1 de enero de 2000, por Sally Fallon Morell
Traducido por VerΓ³nica Belli Obando
βUn buen caldo resucita a los muertosβ, seΓ±ala un proverbio de SudamΓ©rica. El reconocido cocinero Auguste Escoffier dijo: βPor supuesto, el caldo lo es todo en la cocina. Sin Γ©l, nada puede hacerse.β
Una cura para todo en los hogares tradicionales, y el ingrediente secreto en la cocina gourmet clΓ‘sica, el caldo hecho de los huesos de animales como el pollo, el pescado, o la res, construye huesos fuertes, alivia los dolores de garganta, nutre a los enfermos, da vigor a nuestro andar y chispa a la vida amorosa -eso es lo que dicen las abuelas, parteras y sanadoras. Para los chefs, el caldo es el elixir mΓ‘gico para preparar sopas y salsas inigualables, capaces de dar calor al alma.
Los caldos de carne y pescado tienen su lugar en todas las cocinas tradicionales: francesa, italiana, china, japonesa, africana, sudamericana, rusa, y del medio oriente. En Estados Unidos, cuando los animales solΓan sacrificarse localmente y nada -ninguna de sus partes- se desperdiciaba, el caldo era utilizado en salsas, sopas y estofados. Los huesos, las pezuΓ±as, los codillos, los pellejos y la carne dura iban dentro de la olla de sopa para inundar a los hogares de aroma a amor. Hoy compramos pequeΓ±as porciones de filetes y pechuga de pollo sin hueso, o compramos comida rΓ‘pida al paso; asΓ el caldo ha perdido su lugar en la tradiciΓ³n estadounidense.
La sabidurΓa de las abuelas
La ciencia hoy valida lo que nuestras abuelas ya sabΓan. Los caldos de huesos de pollo, hechos en casa, ayudan a curar los resfriados. El caldo contiene minerales en una forma que el cuerpo puede absorber fΓ‘cilmente -no solo calcio sino tambiΓ©n magnesio, fΓ³sforo, silicio, sulfuro y minerales traza. TambiΓ©n contiene material desintegrado de los cartΓlagos y tendones -cosas como el sulfato de condroitina y la glucosamina, ahora vendidos en forma de costosos suplementos para la artritis y el dolor de articulaciones.
SegΓΊn el saber popular, el caldo de pescado ayuda a los niΓ±os a convertirse en hombres fuertes, hace que los partos sean sencillos, y cura la fatiga. βEl caldo de pescado lo cura todoβ, es otro proverbio de SudamΓ©rica. El caldo y la sopa hechos con cabezas y piel de pescado, son fuente de yodo y de sustancias fortalecedoras de la tiroides.
Al enfriase el caldo se cuaja, esto se debe a la presencia de gelatina. El uso de la gelatina como un agente terapΓ©utico data de la China antigua. La gelatina probablemente fue el primer βalimento funcionalβ, disponible desde la invenciΓ³n del βdigestorβ por el francΓ©s Papin en 1682. El digestor de Papin consistiΓ³ en un aparato para cocinar huesos o carne con vapor para extraer la gelatina. Tal y como las vitaminas ocupan el centro del escenario en las investigaciones de nutriciΓ³n de hoy en dΓa, doscientos aΓ±os atrΓ‘s la gelatina estaba al frente de la investigaciΓ³n en los alimentos. La gelatina fue aclamada universalmente como un elemento de lo mΓ‘s nutritivo, en particular por los franceses, quienes buscaban maneras de alimentar a sus soldados, asΓ como a un gran nΓΊmero de personas sin hogar en ParΓs y otras ciudades. A pesar de que la gelatina no es una proteΓna completa -contiene solo granes cantidades de los aminoΓ‘cidos arginina y glicina-, tiene la cualidad de actuar como un repuesto de proteΓnas, ayudando a los pobres a estirar unos pocos bocados de carne en una comida completa. Durante el asedio de ParΓs, cuando los vegetales y la carne eran escasos, un mΓ©dico llamado Guerard alimentΓ³ a sus pacientes de caldo de carne gelatinoso con algo de grasa aΓ±adida, y asΓ sobrevivieron en buena salud. (El asedio de ParΓs fue una serie de invasiones por parte de los vikingos a la actual capital de Francia, entre los aΓ±os 885 y 886).
Los franceses fueron lideraron la investigaciΓ³n sobre la gelatina hasta los aΓ±os 1950s. Se encontrΓ³ que la gelatina era ΓΊtil en el tratamiento de una larga lista de enfermedades incluyendo las ΓΊlceras pΓ©pticas, la tuberculosis, la diabetes, las enfermedades musculares, las enfermedades infecciosas, la ictericia y el cΓ‘ncer. Los bebΓ©s tenΓan menos problemas digestivos cuando la gelatina era aΓ±adida a su leche. El investigador estadounidense Francis Pottenger seΓ±alΓ³ que, dado que la gelatina es un coloide hidrofΓlico, lo que significa que atrae y retiene lΓquidos, facilita la digestiΓ³n atrayendo los jugos digestivos a los alimentos durante su paso por el tracto digestivo. Incluso los gourmets reconocieron que la sopa hecha a base de caldo hacΓa mucho mΓ‘s que complacer a los sentidos. βLa sopa es un alimento saludable, ligero y nutritivoβ, seΓ±alΓ³ Brillant-Savarin, βbueno para toda la humanidad; reconforta el estΓ³mago, estimula el apetito, y prepara nuestra digestiΓ³n.β
AtenciΓ³n al detalle
El caldo comienza con huesos, trozos de carne y grasa, agua de buena calidad, y vegetales. Para preparar caldos de res y cordero, la carne es sellada al horno para que se formen los compuestos que le dan sabor y color -el resultado de la fusiΓ³n de aminoΓ‘cidos con azΓΊcares, en lo que se conoce como la reacciΓ³n de Maillard. Luego todos los ingredientes se ponen en la olla: carne, huesos, vegetales y agua. Se empieza con el agua frΓa para ir calentΓ‘ndola progresivamente, ya que el calentamiento lento ayuda a extraer los sabores. AΓ±ade vinagre al caldo para facilitar la extracciΓ³n del calcio – ΒΏalguna vez remojaste cΓ‘scaras de huevo en vinagre hasta que quedaron gomosas?
Calienta el caldo lentamente; una vez que comience el hervor, reduce el fuego a su punto mΓ‘s bajo, de manera que el caldo se mantenga hirviendo solo a fuego lento. VerΓ‘s que una espuma de mal aspecto aparece en la superficie. Este es un tipo diferente de coloide, uno en el que molΓ©culas mΓ‘s grandes -impurezas, alcaloides, proteΓnas grandes llamadas lectinas- estΓ‘n distribuidas a travΓ©s de un lΓquido. Uno de los principios bΓ‘sicos del arte culinaria es saber que esta capa de desecho debe ser cuidadosamente removida con una espuma. De lo contrario el caldo se arruinarΓ‘ por sabores indeseadosβ¦ademΓ‘s de que el aspecto de esa espuma es terrible.
Dos horas de hervor son suficientes para extraer los sabores y la gelatina del caldo de pescado. Los animales mΓ‘s grandes toman mΓ‘s tiempo -todo el dΓa para el caldo hecho de pollo, pavo o pato, y todo el dΓa y toda la noche para el caldo de res.
Finalmente, el caldo debe colarse. Las sobras se eligen para obtener material para patΓ©s, tacos, o cacerolas. Los perfeccionistas querrΓ‘n enfriar el caldo para remover la grasa. El caldo se mantendrΓ‘ refrigerado por algunos dΓas, o congelado por mucho mΓ‘s tiempo. De reducirse (hirviendo hasta eliminar gran parte del agua) se concentra y se convierte en una salsa gelatinosa, o un demi-glace, que puede reconstituirse en una salsa agregando agua.
Atajos a costa de la calidad y la nutriciΓ³n
La investigaciΓ³n sobre la gelatina terminΓ³ en los aΓ±os 50s cuando las empresas de alimentos descubrieron cΓ³mo inducir las reacciones de Maillard en el laboratorio y asΓ producir sabores βde carneβ artificiales. En un reporte de la General Foods Company de 1947, los quΓmicos de la compaΓ±Γa predijeron que prΓ‘cticamente todos los sabores naturales pronto serΓan sintetizados en el laboratorio y, luego de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), las empresas de alimentos tambiΓ©n descubrieron el glutamato monosΓ³dico (GMS), un ingrediente alimenticio que los japoneses habΓan inventado en el aΓ±o 1908 para realzar los sabores de alimentos, incluyendo los sabores βa carneβ. De hecho, los humanos tenemos receptores en la lengua para el glutamato. Es la proteΓna alimenticia que el cuerpo humano reconoce como carne.
Cualquier proteΓna puede ser hidrolizada para producir una base que contenga Γ‘cido glutΓ‘mico libre o GMS. Cuando la industria aprendiΓ³ cΓ³mo imitar el sabor de la carne en el laboratorio utilizando proteΓnas baratas como los granos y las legumbres, las puertas se abrieron para un abanico de nuevos productos, incluyendo los cubos de caldo, las mezclas de sopas deshidratadas, las mezclas de salsas, las comidas empacadas y los condimentos con sabor artificial a carne. Actualmente la sopa βhecha en casaβ de la mayorΓa de restaurantes inicia con una base de sopa en polvo que viene en un sobre o en una lata, y casi todas las sopas y estofados enlatados contienen glutamato monosΓ³dico, a menudo presente en ingredientes llamados βproteΓnas hidrolizadasβ. La industria de la comida rΓ‘pida no podrΓa existir sin el glutamato monosΓ³dico y los sabores artificiales a carne que se utilizan en la elaboraciΓ³n de sus salsas βsecretasβ, y mezclas de condimentos que engatusan al consumidor para que compre comida sosa que carece de verdadero sabor.
Mientras que los consumidores son timados con lo que comen, estos atajos en la comida que ofrece la gran industria alimentaria se traducen en grandes ganancias para los productores. Cuando los caldos de verdad fueron reemplazados por substitutos baratos, una fuente importante de minerales desapareciΓ³ de la dieta. Si bien los efectos espesantes de la gelatina fueron imitados con emulsificantes, los efectos benΓ©ficos del caldo para la salud desaparecieron.
Sin embargo, aΓΊn peor es el hecho de que el uso del glutamato monosΓ³dico (GMS) trae consigo problemas para la salud -problemas que la industria ha hecho un gran trabajo en esconder del pΓΊblico. En el aΓ±o 1957, unos investigadores observaron que los ratones en su estudio se volvieron ciegos y obesos cuando se les administrΓ³ GMS a travΓ©s del tubo con que se alimentaban. Otros estudios apuntan todos en la misma direcciΓ³n: el GMS es una sustancia neurotΓ³xica que causa una amplia gama de reacciones, desde dolores de cabeza temporales hasta daΓ±o cerebral permanente.
ΒΏPor quΓ© los consumidores presentan reacciones al GMS producido en laboratorios y no al Γ‘cido glutΓ‘mico que se encuentra de manera natural en los alimentos? Una teorΓa es que el Γ‘cido glutΓ‘mico producido por hidrΓ³lisis en las fΓ‘bricas (GMS) contiene muchos isΓ³meros de forma derecha, mientras que el Γ‘cido glutΓ‘mico natural de las carnes y los caldos de carnes contiene solo isΓ³meros de forma izquierda. El Γ‘cido L-glutΓ‘mico es un precursor para los neurotransmisores, sin embargo, su forma sintΓ©tica -el Γ‘cido d-glutΓ‘mico- puede estimular el sistema nervioso en formas patolΓ³gicas.
Venta de caldos en cada ciudad
Las sociedades campesinas aΓΊn preparan su propio caldo. El caldo es una necesidad en culturas que no usan leche porque solo los lΓ‘cteos y el caldo de huesos proveen el calcio en una forma que el cuerpo puede asimilar fΓ‘cilmente. Asimismo, el caldo es una necesidad cuando la carne es un lujo, porque la gelatina en los caldos correctamente preparados ayuda al cuerpo a utilizar la proteΓna en una manera eficiente.
AdemΓ‘s, el caldo es un elemento vital en las cocinas asiΓ‘ticas -desde el reconfortante caldo que ha hervido por mucho tiempo en las sopas coreanas, hasta el caldo rΓ‘pido de pescado con que los japoneses comienzan su dΓa. La verdadera comida china no puede existir sin la olla de caldo hirviendo permanentemente. Los huesos y las sobras se ponen dentro de la olla, y luego se obtiene un caldo rico en minerales que se utiliza para humedecer los saltados. Las sopas con base de caldo son entremeses que se preparan desde Tailandia hasta Manchuria.
Es probable que los restaurantes asiΓ‘ticos que existen en Estados Unidos tomen atajos y utilicen bases de sopa en polvo para preparar una sopa dulce y agria, o un pollo kung pao, pero en JapΓ³n, China, Corea y Tailandia, es comΓΊn que existan negocios familiares de mamΓ‘ y papΓ‘ en cuartos humeantes y lo vendan como sopas en las tiendas o en las esquinas de las calles.
Lo que Estados Unidos -y cada paΓs- necesita es comida saludable que pueda consumirse al paso como βcomida rΓ‘pidaβ, y la forma de que eso ocurra es abriendo negocios que vendan caldos en cada esquina; caldos preparados por negocios independientes que sean la base para sopas, salsas y estofados. Los negocios de caldos aparecerΓ‘n cuando reconozcamos que la industria de alimentos se ha prostituido a sΓ misma para hacer las cosas de forma rΓ‘pida y para aumentar sus ganancias. Dichos βatajosβ en la comida estafan a los consumidores en cuanto a los nutrientes que ingirieren con su comida, y las mayores ganancias que reciben a cambio inclinan la economΓa hacia la gran industria de la agricultura y la gran industria de la comida ultraprocesada.
Hasta que los establecimientos de comida sean lugares que producen comida real, cada uno de nosotros puede hacer caldo en su propia cocina. Hacer caldos es la manera sencilla de preparar comidas que son a la vez nutritivas y deliciosas -y de adquirir la reputaciΓ³n de un cocinero de lujo.
ANEXOS
I.Β Β Β Β Β Β Cabezas y patas
Si alguna vez has comprado en Europa habrΓ‘s notado que en las carnicerΓas locales se muestran las patas de los becerros, y que los pollos vienen con sus cabezas y sus patas. Las pezuΓ±as, las patas y las cabezas son las partes mΓ‘s gelatinosas del animal; estas alcanzan altos precios en las economΓas tradicionales. De hecho, la empresa de alimentos βTysonsβ exporta las patas de los pollos de Estados Unidos a China. El folclor judΓo considera que el secreto de un caldo exitoso es incluir las patas del pollo.
Hoy en dΓa es difΓcil encontrar estos productos en Estados Unidos. En los mercados de Asia y LatinoamΓ©rica se pueden encontrar aves enteras, y algunos carniceros ofrecen tambiΓ©n las patas de la res. Si tienes espacio en tu refrigeradora, puedes comprar grandes cantidades de patas de pollo y patas de res congeladas en carnicerΓas que vendan el animal entero. Pide al carnicero que te corte las patas de res en cubos de una pulgada y empΓ‘calos en bolsas de un kilo. Para obtener los mejores resultados, aΓ±ade 2-4 patas de pollo en el caldo de pollo, y alrededor de un kilo de patas de res para una olla grande de caldo de res.
II.Β Β Β Β Salsas bΓ‘sicas
Las salsas de carne son hechas de caldo que ha sido sazonado y reducido. Una vez que hayas aprendido la tΓ©cnica de hacer salsas -ya sea salsas ligeras o salsas espesas- puedes ignorar los libros de recetas y guiarte por tu imaginaciΓ³n.
Las salsas por reducciΓ³n se producen por un hervor del caldo gelatinoso para producir una salsa espesa. El primer paso es hacer una salsa con los jugos y la grasa de la carne que quedan en la bandeja de hornear o en la sartΓ©n, aΓ±adiendo entre media y una taza de vino o brandy y llevΓ‘ndolo a hervor mientras se remueve con una cuchara de madera para soltar esos jugos y grasa en la base. Luego se aΓ±aden de 3 a 4 tazas de caldo, nuevamente se lleva a hervor, y finalmente se cuela. (Utiliza caldo de pollo para platos de pollo, caldo de es para platos de res, etc.) La salsa ahora puede ser sazonada con tantos ingredientes como queramos: vinagre, mostaza, hierbas, condimentos, naranja fresca o jugo de limΓ³n, mermeladas hechas con dulces naturales, ajo, pasta de tomate, kion rallado, cΓ‘scara de limΓ³n rallada, crema de coco, leche entera de coco o crema cultivada. Deja a la salsa hervir vigorosamente, sin cubrir, hasta que se haya reducido al menos a la mitad, o hasta llegar a la consistencia deseada. Puedes aΓ±adir de 1 a 2 cucharaditas de gelatina para lograr un mejor espesor, aunque esta prΓ‘ctica deben evitarla quienes padecen de sensibilidades al GMS (ya que la gelatina contiene pequeΓ±as cantidades de GMS). Otra manera de espesar la salsa es mezclando 2 cucharadas de harina de yuca con dos cucharadas de agua; aΓ±ade esta mezcla de forma gradual a la salsa en hervor hasta obtener es espesor que desees. Si la salsa se espesa demasiado, aligΓ©rala con un poco de agua. El paso final en la preparaciΓ³n de la salsa es probarla y aΓ±adir sal natural si es necesario.
Las salsas que en inglΓ©s se denominan βgravyβ se suelen espesar aΓ±adiendo directamente harina disuelta al caldo directamente, y no con reducciΓ³n. Son buenas acompaΓ±antes para carnes como el pollo y el pavo rostizado, las cuales sueltan bastante grasa en la bandeja mientras se cocinan. Luego de haber rostizado la carne, coloca la bandeja sobre el fuego. DeberΓas tener al menos Β½ taza entre las grasas y jugos que ha soltado el animal -de lo contrario, aΓ±ade mantequilla, grasa de pato, o manteca de cerdo. AΓ±ade alrededor de Β½ taza de harina a la grasa y cocina a fuego medio-alto por varios minutos, moviendo constantemente, hasta que la harina se torne ligeramente marrΓ³n. AΓ±ade entre 4 y 6 tazas de caldo tibio, lleva a hervor e incorpora totalmente la mezcla de grasa y harina, usando un batidor de alambre. Baja el fuego y mantΓ©n hirviendo a fuego bajo por alrededor de 10 minutos. Revisa la sazΓ³n; aΓ±ade mΓ‘s sal, pimienta y otros condimentos si es necesario. Puedes aΓ±adir hierbas, crema de leche, mantequilla, leche entera de coco, o crema de leche de coco.
III.Β Recetas
Β·Β Β Β Β Β Β Caldo de pollo
- 1 pollo entero de libre pastoreo, o 2-3 libras de partes huesudas del pollo, como los cuellos, la espalda, los huesos del pecho y las alas*
- Mollejas de un pollo (opcional)
- 2-4 patas de pollo (opcional)
- 1 galΓ³n de agua filtrada frΓa
- 2 cucharadas de vinagre
- 1 cebolla grande, partida en trozos grandes
- 2 zanahorias, peladas y partidas en trozos grandes
- 3 tallos de apio, partidos en trozos grandes
- 1 manojo de perejil
*Nota: los mejores resultados serΓ‘n obtenidos con pollos criados de manera natural en chacras
Si estΓ‘s utilizando un pollo entero, separa las alas y saca el cuello, las glΓ‘ndulas de grasa y las mollejas de la cavidad en que se encuentran. Corta cada parte del pollo en varias piezas. Coloca el pollo o las piezas de pollo en una olla de acero inoxidable grande con el agua, el vinagre y todos los vegetales excepto el perejil. Deja reposar entre 30 minutos y 1 hora. Lleva a hervor, y retira la espuma que aparece en la superficie. Reduce la temperatura, cubre y mantΓ©n el hervor a fuego lento por 6 a 8 horas. A mayor tiempo de cocciΓ³n obtendrΓ‘s un caldo mΓ‘s sabroso y concentrado. AΓ±ade el perejil aproximadamente 10 minutos antes de termina de hervir el caldo; esto incorporarΓ‘ una carga adicional de minerales al caldo.
Retira las piezas de pollo con una cuchara con agujeros. Si usaste el pollo entero -con carne- dΓ©jalo enfriar y separa la carne del pollo de los huesos y la piel. Reserva la carne para otros usos, como ensaladas de pollo, enchiladas, rellenos de sΓ‘ndwiches, o curris. Cuela el caldo en un pote grande y reserva en el refrigerador hasta que la grasa flote en la superficie y se solidifique. Retira esa grasa y reserva el caldo en envases cubiertos en el refrigerador o el congelador.
Β·Β Β Β Β Β Β Caldo de res
- Aproximadamente 4 libras de mΓ©dula de res (tuΓ©tano) y huesos del nudillo
- 1 pata de res, cortada en piezas (opcional)
- 3 libras de costillas con carne o huesos de cuello
- 1 galΓ³n o mΓ‘s de agua frΓa filtrada
- Β½ tazas de vinagre
- 3 cebollas, partidas en trozos grandes
- 3 zanahorias, partidas en trozos grandes
- 3 tallos de apio, partidos en trozos grandes
- Varias ramitas de tomillo fresco, atadas juntas
- 1 cucharadita de pimiento verde molido
- 1 racimo de perejil
Coloca el nudillo y los huesos con tuΓ©tano, y opcionalmente la pata, en una olla grande con el agua y el vinagre. Deja reposar por una hora. Mientras tanto, pon los huesos carnosos a dorar en una bandeja para el horno a 350 grados en el horno. Cuando estΓ©n bien dorados, ponlos en la olla junto con los vegetales. En la bandeja que ingresΓ³ al horno debe haber quedado grasa: vacΓa esa grasa en algΓΊn pote, aΓ±ade agua frΓa a la bandeja y lleva a fuego alto hasta hervir, mientras remueves con una cuchara de madera para soltar los jugos coagulados. AΓ±ade este lΓquido a la olla. Si es necesario, aΓ±ade agua adicional para cubrir los huesos. Procura que el entre el lΓquido y el lΓmite de la olla sobre un espacio de mΓnimo una pulgada, considerando que el volumen suele expandirse durante la cocciΓ³n. Lleva a hervor. AparecerΓ‘ una gran cantidad de espuma de deshechos en la superficie que es importante remover con una cuchara. Luego de que has limpiado el lΓquido de la espuma, baja el fuego y aΓ±ade el tomillo y el pimentΓ³n molido.
Hierve el caldo a fuego lento por entre 12 y 72 horas. Justo antes de terminar, aΓ±ade el perejil y continΓΊa el hervor a fuego lento por otros 10 minutos. Ahora tendrΓ‘s una olla con un lΓquido marrΓ³n que, a decir verdad, es algo repulsivo de ver, con todos los grumos gelatinosos y el material graso que contiene. Su olor tampoco serΓ‘ agradable. Pero no te desanimes por eso: luego de colarlo tendrΓ‘s un caldo limpio, delicioso y nutritivo, que serΓ‘ la base de muchas recetas.
Utiliza unas pinzas o una cuchara con agujeros para retirar los huesos de la olla. Cuela el caldo en un recipiente lo suficientemente grande y deja enfriar en el refrigerador. Cuando este frΓo, retira la grasa que se habrΓ‘ acumulado en la superficie. Envasa el caldo en varios potes pequeΓ±os que podrΓ‘s congelar para utilizar cuando lo necesites -en el congelador el caldo se mantiene intacto por meses.
Β·Β Β Β Β Β Β Caldo de pescado
- 3 o 4 esqueletos de enteros (incluyendo las cabezas) de pescados no grasosos como el lenguado, el rodaballo, el pez de roca, o el huachinango.
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cebollas, partidas en trozos grandes
- 1 zanahoria, partida en trozos grandes
- Varias ramitas de tomillo fresco
- Varias ramitas de perejil
- 1 hoja de laurel
- Β½ taza de vino blanco o vermut
- 2,5-3 litros de agua frΓa filtrada
Idealmente, el caldo de pescado se hace con lenguado o rodaballo. En Europa es posible conseguir estos pescados con todo y huesos. Los vendedores de pescados filetean el pescado para ti, te dan los filetes para el almuerzo, y los huesos y la cabeza para preparar el caldo y la salsa. Desafortunadamente, en Estados Unidos el lenguado llega al mercado de pescados ya deshuesado. Pero el huachinango, el pez de roca y otros pescados no grasosos funcionan igual de bien; un buen comerciante de pescado reservarΓ‘ los huesos para ti si se lo pides, incluso sin cobrarte ya que normalmente los desecharΓa como desperdicios. AsegΓΊrate de conseguir tambiΓ©n las cabezas, ya que son especialmente ricas en yodo y en vitaminas liposolubles. Los textos clΓ‘sicos de cocina advierten contra el uso de pescados grasosos como el salmΓ³n para la preparaciΓ³n de caldos, probablemente debido a que las grasas del pescado, al ser altamente insaturadas, se hacen rancias durante el largo proceso de cocciΓ³n.
Derrite mantequilla en una olla grande de acero inoxidable. AΓ±ade los vegetales a la mantequilla y cocΓnalos muy delicadamente por alrededor de Β½ hora, hasta que estΓ©n suaves. AΓ±ade vino y lleva hasta hervor. En ese momento aΓ±ade los huesos del pescado y cube con agua filtrada frΓa. AΓ±ade vinagre y lleva a hervor. Limpia la espuma y cualquier impureza que aparezca en la superficie. AΓ±ade las hierbas, reduce el calor, cubre y hierve a fuego lento por 4 horas como mΓnimo. El hervor puede mantenerse hasta por 24 horas. Retira el esqueleto con pinzas o con una cuchara con agujeros y cuela el lΓquido en envases para llevar al refrigerador. Una vez el caldo estΓ© frΓo, la grasa que contiene se acumularΓ‘ en la superficie. Retira la grasa antes de congelar el caldo para conservarlo a largo plazo.
Acerca de Sally Fallon Morell
Sally Fallon Morell es la presidenta y fundadora de la Weston A. Price Foundation. Es autora del libro best-seller βNourishing Traditionsβ, junto con Mary G. Enig; del libro βNourishing Traditions Book of Baby & Child Careβ, junto con Tom Cowan; del libro βNourishing Brothβ, entre muchos otros.
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