robert Atkins ha tomado parte en el asunto. βUna falta de Γ‘cido estomacal es una condiciΓ³n comΓΊn, resultado del envejecimiento, la genΓ©tica, el uso de ciertos fΓ‘rmacos, y una variedad de otros factores.β Citando 11 estudios proporcionados por su principal investigador, Robert Crayhon, el Dr. Arkins sostiene que la inhabilidad de digerir correctamente l as proteΓnas contribuye con el asma, la diabetes, las alergias alimenticias, las infecciones intestinales, la psoriasis, el vitΓligo, la urticaria, el eczema, la dermatitis herpetiforme y el acnΓ©.β20
La glicina tambiΓ©n tiene un rol fundamental en la curaciΓ³n de heridas. En un estudio que data de 1929, al igual que en estudios mΓ‘s recientes, la evidencia sugiere que βexiste un margen estrecho entre la demanda metabΓ³lica de glicina y la tasa a la cual la glicina puede formarse o estar disponible en nuestro cuerpo. Un estado marginal de disponibilidad de glicina es probablemente mΓ‘s comΓΊn de lo que se pudo detectar en el pasado.β21 En otras palabras, cuando el cuerpo necesita glicina para su reparaciΓ³n, probablemente no puede fabricar toda la cantidad que necesita, y debe obtener glicina adicional de la dieta.
Investigadores en la Universidad Rutgers tambiΓ©n estudiaron a la glicina y la curaciΓ³n de heridas. Se alimentaron ratas con y sin suplementos de glicina mΓ‘s arginina, o glicina mΓ‘s ornitina. El equipo de investigadores encontrΓ³ que la combinaciΓ³n de glicina mΓ‘s arginina mejorΓ³ de manera significativa la retenciΓ³n de nitrΓ³geno tanto en las ratas traumatizadas como en las ratas no traumatizadas. Los investigadores teorizaron que la glicina y la arginina eran las mΓ‘s efectivas debido a que ambas βocurren en concentraciones particularmente altas en la piel y el tejido conectivo y podrΓan, por tanto, ser necesarias en cantidades mΓ‘s altas para la reparaciΓ³n de tejidos.β Los investigadores ademΓ‘s especularon que βel efecto benΓ©fico de la arginina junto a la glicina estΓ‘ relacionado con la sΓntesis de la creatina necesaria para la curaciΓ³n de heridas.β22
Otro grupo de personas con probabilidades de tener dΓ©ficits de glicina consiste en los pacientes de anemia de cΓ©lulas falciformes. βEn la anemia de cΓ©lulas falciformes, la hemΓ³lisis crea una demanda de glicina del orden de 1-2 gramos diarios para satisfacer las demandas de la sΓntesis del grupo hemo. Una ingesta alimentaria normal puede abastecer justamente de esta cantidad de glicina, y la sΓntesis endΓ³gena de glicina puede ser insuficiente para satisfacer las necesidades remanentes del cuerpo. Estas personas estΓ‘n viviendo en un estado crΓ³nicamente precario con respecto a la suficiencia de glicina.β23
Para que sea posible satisfacer tantas y tan diversas demandas metabΓ³licas, la glicina debe estar disponible con facilidad. Obviamente, el cuerpo puede fabricar glicina, pero existen muchas razones para pensar que incluso las personas saludables, sin diagnΓ³stico alguno, puedan no ser capaces de fabricarla en cantidades suficientes. Por ejemplo, investigadores encontraron que, para un grupo de hombres adultos con dietas bajas en proteΓnas, su sΓntesis de glicina no era capaz de satisfacer su demanda metabΓ³lica normal. Al estudiar a la glicina y a la alanina, encontraron que la sΓntesis de glicina (mas no la de alanina) declinaba cuando los aminoΓ‘cidos se eliminaban de la dieta, en especial para las ingestas mΓ‘s bajas. El metabolismo de la glicina (al contrario del metabolismo de la alanina) parece βresponder a la composiciΓ³n de amino Γ‘cidos de la dietaβ. Si bien no habΓa seguridad plena de la significancia metabΓ³lica y funcional exacta de este descubrimiento, los investigadores concluyeron que la restricciΓ³n prolongada de nitrΓ³geno dietario y/o del abastecimiento de glicina y amino Γ‘cidos dietarios probablemente limitarΓa la capacidad de los tejidos de formar creatina, porfirinas, purinas, y glutatiΓ³n.24
Los niΓ±os y las mujeres embarazadas, a su vez, necesitan cantidades considerables de glicina en su dieta. La investigaciΓ³n indica que la deficiencia de glicina podrΓa limitar el crecimiento en infantes, y determina que βlas demandas de glicina del feto en crecimiento son bastante altas, tanto en tΓ©rminos absolutos como en relaciΓ³n a otros aminoΓ‘cidos, entre dos a diez veces mayor en base molar.β Optimizar la ingesta de glicina podrΓa mejorar la condiciΓ³n en que nacen los infantes prematuros.25
Adicionalmente, la glicina es el aminoΓ‘cido limitante en los niΓ±os recuperΓ‘ndose de malnutriciΓ³n, a la vez que es el aminoΓ‘cido limitante para el crecimiento rΓ‘pido.26 Asimismo, el estado de la glicina es un indicador importante de un embarazo normal. βA medida que el embarazo avanza, la producciΓ³n endΓ³gena de glicina puede ser insuficiente para satisfacer las crecientes demandas.β27
Otro estudio sobre la alimentaciΓ³n infantil mostrΓ³ que la suma de los aminoΓ‘cidos libres en plasma incrementa luego de la comida, a la vez que el ratio de glicina a valina disminuye. El tipo de comida determina quΓ© tan rΓ‘pido esto ocurre y quΓ© tan pronto se recuperan los niveles normales. La lactancia, al contrario de la fΓ³rmula, produce alteraciones mΓ‘s rΓ‘pidas, asΓ como una normalizaciΓ³n mΓ‘s veloz.28 Esto explica por quΓ©, antes de mediados del siglo veinte, los doctores recomendaban la adiciΓ³n de gelatina rica en glicina a las fΓ³rmulas infantiles hechas en casa que eran utilizadas cuando la lactancia por algΓΊn motivo no era posible.29
Vistos en conjunto, estos estudios respaldan fuertemente la idea de que, si se limita la cantidad de glicina durante los primeros meses de vida, podrΓa estarse limitando el crecimiento al mismo tiempo. Una vez que los niΓ±os crecen, la necesidad de glicina no disminuye. Como destacaremos mΓ‘s adelante, este pequeΓ±o aminoΓ‘cido sirve muchas funciones metabΓ³licas y el cuerpo no lo produce por sΓ mismo en cantidades suficientes.
Gelatina: la manera tradicional de asegurar cantidades adecuadas de prolina y glicina en la dieta
Para muchas personas puede ser suficiente con no llevar dietas bajas en proteΓna o asegurarse de incluir suficiente proteΓna en su alimentaciΓ³n. Aquellos que a pesar de alimentarse con proteΓnas tengan deficiencias proteicas puede que elijan automedicarse con suplementos de prolina y glicina, o probablemente se les aconseje optar por una fΓ³rmula personalizada de aminoΓ‘cidos basada en una evaluaciΓ³n de su perfil de aminoΓ‘cidos.
Sin embargo, una mejor soluciΓ³n serΓa mejorar su nivel de colΓ‘geno aΓ±adiendo gelatina a sus dietas en forma de caldos ricos en gelatina que pueden utilizarse en sopas, guisos, y salsas. Este alimento tradicional, la gelatina, que prΓ‘cticamente ha desaparecido de la mesa estadounidense, es uno que encaja perfectamente con el dicho βsomos lo que comemosβ. La gelatina -la verdadera gelatina- industrializada tambiΓ©n es un elemento ΓΊtil, al ser simplemente colΓ‘geno desnaturalizado mediante calor. Sin embargo, no es recomendable para aquellos con sensibilidad al glutamato monosΓ³dico (GMS) dado que contiene pequeΓ±as cantidades de este.
La gelatina es muy rica en prolina e hidroxiprolina. De acuerdo con el sitio web de una empresa de alimentos, la gelatina contiene 15,5 y 13,3 gramos de prolina e hidroxiprolina, respectivamente, por cada 100 gramos de proteΓna pura. TambiΓ©n contiene 27,2 gramos de glicina por cada 100 gramos de proteΓna pura. Otras fuentes indican figuras distintas (dependiendo de los ingredientes utilizados en la fabricaciΓ³n de la gelatina y la calidad de sus insumos), pero todos de manera consistente muestran niveles altos de prolina, hidroxiprolina y glicina.
Mientras que la gelatina es rica en prolina y glicina, su contenido de metionina, histidina y tirosina es bajo, y no contiene triptΓ³fano. Es por eso que en los libros publicados a partir del siglo 19 se ha seΓ±alado a la gelatina como βuna proteΓna de baja calidadβ. Pero a pesar de sus aparentes limitaciones, la gelatina fue valorada por sus beneficios medicinales por miles de aΓ±os y fue por mucho considerada una panacea para todo, desde la piel y problemas de articulaciones, hasta malestares digestivos y dolencias del corazΓ³n.
La gelatina empezΓ³ a ser desprestigiada en el siglo 19 cuando los cientΓficos demostraron que una dieta solo de pan y gelatina no podrΓa sostener la vida.30 La obvia conclusiΓ³n de que la gelatina no es un reemplazo para la carne u otros alimentos proteicos importantes no significa que no tiene lugar en nuestra dieta. Al contrario, un sustancial cuerpo de evidencia sugiere que la gelatina deberΓa tener un lugar significativo en ella.
Desafortunadamente, la mayorΓa de estos primeros estudios son difΓciles de conseguir, habiendo sido publicados en revistas del siglo 19 e inicios del siglo 20 que ya no se encuentran en la mayorΓa de librerΓas mΓ©dicas. Las dos fuentes mΓ‘s valiosas que podemos encontrar son un artΓculo fascinante por el mΓ©dico Francis Pottenger, sobre el valor de la gelatina para la digestiΓ³n, y una copia de un valioso libro de cocina del aΓ±o 1945 titulado βGelatin in Nutrition and Medicineβ (βGelatina en la medicina y la nutriciΓ³nβ), escrito por N.R. Gotthoffer, director de investigaciΓ³n para la compaΓ±Γa de gelatina Grayslake, en Grayslake, Illinois. En su prefacio a su libro de 162 pΓ‘ginas, Gotthofer declara que pasΓ³ 19 aΓ±os, entre 1827 y 1945, estudiando la literatura cientΓfica sobre la gelatina.
El Dr. Gotthoffer publicΓ³ sus descubrimientos varios aΓ±os despuΓ©s de que Dr. Pottenger anunciara con gran algarabΓa sus teorΓas e investigaciΓ³n sobre el valor de la gelatina para la salud y la digestiΓ³n en la Junta Anual de la Sociedad TerapΓ©utica de Estados Unidos de 1937 en Atlantic City. βLa gelatina puede utilizarse en conjunto con casi cualquier dieta que el mΓ©dico considere pertinenteβ, dijo Pottenger. βSus propiedades coloidales facilitan la digestiΓ³n de cualquier alimento que provoque malestar estomacal en el paciente. Incluso aquellos alimentos a los que el individuo ha sido declarado definitivamente sensible, corroborado por el Γndice leucopΓ©nico y las dietas de eliminaciΓ³n, frecuentemente son tolerados con una mΓnima incomodidad o incluso sin incomodidad alguna si la gelatina es parte de la dieta.β31
Para ese entonces, el Dr. Gotthoffer habΓa presentado muchos estudios previos respaldando el rol de la gelatina en la digestiΓ³n. A inicios de aquel siglo los investigadores demostraron que la gelatina incrementa la utilizaciΓ³n de la proteΓna en el trigo, la avena y el centeno, mas no en el maΓz; que la digestibilidad de los frejoles es ampliamente mejorada con la adiciΓ³n de gelatina, y que la gelatina ayuda a la digestiΓ³n de la proteΓna de la carne.32 Lo ΓΊltimo parece confirmar los reportes subjetivos de muchas personas que seΓ±alan que las carnes en las sopas y en guisos de ollas cocidos con huesos por largos perΓodos en un lΓquido al que se le ha aΓ±adido un chorrito de vinagre son mΓ‘s fΓ‘ciles de digerir que los bifes y las chuletas cocidos rΓ‘pidamente, y explicar por quΓ© las salsas concentradas en gelatina son el corazΓ³n de muchas tradiciones culinarias.
A manera de confirmaciΓ³n a estudios recientes que seΓ±alan la capacidad de la glicina de favorecer el crecimiento infantil adecuado, Gotthofer reportΓ³ la existencia de mΓ‘s de 30 aΓ±os de estudios de investigaciΓ³n que demostraban que la gelatina puede mejorar la digestiΓ³n de la leche y los productos lΓ‘cteos. Por consiguiente, los autores de textos de nutriciΓ³n de los aΓ±os 1920s y 1930s recomendaron que se incluya a la gelatina en las fΓ³rmulas infantiles para asemejar la leche de vaca a la leche humana. La explicaciΓ³n de Gotthoffer fue que βel cuajo que se obtiene de la coagulaciΓ³n de la leche de las mujeres es mΓ‘s suave y mΓ‘s fΓ‘cil de digerir que la de la leche de vacas. Sin embargo, cuando se aΓ±ade gelatina a la leche de vaca se obtiene una gelatina de caracterΓsticas igualmente deseables. Adicionalmente, la gelatina ejerce una influencia muy importante en la fracciΓ³n grasa de la leche. Sirve no solo para emulsificar la grasa de la leche sino tambiΓ©n, al estabilizar a la caseΓna, para mejorar la digestibilidad y la absorciΓ³n de la grasa, que de otra manera serΓa arrastrada junto con la caseΓna en algo similar a una masa grumosa. Como resultado, los infantes alimentados con fΓ³rmulas enriquecidas con gelatina mostraron una reducciΓ³n en los sΓntomas de alergia, en la incidencia de vΓ³mitos, cΓ³licos, diarrea, constipaciΓ³n y dificultades respiratorias, en comparaciΓ³n con aquellos consumiendo solo leche de vaca.33
Asimismo, Gotthoffer encontrΓ³ estudios mostrando que a los adultos convalecientes que habΓan perdido peso debido a intervenciones quirΓΊrgicas, disenterΓa, cΓ‘ncer y otras enfermedades, les iba mejor si se aΓ±adΓa gelatina a su dieta. βSe dice que hasta el estΓ³mago mΓ‘s sensible la retiene y nutre cuando casi nada mΓ‘s parece ser tolerableβ, escribiΓ³ L. E. Hogan en 1909.34 Una razΓ³n por la que la gelatina se recomendaba tanto para individuos malnutridos era que disminuΓa la cantidad de proteΓna completa necesaria para el cuerpo.
Los efectos βde repuestoβ de la gelatina en la proteΓna eran de particular interΓ©s para muchos investigadores tempranos. Con βproteΓna βde repuestoβ ellos hacΓan referencia a que el cuerpo tendΓa a canibalizar menos la proteΓna almacenada en sus propios mΓΊsculos, un evento de alta ocurrencia durante el ayuno o durante la pΓ©rdida rΓ‘pida de peso por enfermedades. La gelatina, por tanto, ayuda a mantener el cuerpo en el estado que actualmente los nutricionistas denominan βbalance de nitrΓ³genoβ. Tal y como escribiΓ³ en 1872 Carl Voit, un investigador que pasΓ³ diez aΓ±os estudiando a la gelatina, βal ser ella descompuesta, previene la descomposiciΓ³n de las proteΓnas del propio cuerpo, ejerciendo asΓ sus extraordinarios poderes de repuestoβ. Sin embargo, al mismo tiempo, Voit encontrΓ³ que la gelatina por sΓ sola no es capaz de abastecer los suministros de proteΓna al cuerpo.35
La gelatina y la digestiΓ³n
Voit tambiΓ©n encontrΓ³ que la gelatina mejoraba la digestiΓ³n debido a su habilidad para equilibrar tanto casos de deficiencia como de exceso de Γ‘cido clorhΓdrico; se dijo tambiΓ©n que pertenecΓa a las sustancias de tipo βpeptogΓ©nicasβ, que favorecen el flujo de jugos gΓ‘stricos promoviendo la digestiΓ³n.36
La reputaciΓ³n tradicional de la gelatina como restauradora de la salud se sostiene principalmente en su habilidad para aliviar cualquier sensaciΓ³n de malestar en el tracto digestivo. βLa gelatina forra la membrana mucosa del tracto intestinal y lo protege contra cualquier ataque futuro de la comida,β escribiΓ³ Erich Cohn del PoliclΓnico MΓ©dico de la Universidad de Bonn, en el aΓ±o 1905. Cohn recomendΓ³ el consumo de gelatina a las personas con βcatarro intestinalβ -una inflamaciΓ³n de la membrana mucosa que hoy suele llamarse βsΓndrome del intestino irritableβ. Es interesante notar que el tipo de gelatina utilizado en los experimentos de seguimiento realizados en personas con enfermedades intestinales incluso se describΓa especΓficamente como un βcaldo concentrado de patas de ternerosβ.37 Este tipo de gelatina habrΓa sido rica en cartΓlago y hueso y presuntamente tendrΓan un mejor perfil de aminoΓ‘cidos que el colΓ‘geno puro.
Hoy en dΓa los nutricionistas clΓnicos atienden cada vez mΓ‘s casos de disbiosis: desbalances entre la βbuenaβ y la βmalaβ microbiota en el tracto intestinal. Sobre el hecho de que las alteraciones fermentativas resultantes estΓ‘n relacionadas con alergias alimentarias a los granos, o intolerancia a un consumo alto de carbohidratos, es fascinante encontrar que un investigador llamado C.A. Herter haya hablado directamente el tema en el aΓ±o 1908:
βEl uso de gelatina como alimento en el tratamiento de las infecciones bacterianas del tracto intestinal nunca ha recibido la atenciΓ³n que merece. El mΓ©dico a menudo tiene que confrontar el reto nutricional que supone mantener la nutriciΓ³n del individuo bajo condiciones donde ninguna combinaciΓ³n de proteΓnas, grasas y carbohidratos satisface un estado adecuado de nutriciΓ³n. La dificultad que aparece mΓ‘s a menudo es que cualquier intento de incluir carbohidratos en la alimentaciΓ³n va seguido de alteraciones fermentativas de naturaleza aguda o subaguda que retrasa la recuperaciΓ³n o incluso favorece una infecciΓ³n existente al punto de amenazar la continuidad de la vida. Es, por tanto, un gran anhelo encontrar un alimento que al mismo tiempo que sea fΓ‘cilmente absorbible, ademΓ‘s suministre los requerimientos de energΓa y estΓ© exento de la descomposiciΓ³n fermentativa que es tan comΓΊn. Tal alimento lo podemos encontrar en la gelatina.β38
AΓ±os despuΓ©s Schwick y Heide encontraron que el exceso de proteΓnas contenedoras de hidroxiprolina en serum y orina era un marcador confiable para condiciones patolΓ³gicas. Ellos propusieron que el rompimiento del colΓ‘geno muy probablemente resultaba de la reacciΓ³n antigΓ©nica. βNo hace mucho la opiniΓ³n predominante era que la gelatina no era ni antigΓ©nica ni inmunogΓ©nica. Sin embargo, con el ingreso de mΓ©todos inmunolΓ³gicos minuciosos -particularmente las tΓ©cnicas de hemaglutinaciΓ³n (aglutinaciΓ³n de los glΓ³bulos rojos)- pudieron demostrarse los anticuerpos generados contra la gelatina. Fue sorprendente encontrar anticuerpos contra la gelatina en serum de humanos y animales que nunca habΓan sido inyectados con gelatina y colΓ‘geno.β Schwick y Heide aΓ±adieron que esto ocurre frecuentemente en casos de artritis reumatoide y otras enfermedades degenerativas de las articulaciones.39
A pesar de que no presentaron explicaciΓ³n alguna para esta ocurrencia patolΓ³gica, muchos nutricionistas clΓnicos han reportado que la artritis reumatoide yΒ las enfermedades degenerativas de las articulaciones se revierten cuando se le da prioridad a la recuperaciΓ³n del tracto gastrointestinal y βsΓndrome del intestino permeableβ (en el cual las proteΓnas que aΓΊn no han sido totalmente desintegradas cruzan la barrera mucosa y entran el torrente sanguΓneo y los tejidos, donde son atacadas por el sistema inmune). Dado que los protocolos de sanaciΓ³n generalmente prohΓben el consumo de alimentos antigΓ©nicos, los descubrimientos de Schwick y Hide podrΓa llevar a algunos lectores a incluir a la gelatina en su ya-suficientemente-larga lista de alimentos a evitar.
Sin embargo, la gelatina es precisamente lo que los mΓ©dicos del cambio de siglo recetaban, no solo para sanar desΓ³rdenes digestivos y la mucosa intestinal, sino tambiΓ©n para todas las alergias. La gelatina incluso podΓa llegar a ser inyectada como plasma o sustituto de la sangre.40 MΓ‘s recientemente, John F. Prudden, mΓ©dico y doctor en ciencia, descubriΓ³ que las dosis terapΓ©uticas de cartΓlago (las cuales siempre contienen cantidades copiosas de prolina y glicina) mejoraron dramΓ‘ticamente la artritis reumatoide, asΓ como otras condiciones degenerativas de las articulaciones, y las enfermedades inflamatorias del intestino.41
Recientemente recibimos evidencias adicionales de un equipo de investigadores rusos. En un artΓculo en la revista Pathophysiology (PatofisiologΓa), reportaron que la gelatina protegerΓa la integridad de la mucosa gΓ‘strica, al menos en ratas de laboratorio sometidas a daΓ±os a la mucosa inducidos con etanol.42
Asimismo, los mΓ©dicos de antaΓ±o alguna vez supieron el valor de la gelatina en el tratamiento de la enfermedad celΓaca. En el aΓ±o 1924, un investigador llamado Haas determinΓ³ que, llevando una dieta baja en carbohidratos en que se administraban βlechesβ de gelatina en las comidas del medio dΓa y de la tarde, los pacientes mostraron una respuesta βsorprendentemente buena, de manera casi uniforme, en un periodo de alrededor de diez aΓ±os.β43
Hoy en dΓa muchas personas han resuelto sus problemas digestivos siguiendo las reglas de combinaciΓ³n de alimentos popularizadas en el libro bestseller Fit for Life (En forma para toda la vida), escrito por Harver y Marilyn Diamond (editorial Warner, 1985), el que fue inspirado por el trabajo del pionero en βhigiene naturalβ Herbert Shelton. AquΓ es particularmente pertinente la regla que nos advierte a no combinar alimentos proteicos con carbohidratos. La razΓ³n es que cada uno de ellos se digiere en distintos tiempos en nuestro tracto gastrointestinal, elevando las posibilidades de indigestiΓ³n. Sin embargo, el Dr. Pottenger encontrΓ³ que, si la gelatina se incluye como parte de la comida, su acciΓ³n digestiva es distribuida entre toda la masa de alimentos y la digestiΓ³n de todos los componentes se lleva a cabo sin contratiempos.44
Una teorΓa mΓ‘s reciente que ha ayudado a la digestiΓ³n de muchas personas es la que se presenta en el libro Eat Right 4 Your Type (Come adecuadamente segΓΊn tu tipo) por Peter J. DβAdamo (Putnam, 1996). Sin embargo, los mismos granos que el Dr. DβAdamo encontrΓ³ como problemΓ‘ticos para personas con sangres de tipo O, son fΓ‘cilmente digeridos si se remojan y luego se cocinan en un caldo rico en gelatina. Las personas con sangre tipo A -quienes normalmente carecen de las abundantes secreciones de Γ‘cido clorhΓdrico que son necesarias para la correcta digestiΓ³n de las carnes -encuentran que las carnes son mucho mΓ‘s fΓ‘ciles de digerir si se sirven con una salsa hecha a partir de caldo, cocida en un caldo gelatinoso o servida luego de tomar una taza de sopa correctamente preparada y, como hemos visto, la gelatina incluso podrΓa incrementar su producciΓ³n de Γ‘cido clorhΓdrico. Finalmente, la gelatina puede aliviar las reacciones alΓ©rgicas y sensibilidades que el Dr. DβAdamo ha relacionado con los tipos sanguΓneos B y AB. AsΓ, la gelatina no solo amplΓa las posibilidades dietΓ©ticas para cada tipo de sangre, sino que tambiΓ©n es altamente beneficioso para parejas de diferentes tipos sanguΓneos a quienes por supuesto les gustarΓa poder compartir la misma comida.45
Hace cincuenta aΓ±os Pottenger seΓ±alΓ³ una razΓ³n por la que las dietas de alimentos crudos pueden ser tan efectivas en revertir las enfermedades y contribuir al rejuvenecimiento. βLa comida del humano en estado crudo consiste en gran parte de coloides hidrofΓlicos (afines con el agua). El calor de la cocina, por otro lado, precipita los coloides de nuestra dieta. Este cambio en el estado coloidal altera la capacidad de hidrataciΓ³n de nuestros alimentos de manera que interfiere con su habilidad para absorber los jugos digestivosβ. Felizmente, para aquellos que prefieren su comida cocida, el Dr. Pottenger asimismo explicΓ³ que este inconveniente de la digestiΓ³n podrΓa ser remediado fΓ‘cilmente aΓ±adiendo entre media y una onza de gelatina a una comida cocida de carne, papas, vegetales y frutas.46
Edgar Cayce -el βProfeta del SueΓ±oβ, cuyas extraordinarias lecturas psΓquicas ha menudo han anticipado la ciencia mΓ©dica moderna por dΓ©cadas- tambiΓ©n tiene buenas cosas que decir sobre la gelatina y la digestiΓ³n. En sus conferencias Γ©l recomienda que se consuma gelatina para facilitar la asimilaciΓ³n de vitaminas, para ayudar a las glΓ‘ndulas a funcionar mejor, y para optimizar la energΓa y la salud. Resalta el consejo de Cayce de consumir vegetales y ensaladas con gelatina.47
La gelatina y el hΓgado
La investigaciΓ³n desde un inicio tambiΓ©n ha indicado que el consumo de gelatina beneficia al hΓgado. Esto se explica en que el hΓgado utiliza al aminoΓ‘cido glicina para las tareas de desintoxicaciΓ³n, y su habilidad de desintoxicar estΓ‘ limitada a la cantidad de glicina disponible.Β En el aΓ±o 1935, el mΓ©dico Reuben Ottenberg escribiΓ³ en la revista Journal of the American Medical Association (Revista de la AsociaciΓ³n MΓ©dica de Estados Unidos): βSe ha sugerido que la administraciΓ³n de cantidades extra de proteΓnas que contengan una abundancia de glicina (como la gelatina) facilitarΓ‘ el trabajo en el hΓgado. Esto parece particularmente plausible dado el trabajo reciente de Quick, quien ha demostrado que la habilidad del hΓgado de llevar a cabo su sΓntesis protectora estΓ‘ limitada por la cantidad disponible de glicina.β
Ottenberg concluyΓ³ con la recomendaciΓ³n de que los pacientes con ictericia y otros problemas de hΓgado tomen de 5 a 10 gramos de gelatina al dΓa ya sea en la forma de alimento o como un suplemento medicinal en polvo.48
La gelatina y la salud de los huesos
Es interesante saber que Gotthonfer no encontrΓ³ muchos estudios que respalden el rol de la gelatina en la salud de los huesos y las articulaciones, aunque sΓ encontrΓ³ un estudio italiano de 1907 que estableciΓ³ que las inyecciones de gelatina incrementaban el calcio en la sangre circulante, lo que a su vez demostrΓ³ estimular la construcciΓ³n de los huesos.49
Sin embargo, los estudios recientes no respaldan este uso para la gelatina. Un estudio japonΓ©s reportΓ³ malnutriciΓ³n proteica, disminuciΓ³n en masa Γ³sea y fractura por osteoporosis: los ratones fueron alimentados por diez semanas con una dieta baja en proteΓna que contenΓa ya sea 10 por ciento de caseΓna o una combinaciΓ³n de 6 por ciento caseΓna y 4 por ciento gelatina. El contenido mineral de los huesos y la densidad mineral de los huesos del fΓ©mur fueron significativamente mayores en el grupo que recibiΓ³ 6 por ciento caseΓna + 4 por ciento gelatinas. Los investigadores concluyeron que βestos resultados sugieren que la gelatina tiene efectos que influyen en la densidad mineral Γ³sea y el peso corporal en casos de malnutriciΓ³n proteica.β50
Un estudio alemΓ‘n de 1999 tambiΓ©n probΓ³ la verdad del dicho βMan ist was man isstβ (Eres lo que comes). Su estudio fue inspirado por los reportes de la influencia positiva de la gelatina en las enfermedades degenerativas del sistema mΓΊsculo esquelΓ©tico y la curiosidad sobre βel mecanismo terapΓ©utico y las dinΓ‘micas de absorciΓ³nβ. Los ratones a los que administrΓ³ hidrolizados radioactivos de gelatina fueron comparados con los ratones control a los que se administrΓ³ prolina radioactiva. Los investigadores encontraron que el 95 por ciento de la gelatina fue absorbida dentro de las primeras 12 horas, y que la gelatina y prolina encontradas en los tejidos fue similar, excepto en el caso de los cartΓlagos: en el cartΓlago, la absorciΓ³n y acumulaciΓ³n de la gelatina fue del doble. Esto sugiere un efecto benΓ©fico de la gelatina en el metabolismo del cartΓlago que no ocurrirΓa con la ingestiΓ³n de solo prolina. Se concluyΓ³ que los resultados βdemuestran que el hidrolizado de gelatina presenta absorciΓ³n intestinal y acumulaciΓ³n en tejidos del cartΓlago, y sugieren un mecanismo potencial para los beneficios clΓnicos previamente observados de la gelatina administrada de manera oralβ.51
En el aΓ±o 2000, el Dr. Roland W. Moskowitz, de la Universidad Case Reserve, publicΓ³ los resultados de su revisiΓ³n de la literatura sobre el hidrolizado de colΓ‘geno en el tratamiento de la osteoporosis y la osteoartritis. Γl estaba particularmente impresionado con los estudios clΓnicos que sugerΓan que 10 gramos de colΓ‘geno hidrolizado de grado farmacolΓ³gico diarios serΓan suficiente para reducir el dolor en pacientes con osteoartritis de la rodilla o cadera, y que la gelatina tenΓa una ventaja significativa en el tratamiento en comparaciΓ³n con el placebo. Para quienes padecΓan de los huesos, Moskowitz concluyΓ³ que los estudios del efecto de calcitonina (una hormona conocida por participar en el metabolismo del calcio y el fΓ³sforo con y sin una dieta rica en colΓ‘geno hidrolizado), mostrΓ³ que la calcitonina mΓ‘s la gelatina inhibΓan la degradaciΓ³n del colΓ‘geno en los huesos mucho mejor que la calcitonina sola.52
La gran pregunta es por quΓ© tantos estudios de aΓ±os pasados que muestran el poder de la gelatina han languidecido en la oscuridad. La explicaciΓ³n sencilla es que luego de los aΓ±os 1930s, los fΓ‘rmacos fueron ampliamente prescritos para enfermedades que alguna vez solo se curaban con gelatina. Pero una explicaciΓ³n mΓ‘s completa es que muchos de los resultados de los estudios de aquellos aΓ±os no pudieron replicarse. Al leer el compendio de Gotthoffer es evidente un cientΓfico hallaba que la gelatina ayuda a prevenir, por decir, la fatiga muscular, el siguiente encontraba algΓΊn otro beneficio, y el tercero no encontraba beneficio alguno. Lo mismo para la anemia, la ictericia, las ΓΊlceras, y otros males. Sin poder repetir y verificar los resultados, los cientΓficos probablemente preferirΓan investigar otras sustancias, y aparentemente asΓ nunca descubrieron el elemento clave por el cuΓ‘l la gelatina en algunas ocasiones funcionaba bien y en otras no.
ΒΏPor quΓ© los estudios variaban tanto en sus resultados? La explicaciΓ³n mΓ‘s probable es que la sustancia descrita como βgelatinaβ no era consistente entre todos los estudios.
Las gelatinas mΓ‘s comerciales hoy en dΓa son hechas exclusivamente de las pieles de cerdo o de res, y por tanto no incluyen ni cartΓlago ni huesos. AΓ±os atrΓ‘s, sin embargo, algunas gelatinas comerciales eran hechas de mezclas misteriosas de cartΓlagos, huesos, piel y otras partes del animal que de lo contrario se desechaban. Todas estas combinaciones diferΓan en tΓ©rminos de sus caracterΓsticas fΓsicas y quΓmicas, y en sus acciones fisiolΓ³gicas. Gotthoffer reportΓ³ que incluso la goma de pegar era ofrecida en ocasiones como gelatina. Para complicar las cosas aΓΊn mΓ‘s, algunos de los estudios supuestamente de gelatina, eran llevados a cabo con el aminoΓ‘cido glicina aislado.
Dadas las inconsistencias y los riesgos de la fabricaciΓ³n de la gelatina, no ha de sorprendernos que los estudios fueran inconsistentes. Si hablΓ‘ramos de utilizar gelatina hoy en dΓa para beneficios terapΓ©uticos, el producto de mayor calidad serΓa aquel que resulte de una preparaciΓ³n casera que incluya pieles, cartΓlago y huesos de res o pollo orgΓ‘nico. Tal y como el Dr. Pottenger estaba habituado a decir: βUna olla sopera grande es el regalo mΓ‘s importante que una novia pudiera recibir.β54
Cualquiera sea el tipo de gelatina que estemos usando, nunca deberΓa cocinarse o recalentarse en el microondas. De acuerdo con una carta publicada en The Lancet, la utilizaciΓ³n del microondas convierte la I-prolina en d-prolina. Ellos escriben: βLa conversiΓ³n de la forma trans a la forma cis podrΓa ser peligrosa ya que cuando los aminoΓ‘cidos cis son incorporados en pΓ©ptidos y proteΓnas en lugar de sus isΓ³meros trans, esto puede llevar a cambios estructurales, funcionales e inmunolΓ³gicos.β TambiΓ©n destacan que βla d-prolina es un neurotΓ³xico y hemos reportado efectos nefrotΓ³xicos y heptatotΓ³xicos para este compuesto.β55 En otras palabras, la gelatina en el caldo hecho en casa confiere beneficios maravillosos, pero si lo calientas en el microondas, se vuelve tΓ³xico para el hΓgado, los riΓ±ones, y el sistema nervioso.
Otro estudio sugiere que la configuraciΓ³n-l y el tamaΓ±o molecular adecuado son ambos esenciales en los efectos benΓ©ficos de la l-prolina en la memoria y para la prevenciΓ³n de la depresiΓ³n.56 No existe razΓ³n para pensar que la prolina es el ΓΊnico amino sujeto a este tipo de destrucciΓ³n, y es probable que otros aminos sean afectados de manera similar, sin embargo, los estudios han sido hechos en la prolina.
ΒΏTe preocupan los posibles excesos de los aminoΓ‘cidos prolina y glicina? Los humanos han demostrado una alta tolerancia tanto a la prolina como a la glicina sin efectos negativos. Cuando las personas desarrollan problemas atribuidos a un exceso de prolina, este es el resultado de un desorden genΓ©tico, no el resultado de la alimentaciΓ³n o la suplementaciΓ³n. En estos pocos casos, el exceso de prolina causa un malfuncionamiento del sistema renal y del sistema nervioso central.57 El exceso de glicina tambiΓ©n puede atribuirse a un desorden genΓ©tico, e indica un trastorno genΓ©tico metabΓ³lico muy inusual que puede manifestarse como un retardo mental severo. A pesar de lo raro de su ocurrencia, deberΓa ser evaluado en cualquier individuo que planea suplementarse en grandes dosis usando pΓldoras.58
Gelatina, sΓ, pero con algo mΓ‘s
HistΓ³ricamente, el consumo de gelatina ha sido causante de problemas de salud, pero prΓ‘cticamente en todos los casos documentados los sujetos se alimentaron de cantidades excesivas de gelatina -porque su dieta era bΓ‘sicamente gelatina. Esto ocurriΓ³ de manera frecuente desde inicios hasta mediados del siglo 19 cuando las personas a cargo de hospitales, cocinas comunales y albergues trataron de economizar sirviendo gelatina en cada comida en la forma de caldos, galletas gelatinosas y otros alimentos a base de gelatina. Quienes critican el consumo de la gelatina suelen citar un estudio cientΓfico en que murieron perros luego de unas pocas semanas consumiendo una dieta de gelatina. Si bien es verdad que los perros murieron, Gotthoffer argumentΓ³ que βnadie considerΓ³ el hecho de que los perros se negaron a comer luego de unos pocos dΓas comiendo solo gelatina.β59
Debemos recordar, a su vez, que los aminoΓ‘cidos en la gelatina, al igual que todos los aminoΓ‘cidos, solo pueden ser utilizados debidamente cuando la dieta contiene suficientes activadores solubles en grasa -las vitaminas liposolubles A y D- que se encuentran exclusivamente en las grasas animales. AsΓ que no titubees en poner crema de leche en tus sopas y salsas hechas a partir de caldo, e incluye otras fuentes de vitaminas A y D en tu dieta, como la mantequilla, las yemas de huevo y el aceite de hΓgado de bacalao.
Estos dΓas nadie tiene la preocupaciΓ³n de estar comiendo cantidades excesivas de gelatina. Muchas personas, en cambio, tienen la preocupaciΓ³n de que su comida incluya algo de gelatina. Parte de la preocupaciΓ³n es la enfermedad encefalopatΓa espongiforme bovina (EEB) o βenfermedad de las vacas locasβ, una enfermedad progresiva que ataca al cerebro del ganado bovino. El sitio web de una empresa declara que la gelatina hoy en dΓa nunca incluye cerebro, y que todos los procesos que forman parte del procesamiento, como la extracciΓ³n de la grasa, la desmineralizaciΓ³n Γ‘cida, la purificaciΓ³n alcalina, el lavado, la filtraciΓ³n, el intercambio iΓ³nico y la esterilizaciΓ³n, reducen las probabilidades de ocurrencia de EEB a menos de cero.60 Va mΓ‘s allΓ‘ del presente artΓculo discutir si esto es informaciΓ³n honesta, un giro publicitario, o un poco de ambos. En el aΓ±o 1992, como precauciΓ³n ante la EEB, la FDA prohibiΓ³ la importaciΓ³n a Estados Unidos de todo producto hecho de ganado bovino a partir de paΓses donde ocurriera la EEB, incluyendo la gelatina. En 1997, sin embargo, la FDA levantΓ³ la prohibiciΓ³n para la gelatina debido a que a la fecha no se habΓan reportado casos que impliquen a la gelatina, ya sea comercial o casera, en la EEB ni en ninguna otra enfermedad neurolΓ³gica.61
Miles de aΓ±os de reportes histΓ³ricos y varios cientos de aΓ±os de estudios estΓ‘n en favor de la gelatina, los cuales sugieren que el caldo rico en gelatina es clave para convertir a una salud trΓ©mula y frΓ‘gil en una salud buena y robusta. Como lo indica aquel proverbio de SudamΓ©rica, βEl buen caldo puede resucitar a los muertos.β62
Anexos
Mejor que pΓldoras y pociones: caldo
Muchos estudios hoy confirman lo que nuestras abuelas sabΓan desde antes -el caldo hecho de huesos es una gran medicina, un tΓ³nico para los enfermos, un fortalecedor para los atletas, un facilitador de la digestiΓ³n, un elixir sanador. Y a diferencia de las medicinas amargas, el caldo puede ser incorporado en deliciosas sopas, estofados y salsas. De hecho, el caldo es la base de todas las cocinas gourmet. βSin caldoβ, dijo Escoffier, βuno no puede hacer nada.β
El mΓ©todo bΓ‘sico es simple. Hervir huesos (pollo, pato, pavo, res, cordero, pescado, etc.) en agua con un chorrito de vinagre por una hora o dos. Si estas utilizando huesos de res o cordero, obtendrΓ‘s un mejor color si primero pasas los huesos por el horno. Lleva el agua a hervor lentamente y espuma todo lo que aparece en la superficie. AΓ±ade una variedad de vegetales y hierbas y deja hervir por varias horas e incluso por toda la noche. Retira los huesos (tu perro los va a amar) y cuela los vegetales. Puedes usar el caldo tal y como estΓ‘, o dejarlo enfriar para separar la grasa que se acumula en la superficie. (No hay nada malo con la grasa, es solo que los puristas de la cocina seΓ±alan que las mejores salsas se logran con caldo sin grasa.) El caldo puede conservarse en el refrigerador por varios dΓas o en el congelador por varios meses.
Si tienes una olla lo suficientemente grande, puedes utilizar esqueletos enteros de aves o pescados, y los nudillos grandes de la res (abundantes en cartΓlago). Nuestro granjero local prepara caldo en una olla lo suficientemente grande para toda la cabeza de la res -el resultado es un caldo fantΓ‘stico y gelatinoso.
El sustituto para el caldo, en cuanto al sabor, es el GMS, utilizado por los fabricantes de alimentos para alcanzar el sabor de la carne en sopas enlatadas y deshidratadas y en las imitaciones de salsas. El GMS es tΓ³xico para el sistema nervioso, mientras que por el contrario el caldo tiene un efecto protector. Una de los cambios mΓ‘s importantes que puedes hacer para mejorar tu salud es utilizar caldo real y evitar las imitaciones artificiales.
Una receta para cartΓlagos fuertes, articulaciones flexibles y piel hermosa
Nuestros amigos en Australia, quienes promueven la βOptimal Dietβ (Dieta Γ³ptima) desarrollada por el doctor polaco Jan Kwasniewski, nos enviaron esta receta para la salud de las articulaciones y los cartΓlagos, asΓ como para tener una piel hermosa. Hierve una parte de piel de chancho por al menos tres horas hasta que quede muy suave. ConsΓΊmelo como tal, con hierbas, o pΓ‘salo por una moledora y aΓ±Γ‘delo a las comidas. Lo importante es el consumo regular -una cucharada o mΓ‘s diarias, junto con una dieta que contenga cantidades adecuadas de proteΓna animal y muchas grasas animales.
El tejido conectivo se regenera muy lentamente, asΓ que este es un remedio que requiere un poco de paciencia, pero del que se han reportado resultados maravillosos, como la curaciΓ³n de articulaciones que estaban completamente rΓgidas y congeladas, y la desapariciΓ³n gradual de la artritis. Lo mejor de todo es el cambio en la calidad de la piel: las arrugas se van suavizando e incluso llegan a desaparecer por completo.
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Este articulΓ³ formo parte de βWise Traditions in Food, Farming and the Healing Artsβ, la revista trimestral de la Weston A. Price Foundation, en la ediciΓ³n de primavera de 2003.
Acerca de Kaayla Daniel
Kaayla T. Daniel, PhD, CCN, es conocida por desmentir mitos de nutriciΓ³n. Daniel es una invitada popular en la radio y la televisiΓ³n. La Dra. Daniel es la autora del libro βThe Whole Soy Story: The Dark Side of Americaβs Favorite Health Foodβ (βLa historia completa sobre la soya: el lado oscuro del alimento favorito de modaβ).
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