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Vitaminas solubles en grasas en la prevenciรณn de enfermedades cardรญacas
En la segunda ediciรณn de Nutrition and Physical Degeneration, Weston Price publicรณ informaciรณn sugiriendo que las vitaminas solubles en grasa de procedencia animal podrรญan tener un rol protector contra la enfermedad cardรญaca. Entre 1928 y 1945, Price colectรณ alrededor de veinte mil muestras de grasa de mantequilla para analizar su contenido en vitaminas solubles en grasa de muchas regiones en todo Estados Unidos, en el noroeste de Canadรก, Australia, Brasil y Nueva Zelanda. La informaciรณn que obtuvo sugerรญa que niveles altos de iluminaciรณn, lluvia y suelo de alta calidad, lograban abundantes pastos de un exuberante verde y rรกpido crecimiento.
Nuestro entendimiento de las enfermedades cardรญacas ha progresado inmensamente desde los tiempos de Price, y ahora mรกs que nunca podemos estar seguros de que estaba en lo cierto al enfatizar el poder protector de las vitaminas solubles en grasa.
FUENTES ALIMENTICIAS DE VITAMINAS SOLUBLES EN GRASA
Price resaltรณ la importancia de las vitaminas A, D y K. La grasa de la mantequilla es rica en estas vitaminas cuando el ganado es criado con acceso a la luz del sol y alimentรกndose de pastos muy verdes, los cuales hacen una grasa de mantequilla color amarillo intensa o incluso anaranjada. Al mismo tiempo Price notรณ la existencia de otras fuentes importantes de vitaminas solubles en grasa. De sus estudios en distintos grupos humanos y sus dietas tradicionales, determinรณ que mientras algunos obtenรญan las vitaminas solubles en grasa principalmente de lรกcteos, otros las obtenรญan principalmente de รณrganos de animales y huevos, de la vida animal del mar, o de insectos y otros animales pequeรฑos. Al poner estos conocimientos en prรกctica, Price enfatizรณ el uso de รณrganos de animales, aceite de hรญgado de bacalao, y grasa de mantequilla y pescado, suplementando esta dieta con vegetales de diversos colores como fuente de vitaminas solubles en grasa. Lo que sabemos sobre las fuentes alimenticias de vitaminas solubles en grasa en la actualidad podrรญa resumirse en lo siguiente.
La vitamina A se encuentra sรณlo en alimentos de origen animal. Los animales almacenan vitamina A principalmente en sus hรญgados. Como resultado, las mejores fuentes de vitamina A son los hรญgados de animales de campo o peces. Los aceites extraรญdos de dichos hรญgados, asรญ como el aceite de hรญgado de bacalao, son excelentes fuentes de vitamina A por igual. A pesar de no estar incluidos en la dieta moderna, los ojos contienen incluso mayores concentraciones de dicha vitamina debido a su importante rol en la visiรณn, al igual que el tejido ubicado por detrรกs de los ojos.
Cantidades mรกs pequeรฑas de vitamina A se encuentran en el tejido graso de los animales. Ademรกs, debido a su rol fundamental en el crecimiento y el desarrollo, las grasas mรกs cercanamente relacionadas con la reproducciรณnโla grasa de la mantequilla, capaz de nutrir a un animal joven, y las yemas de huevo, capaces de convertirse en un animalโtienden a ser mรกs ricas en vitamina A que otras grasas animales.
Los carotenoides de las plantas suelen confundirse con vitamina A, pero no son lo mismo. Conocemos alrededor de 600 carotenoides, de los cuales aproximadamente el diez por ciento son precursores de vitamina A. Entre estos, el mรกs importante en nuestras dietas son el beta-caroteno, el alfa-caroteno y la beta-criptoxantina. Los carotenoides proveen a las plantas con colores rojos, amarillos y anaranjados. Tienen un rol importante en la fotosรญntesis asociados a la clorofila, la responsable del color verde. Los colores rojos, anaranjados, amarillos y verdes son indicadores de que una planta es rica en carotenoides, los cuales podemos potencialmente convertir en vitamina A.
Son muchos los factores que afectan la habilidad de convertir los carotenoides en vitamina A,1,2 haciรฉndolos una fuente muy variable y poco confiable en comparaciรณn a los alimentos de origen animal. El porcentaje de carotenoides convertido en vitamina A va de 3 a 25 por ciento para la mayorรญa de alimentos de origen vegetal. La conversiรณn es mucho mรกs alta si proviene de alimentos de matrices sencillas: serรก mรกs alta si es de aceite de palma roja, intermedia si es de frutas y baja si es de vegetales. Sin embargo, cocinar y hacer purรฉ a las frutas y vegetales incrementan la conversiรณn. La fibra, los parรกsitos, los metales pesados, el estrรฉs oxidativo y las deficiencias de hierro, zinc, proteรญna y hormona tiroidea, todos disminuyen la capacidad de conversiรณn. Por el contrario, la grasa, la vitamina E y la deficiencia de vitamina A incrementan la conversiรณn. Es muy fรกcil ver lo compleja que esta situaciรณn puede llegar a ser. El cuerpo de alguien que tiene deficiencia de vitamina A se esforzarรก en sacar el mayor provecho posible a los carotenoides de los alimentos vegetales, sin embargo ยฟquรฉ pasa si esa persona es tambiรฉn deficiente en hierro y proteรญna, o sufre de hipotiroidismo?
Incluso si todos estos factores son optimizados, aรบn hay una fuerte influencia de la genรฉtica. Casi la mitad de las personas con ancestros europeos tienen una mutaciรณn genรฉtica que disminuye al menos dos veces su habilidad para hacer la conversiรณn, y alrededor de un tercio tiene una segunda mutaciรณn que decrece al menos cuatro veces su habilidad para hacer la conversiรณn.3 Asรญ, mientras que muchas personas podrรญan ser capaces de extraer la cantidad adecuada de vitamina A de los vegetales, muchas otras no. Para los รบltimos, incluso si utilizan aceite de palma roja, si cocinan o hacen purรฉ sus frutas y vegetales para luego comer esas frutas y vegetales con grasa, si minimizan su exposiciรณn a toxinas, y si tienen sistemas digestivos saludables y estados hormonales รณptimos, sus genรฉticas les impedirรกn satisfacer sus necesidades de esta vitamina tan sรณlo de plantas. La inclusiรณn de frutas y vegetales de colores en la dieta es una manera excelente de complementar nuestras fuentes de vitamina A, sin embargo lo que nos va a mantener alejados de dรฉficits de vitamina A es la inclusiรณn de alimentos densos en nutrientes de origen animal en la dieta, y es tambiรฉn la manera mรกs confiable y sรณlida de optimizar nuestros niveles de la misma.
Obtenemos la vitamina D a travรฉs de la exposiciรณn al sol y del consumo de pescados grasosos, de los hรญgados y aceites de hรญgado de pescados, y en menores cantidades de otras grasas animales, especialmente de grasa de mantequilla y yemas de huevos.
La vitamina K viene en dos formas: vitamina K1 y vitamina K2. La vitamina K1 es mรกs abundante en las verduras de hoja verde, mientras que la vitamina K2 es mรกs abundante en grasas animales y alimentos fermentados. Las fuentes mรกs ricas de vitamina K2 en las dietas modernas son las yemas de huevo y el queso, especialmente los quesos maduros. A pesar de que se necesita mucha mรกs informaciรณn que documente la distribuciรณn de la vitamina K2 en los alimentos, las fuentes de informaciรณn actuales sugieren que las fuentes mรกs ricas de la vitamina son el natto, un fermentado de soya comรบn en el este de Japรณn, y el hรญgado de ganso.
La vitamina K2 parece ser mucho mรกs efectiva en la prevenciรณn de la calcificaciรณn patolรณgica que la vitamina K1, pero hay algรบn tipo de traslape entre ambas dentro nuestro, y los humanos tienen una habilidad limitada de convertir K1 en K2. La evidencia emergente tambiรฉn sugiere que la forma de vitamina K2 encontrada en los alimentos de origen animal tiene funciones รบnicas que no poseen los vegetales fermentados. Parece ser que nuestra mejor opciรณn para cubrir nuestros requerimientos de vitamina K es optar por todas las bases teniendo una dieta rica en hojas verdes, grasas animales y alimentos fermentados.
Cuando veamos la informaciรณn nutricional determinada para un alimento es importante tener en cuenta que dichas fuentes ignoran cuรกnto varรญa el contenido nutricional de un alimento a otro. Tendemos a presentar un solo valor para cada nutriente que posee la mantequilla, sin embargo, uno de los puntos mรกs resaltantes del anรกlisis de Price llevado a cabo en alrededor de veinte mil muestras de mantequilla fue la extrema variaciรณn en los valores de los nutrientes. Los factores responsables de dicha variaciรณn son discutidos en detalle en el Anexo 1.
Asimismo es importante tener en cuenta que el contexto en el cual estos alimentos son consumidos determina la disponibilidad de sus nutrientes. La grasa, por ejemplo, es fundamental para a absorciรณn de las vitaminas liposolubles. La absorciรณn de carotenoides de una ensalada sin grasa aรฑadida es prรกcticamente cero, mientras que la adiciรณn de aceite nos facilita su absorciรณn.4 El tipo de grasa tambiรฉn es importante. Si comparamos el sebo de vaca con el aceite de cรกrtamo, el primero es mejor en promover la absorciรณn de beta-carotenos y su conversiรณn en vitamina A.5 De manera similar, el aceite de oliva es mejor en promover la absorciรณn de carotenoides que el aceite de maรญz.6 La evidencia indica que las grasas y aceites tradicionalmente empleados en la alimentaciรณn humana, aquellos que contienen รกcidos grasos saturados y monoinsaturados, son mucho mรกs efectivos en lograr la absorciรณn de vitaminas liposolubles que los aceites vegetales poliinsaturados de la modernidad.
En general, podemos maximizar nuestra ingesta de vitaminas liposolubles al consumir hรญgado, aceite de hรญgado de bacalao, peces grasosos, grasas animales y alimentos fermentados, y exponiรฉndonos a la luz del sol y al aire fresco. Lo que hacen las frutas y verduras de colores rojo, anaranjado, amarillo y verde, es ayudar a complementar nuestra ingesta de estas vitaminas. Al adicionar las grasas y aceites tradicionalmente usados en nuestra dieta, al mismo tiempo que excluimos los aceites vegetales de la industria moderna, estamos ayudando a maximizar la actividad biolรณgica de estas vitaminas.
PROTECCIรN ANTE LA CALCIFICACIรN Y RUPTURA DE LA PLACA ATEROESCLERรTICA
Si bien es probable que sean muchas las maneras en que este trรญo de vitaminas liposolubles nos protegen de las enfermedades cardiacas, este artรญculo estarรก enfocado en la conexiรณn mรกs fuertemente establecida: dado que estas vitaminas impiden la calcificaciรณn de las arterias, a su vez impiden la ruptura de la placa ateroesclerรณtica. La ruptura de la placa es la principal causa del angostamiento de las arterias coronarias y de la formaciรณn de coรกgulos mortales en dichas arterias, por tanto juegan un rol fundamental en los ataques al corazรณn y derrame cerebral (ver Anexo 2).
Hasta hace poco, la mayorรญa de investigadores de la enfermedad cardรญaca consideraban que la calcificaciรณn de la placa arterial era un fenรณmeno que empezaba sรณlo despuรฉs de que la ateroesclerosis se habรญa hecho severa. Incluso cuestionaron si es que la presencia de dicha calcificaciรณn era en verdad negativa por sรญ misma, si tenรญa efectos daรฑinos, o si era simplemente un indicador de la severidad de la ateroesclerosis.
Sin embargo, en los aรฑos pasados se ha hecho evidente que la calcificaciรณn empieza en los primeros estadรญos de aterosclerosis.7 Haciendo un anรกlisis en retrospectiva, no es muy sorprendente que los investigadores no hayan visto esto antes, ya que casi toda la calcificaciรณn en una zona con placa aterosclerรณticaโun total de 97 por ciento para ser clarosโes tan pequeรฑa que los equipos de formaciรณn de imรกgenes diseรฑados para visualizar la calcificaciรณn en un ser humano vivo, son incapaces de detectarla.8 Estas โmicrocalcificacionesโ forman una placa que hace que el tejido tenga hasta 5 veces mรกs probabilidades de romperse si hay tensiรณn.8 Dependiendo de la severidad de la ruptura, esto conduce ya sea a altos niveles de estrechamiento de las arterias o a un โeventoโ cardiovascular, como un ataque cardiaco o un derrame cerebral (ver Anexo 2).
La calcificaciรณn de la placa ateroesclerรณtica ocurre en paralelo con la acumulaciรณn de una especie de matriz defectuosa e inactiva de proteรญna Gla (MGP).7 Esto hace evidente el rol protector del trio de vitaminas liposolubles, dado que, como es sabido ya un buen tiempo, las vitaminas A y D cooperan juntas para controlar quรฉ tanta MGP producen nuestras cรฉlulas; una vez producida la proteรญna, es activada por la vitamina K y de esta manera se habilita su capacidad de controlar la distribuciรณn del calcio.9
De hecho, los ratones con defectos genรฉticos que son incapaces de producir MGP, no pueden acumular calcio en sus huesos, sufren de osteopenia y fracturas espontรกneas, e incluso mueren en un plazo de dos meses luego de nacidos debido a la ruptura de las arterias gravemente calcificadas.10 Es fundamentalmente la vitamina K2, presente en grasas animales y alimentos fermentados, por ser la que activa a la MGP. Al parecer es esta la explicaciรณn de por quรฉ las personas con ingestas altas de vitamina K2โfundamentalmente de yemas de huevo y quesoโtienen tasas mucho mรกs bajas de calcificaciรณn arterial y enfermedades coronarias.11
VITAMINA D: ยฟUN ARMA DE DOBLE FILO?
Mientras que la vitamina K, especialmente la vitamina K2, muestra un efecto protector indiscutible, la historia de las vitaminas A y D es mรกs compleja. Cuando las vitaminas A y D son proporcionadas en abundancia maximizan el efecto protector de la vitamina K; sin embargo, cuando la vitamina D es proporcionada en mucha mayor proporciรณn que la vitamina A, lo que hace es promover la calcificaciรณn anormal y patolรณgica de los tejidos blandos, incluyendo las arterias.12,13,14 Estos descubrimientos sugieren que la vitamina D podrรญa ser un arma de doble filo, ya que tiene la capacidad tanto de prevenir como de promover la enfermedad cardiaca, dependiendo del contexto dietario en el que estรฉ siendo ingerida.
En experimentos con animales, tanto la deficiencia severa de vitamina D15 como su exceso16 han resultado en ateroesclerosis. Los estudios observacionales en humanos muestran que el riesgo de enfermedad coronaria disminuye a medida que la presencia de vitamina D aumenta. Esta relaciรณn se estanca alrededor de 24 ng/mL, y existen pocas bases de datos que nos permitan explorar el efecto de cantidades mรกs elevadas (ver Figura 1). Sin embargo, un estudio recientemente publicado sugiere que tener niveles de vitamina D mayores de 40 ng/mL es simplemente tan peligroso como tener niveles de vitamina D menores de 12 ng/mL (ver Figura 2). Si analizamos tanto la evidencia en humanos como en animales, ambas sugieren que la vitamina D protege contra la enfermedad coronaria en cantidades adecuadas, pero que el exceso de vitamina D finalmente contribuye con la enfermedad cardiaca.

Figura 1. El riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares disminuye al incrementar los niveles de 25(OH)D por encima de 24 ng/mL.
Esta figura es una adaptaciรณn de la Figura 3 de la referencia 27 en donde fue originalmente publicada. El eje horizontal ha sido convertido de nmol/L a ng/mL para que las unidades de medida correspondan a aquellas usadas por los laboratorios clรญnicos en los Estados Unidos. La figura representa la informaciรณn acumulada de diecisรฉis estudios independientes que midieron el serum 25(OH)D y su subsecuente riesgo de enfermedades cardiovasculares. El 25(OH)D es un producto metabรณlico de la vitamina D que es usualmente usado como una mediciรณn de los niveles de vitamina D. Sin embargo, esto presenta algunos inconvenientes. Cada cรญrculo representa un estimado independiente del riesgo para una categorรญa dada de 25(OH)D de un estudio individual. El tamaรฑo del cรญrculo representa el poder estadรญstico del estudio. El poder estadรญstico del estudio es mayor mientras menor sea la variaciรณn y mientras mayor sea el tamaรฑo de la muestra. Los cรญrculos mรกs hacia la derecha representan las mรกs altas concentraciones de 25(OH)D y aquellos mรกs hacia arriba representan mayores riesgos de enfermedades cardiovasculares. El รกrea sombreada representa el intervalo de confianza. Mientras mรกs estrecha es el รกrea sombreada los estimados que presenta son mรกs confiables, y mientras mรกs ancha es el รกrea sombreada, es mayor nuestra incertidumbre.

Figura 2. El menor riesgo de eventos cardiovasculares entre pacientes de cirugรญas cardรญacas estรก en el rango de 20-40 ng/mL para los niveles de 25(OH)D.
Esta figura ha sido adaptada de la informaciรณn en la referencia 28. Los investigadores midieron el serum 25(OH)D en casi 4500 pacientes de cirugรญas cardรญacas en quienes el riesgo de futuros eventos cardiovasculares era muy alto. En el aรฑo siguiente, el 11,5 por ciento de los pacientes sufrieron un evento cardiaco importante. El riesgo disminuyรณ con el incremento de las concentraciones de 25(OH)D hasta 40 ng/mL, pero aumentรณ a partir de ahรญ. Aquellos con 20-40 ng/mL tuvieron el menor riesgo, pero aquellos con concentraciones mayores a 40 ng/mL tuvieron un riesgo tan grande como aquellos con niveles menores de 12 ng/mL.
Muchos lectores podrรกn sorprenderse ante el hecho de que las personas con niveles mayores de 40 ng/mL tienen un mayor riesgo de enfermedades cardiacas habiendo tantos partidarios de la suplementaciรณn con vitamina D que recomiendan niveles incluso mรกs altos que eso. Parte de las razones por las que muchas personas recomiendan niveles tan altos es porque analizan la evidencia dentro de marco de la hipรณtesisโmuy influyente y muy problemรกticaโdel โsimio desnudoโ (ver Anexo 3).
Sin embargo, deberรญamos tener presente que ninguno de estos estudios toma en cuenta las interacciones entre las vitaminas A, D y K. Puede que los niveles de vitamina D mรกs altos que 40 ng/mL tengan un efecto protector contra las enfermedades cardiacas en el contexto de una dieta que proporciona abundantes cantidades de รณrganos animales, grasas animales y alimentos fermentados. Tambiรฉn podrรญa ser que la cuestiรณn estรฉ siendo excesivamente simplificada por una simple relaciรณn causa-y-efecto entre la vitamina D y el suero 25(OH)D, o entre el suero 25(OH)D y el riesgo de contraer la enfermedad (ver Anexo 3). La incertidumbre sobre estas preguntas resalta la necesidad de prestar mayor atenciรณn a la optimizaciรณn de la densidad nutricional y al balance de los nutrientes en la dieta en lugar de enfatizar la utilidad e importancia de optimizar los niveles de vitamina D en la sangre.
UNA ANTIGUA SOLUCIรN PARA UN PROBLEMA NUEVO
Los grupos humanos que Price estudiรณโviviendo con รฉxito gracias a sus conocimientos ancestralesโhacรญan hincapiรฉ en la necesidad de conseguir alimentos ricos en vitaminas liposolubles, resguardar la salud de sus animales y cuidar mucho de la salud de sus suelos. Las causas que han hecho emerger a las enfermedades cardiacas en el siglo veinte son debatibles, sin embargo la sugerencia de Price de que las vitaminas liposolubles son capaces de brindarnos una poderosa protecciรณn contra la enfermedad ha sido validada por dรฉcadas de profunda investigaciรณn cientรญfica. No cabe duda de que aquello que ha disminuido en gran medida nuestra habilidad para prevenir y revertir las enfermedades cardiacas ha sido la apariciรณn de la comida refinada, el reemplazo de la mantequilla por sustitutos basados en aceites vegetales, la demonizaciรณn de los huevos, la pรฉrdida de tradiciones enfocadas en el uso de hรญgado y el aceite de hรญgado de bacalao, la disminuciรณn del valor nutricional de los productos animales debido a la industrializaciรณn de su producciรณn, y las campaรฑas en contra de las grasas animales. La idea generalizada de que los alimentos mรกs ricos en vitaminas liposolubles son los causantes de las enfermedades cardiacas por su contenido en grasas saturadas y colesterol es particularmente irรณnica y muy peligrosa. Puede que aumentar el consumo de alimentos ricos en vitaminas liposolubles no sea la respuesta completa, sin embargo es una pieza clave del rompecabezas, asรญ como una herramienta indispensable en nuestro equipo si queremos trabajar por un mundo en el que podamos evitar lo inevitable y curar lo incurable.
ANEXO 1. UNA MIRADA DE CERCA A LOS ANรLISIS DE DISTINTAS MUESTRAS DE MANTEQUILLA REALIZADOS POR PRICE
Price colectรณ muestras de grasa de mantequilla de muchas distintas regiones cada dos a cuatro semanas. Esto le permitiรณ rastrear el contenido de vitaminas liposolubles en la mantequilla a lo largo de todo el aรฑo y en cada regiรณn. Asimismo reuniรณ informaciรณn provista por otros investigadores que mostraba cรณmo la luz del sol, la lluvia y las muertes por enfermedades cardรญacas y por neumonรญa iban variando a lo largo del aรฑo en esas mismas regiones.
Price presentรณ las estadรญsticas de mortalidad para ambas enfermedades combinadas. Eso hace que los grรกficos sean mรกs explรญcitos y fรกciles de entender, sin embargo nos impide evaluar las tendencias de enfermedades cardiacas y neumonรญa por separado. Muy probablemente las vitaminas liposolubles encontradas en la grasa de la mantequilla cumplรญan una funciรณn protectora contra ambas enfermedades. Los ensayos clรญnicos de las รบltimas dos dรฉcadas han demostrado claramente el poder de las vitaminas A y Dโy del aceite de hรญgado de bacalao, que contiene un suministro cuantioso de ambas vitaminasโpara protegernos de muchas distintas enfermedades infecciosas.17,18 El texto principal de este artรญculo se enfoca en la evidencia que respalda el poder que tienen estas vitaminas, y su compaรฑera sinรฉrgica, la vitamina K, para protegernos de las enfermedades cardiacas.
A pesar de que este artรญculo se concentra en las vitaminas A, D y K como un trรญo sinรฉrgico, Price uso sรณlo dos anรกlisis quรญmicos en su bรบsqueda de las vitaminas liposolubles. Sus pruebas para la vitamina A requerรญan de reactivos tรณxicos y carecรญan de perfecta especificidadโpor ejemplo, recogรญan tambiรฉn los carotenoides presentes en la mantequillaโe igual eran buenas pruebas, las preferidas en los aรฑos 1970โs, y aรบn usadas en algunos laboratorios. Sin embargo la segunda prueba de Price trae consigo una historia mucho mรกs complicada.
Desde la รฉpoca de Price hasta la nuestra, los cientรญficos han usado dicho anรกlisis principalmente para detectar perรณxidos lipรญdicos, que son formados cuando los delicados รกcidos grasos poliinsaturados sufren de daรฑo oxidativo. Basados en las investigaciones que sugieren una correlaciรณn entre el potencial de un aceite de oxidarse y su contenido de vitamina D, Price inicialmente usรณ el anรกlisis como una manera de medir la vitamina D. Sin embargo, pronto se hizo obvio que la vitamina D aislada causaba la calcificaciรณn de los tejidos blandos. Por el contrario, cuando la grasa de la mantequilla tenรญa una alta puntuaciรณn en los resultados, esta parecรญa prevenir de manera segura y efectiva la calcificaciรณn de huesos y dientes, especialmente al ser combinada con aceite de hรญgado de bacalao, y al mismo tiempo parecรญa tener una actividad mayor a la que hasta el momento se habรญa atribuรญdo a la vitamina D. Price entonces dejรณ de usar el tรฉrmino โvitamina Dโ en sus anรกlisis de la grasa de mantequilla y empezรณ a usar el tรฉrmino โactivador Xโ.
Los investigadores que publicaban en la literatura de idioma ruso y alemรกn, desconocidos para Price y muchos otros que escribรญan en inglรฉs, habรญan estado usando el mismo anรกlisis para detectar la benzoquinona quรญmica sintรฉtica, perteneciente a un grupo quรญmico conocido como quinonas. Dรฉcadas mรกs tarde, investigadores publicaron en inglรฉs demostrando que dicho anรกlisis detectaba quinonas biolรณgicas como la coenzima Q10. La vitamina K es otra quinona, y parece ser este el compuesto que Price intentaba cuantificar. Existe en dos formas: K1 y K2. Las vacas obtienen vitamina K1 del pasto y convierten una porciรณn de esta en vitamina K2. Ambas formas de la vitamina estรกn presentes en la grasa de la mantequilla y presuntamente registradas como โactivador Xโ en las pruebas de Price. La vitamina K2, ademรกs, tiene todas las caracterรญsticas biolรณgicas que Price atribuyรณ al activador X. Los argumentos completos que identifican al activador X como vitamina K2 pueden ser encontrados en mi artรญculo de la revista Wise Traditions (Tradiciones sabias) de la Primavera de 2007, โTras la pista del impreciso Factor X: el misterio que durรณ sesenta y dos aรฑos finalmente resuelto.โ9
Price escribiรณ en Nutrition y Physical Degeneration (Nutriciรณn y degeneraciรณn fรญsica) que el contenido de vitamina A y activador X de la grasa de la mantequilla estaba mรกs relacionado con la lluvia que con la luz del sol, por depender en mayor medida del rรกpido crecimiento del pasto rico y abundante, y que el pico en su concentraciรณn se daba en regiones donde el suelo permanecรญa casi intacto. Hay una explicaciรณn simple para estas afirmaciones. Cuando el pasto crece rรกpidamente aumenta su actividad fotosintรฉtica. La fotosรญntesis usa energรญa de la luz del sol y electrones del agua para convertir el diรณxido de carbono en azรบcar, la cual es necesaria para proporcionar energรญa en la etapa de crecimiento. Los componentes esenciales de la maquinaria fotosintรฉtica incluyen la clorofila, el betacaroteno y la vitamina K1.19 La clorofila impacte un color verde intenso al pasto. El ganado convierte una porciรณn del beta caroteno en vitamina A y una porciรณn de la vitamina K1 en vitamina K2. Los cuatro nutrientes estรกn presentes en la grasa de la mantequilla, siendo el beta caroteno el que le da el color amarillo โy hasta anaranjado.
El mecanismo de la fotosรญntesis tambiรฉn depende fundamentalmente de los minerales del suelo, incluyendo el hierro, el azufre, el calcio y el magnesio.19 Una deficiencia de cualquier otro mineral esencial en el suelo puede tambiรฉn limitar la habilidad de una planta para incrementar la fotosรญntesis. El boro, por ejemplo, no estรก directamente involucrado en el mecanismo de la fotosรญntesis, sin embargo su deficiencia pone en riesgo la normal ocurrencia de la fotosรญntesis y agota la clorofila y el betacaroteno.20 La falta de boro disponible podrรญa deberse a una falta de boro en sรญ, o por factores que comprometen su biodisponibilidad como un pH elevado del suelo o bajas concentraciones de materia orgรกnica. Podemos concluir de todo esto que la receta para concentraciones altas de vitamina A y de activador X en la grasa de la mantequilla consta de cantidades adecuadas de agua, luz del sol y salud del suelo, que juntos permiten el rรกpido crecimiento del pasto.
Si Price estaba en lo cierto al decir que la diferencia en el mรกximo contenido de vitamina en distintas regiones se debรญa principalmente a la calidad intacta del suelo, entonces queda claro que la salud del suelo es a menudo el factor limitante: las regiones con historias de agotamientos prolongados de sus suelos tenรญan niveles bajos de vitaminas liposolubles a lo largo de todo el aรฑo. Price desestimรณ el rol de la luz del sol, y sugiriรณ que la lluvia era mรกs influyente, probablemente porque los picos de lluvia tienden a ocurrir cuando la luz del sol es lo suficientemente propicia y la lluvia es en la mayorรญa de los casos el factor limitante. Sin embargo, si Price hubiera podido resolver el acertijo presentado por el anรกlisis del โactivador Xโ, probablemente habrรญa reconocido un papel mรกs importante a la luz del sol. El ganado obtiene la vitamina D del sol, no del pasto. Price no tenรญa acceso a anรกlisis quรญmicos confiables de vitamina D, sin embargo, en la misma รฉpoca, otros investigadores analizaron el contenido de vitamina D de la grasa de la mantequilla al medir su habilidad para prevenir el raquitismo en animales de laboratorio. Estos estudios mostraron que el contenido de vitamina D de la mantequilla estรก รญntimamente correlacionado con la exposiciรณn del ganado a la luz del sol.21 De hecho, si analizamos de cerca la informaciรณn brindada por Price, parece que ambos, la luz del sol y el contenido de vitamina de la grasa de la mantequilla, estรกn asociados con menores muertes por enfermedades cardรญacas y neumonรญa. Esto se debe probablemente a que durante los periodos de mayor exposiciรณn al sol las personas fabricaban mรกs vitamina D por ellos mismos y ademรกs obtenรญan mรกs vitamina D de la grasa de la mantequilla; cuando el pasto crecรญa con mayor rapidez, asimismo la grasa de la mantequilla tenรญa cantidades abundantes de vitaminas A y K, permitiendo el mayor nivel de sinergia entre las tres vitaminas.
ANEXO 2. RUPTURA DE PLACA Y ENFERMEDAD CARDIACA CORONARIA
Una revisiรณn actualizada de la mejor evidencia disponible hasta el dรญa de hoy sugiere que la manera en que vemos a los ataques cardรญacosโcreyendo que la mayorรญa son causados por oclusiรณn de las arterias coronarias por coรกgulos sanguรญneos conocidos como trombos, o en segundo lugar por un estrechamiento severo de las arterias coronariasโes en gran parte correcto.
El rol de los trombos en los ataques cardรญacos fue altamente controversial durante mediados del siglo veinte y hasta los aรฑos 1970โs.22 Algunos estudios encontraron trombos coronarios en menos del 10 por ciento de los casos, mientras que otros los encontraron en alrededor del 90 por ciento de los casos. Incluso existe investigaciรณn que demuestra que los coรกgulos se encuentran mรกs a menudo cuando las personas han muerto al menos veinticuatro horas luego del inicio de un ataque cardรญaco y son escasos cuando han muerto en el lapso de una hora, lo cual sugiere que los coรกgulos son una consecuencia mรกs que una causa de ataques cardรญacos, formรกndose como secuelas de un evento fatal. Los investigadores trataron de determinar si la formaciรณn de los coรกgulos se da antes o despuรฉs de los ataques cardรญacos inyectando a las personas con fibrina marcada con radiaciรณn poco despuรฉs de un ataque cardรญaco para ver si los coรกgulos contenรญan la marca de radiaciรณn, pero los resultados discrepaban y eran difรญciles de interpretar.
En 1979, un equipo de investigadores ingleses iniciรณ el debate en torno a la existencia de muchos problemas de metodologรญa e interpretaciรณn en la base de la controversia.22 Incluso dentro del mismo hospital, en algunos anรกlisis habรญan mayores probabilidades que en otros de encontrar trombos luego de los ataques cardรญacos, en gran parte debido a las variaciones en los mรฉtodos usados. Asimismo, los estudios que usan mรฉtodos mรกs minuciosos tenรญan mayores probabilidades de encontrar trombos. Las muertes repentinas fueron a menudo puestas bajo la categorรญa de ataques cardรญacos a pesar de no haber manera de saber si una muerte repentina es debida a un ataque cardรญaco. Durante un verdadero ataque cardรญaco, las cรฉlulas del corazรณn mueren y derraman ciertas enzimas en el torrente sanguรญneo. Si la persona vive, un mรฉdico puede confirmar el ataque cardรญaco si encontrase estas enzimas en su sangre. Si la persona muere, un mรฉdico puede confirmar el ataque cardรญaco verificando su ausencia en el tejido del corazรณn. Sin embargo, para llevar a cabo esta prueba durante la autopsia, la persona debe haber muerto al menos seis horas despuรฉs del ataque al corazรณn, y los resultados mรกs precisos se logran cuando la persona ha muerto como mรญnimo luego de 12 a 24 horas del ataque cardรญaco. Por consiguiente, el hecho de no encontrar trombos coronarios en alguien que ha muerto en el lapso de una hora luego de un โataque cardรญacoโ podรญa haber sido simplemente un indicador de que en estos casos las personas en verdad no han muerto producto de un ataque cardรญaco. La mayorรญa de estudios de la รฉpoca no diferenciaban adecuadamente entre los diferentes tipos de ataques cardรญacos. Los ataques cardรญacos donde la cรฉlula muerta se expande de manera difusa a travรฉs del tejido coronario son raramente asociados con los trombos coronarios pero son frecuentemente asociados con el estrechamiento severo de las tres arterias coronarias. Los ataques cardรญacos en que la muerte de la cรฉlula aqueja una regiรณn muy especรญfica del corazรณn son mucho mรกs comunes y estรกn casi siempre asociados con lo trombos coronarios. Finalmente, los estudios mรกs cuidadosamente conducidos y analizados que usan fibrinas marcadas con radiaciรณn sugieren que los trombos coronarios empiezan a formarse antes de que ocurra el ataque cardรญaco, y despuรฉs del ataque cardรญaco continรบan creciendo hasta que eventualmente se disuelven.
En 1980, la angiografรญa permitiรณ a los investigadores ver por primera vez la trombosis coronaria en personas vivas sufriendo de ataques del corazรณn.23 La trombosis coronaria estaba casi siempre presente en las primeras seis horas luego de la apariciรณn de los sรญntomas. Entre seis y veinticuatro horas luego de la apariciรณn de los sรญntomas, los trombos se encontraron en menor medida, estando presentes en 80-85 por ciento de los casos y bloqueando completamente una arteria coronaria en el 65-70 por ciento de casos. Este estudio contradice lo sugerido por estudios previos de que es mรกs probable que los coรกgulos se formen veinticuatro horas luego de que ocurra un ataque cardรญaco. En lugar de eso, este estudio sugiere que los coรกgulos estรกn casi siempre presentes en las primeras horas y empiezan a disolverse luego de seis horas. Esto fortaleciรณ la interpretaciรณn alterna de los estudios previos que sostenรญan que los trombos no eran encontrados cuando las personas morรญan poco despuรฉs de un supuesto ataque cardรญaco debido a que habรญan sus muertes repentinas habรญan sido errรณneamente clasificadas en el grupo de ataques cardรญacos.
La evidencia en conjunto, sugiere que la trombosis coronaria es responsable de los ataques de corazรณn zonales, los mรกs comunes, y que el estrechamiento severo de las arterias coronarias contribuye a los ataques del corazรณn generalizados, los menos comunes. Ambos factores reducen la cantidad de sangre y el oxรญgeno del que dispone el corazรณn, haciendo a las cรฉlulas vulnerables a la muerte. Nada de esto sugiere que otros factores no sean importantes. De hecho, pueden haber muchos factores que hacen a algunas cรฉlulas vulnerables al daรฑo durante privaciones severas del oxรญgeno y hacer a otras menos vulnerables. La falta de oxรญgeno en las cรฉlulas, o cualquier otro factor que entorpezca su metabolismo, pueden asimismo tener otros orรญgenes.
La causa principal tanto de los trombos coronarios como del estrechamiento coronario es la ruptura de la placa. En el caso de los trombos, la ruptura severa permite que las sustancias inflamatorias de la placa se derramen en el torrente sanguรญneo y causen la formaciรณn repentina de un coรกgulo.24 El caso del estrechamiento puede ser menos obvio. Cuando la placa aterosclerรณtica se acumula, no crece hacia adentro en el vaso sanguรญneo como si fuera grasa obstruyendo una tuberรญa. En realidad lo que hace es acumularse dentro de la pared de los vasos sanguรญneos, empujando la pared hacia afuera, haciendo que un espacio equivalente o incluso mayor quede disponible para que la sangre fluya dentro del vaso.25 Cuando el ambiente en la placa se vuelve suficientemente inflamatorio, sucede la ruptura de placa. Si las secuelas de la ruptura no son muy graves, la placa se va a curar a sรญ misma. Este proceso de curaciรณn resulta en placas sucesivas sobreponiรฉndose unas a otras, con cada ruptura sanada ahora introduciรฉndose mรกs y mรกs en la arteria.26 Asรญ, las rupturas severas contribuyen a que los trombos oclusivos puedan resultar en un ataque cardรญaco inmediato, mientras que las rupturas con inflamaciones leves conducen a un estrechamiento progresivo de las arterias, que impide el fluir de la sangre y puede eventualmente contribuir con un ataque de corazรณn.
ยฟQuรฉ hace que la placa se rompa? A medida que la placa se desarrolla, forma una tapa fibrosa altamente protectora que es rica en colรกgeno. La acumulaciรณn de los lรญpidos oxidados conduce a un ambiente inflamatorio que degrada el colรกgeno y previene su sรญntesis.24 La falta de nutrientes necesarios para sintetizar colรกgeno, como la vitamina C y el cobre podrรญan tener un rol, asรญ como la infiltraciรณn de microbios infecciosos en la placa. Las placas que son ricas en lรญpidos oxidados y pobres en colรกgeno son las que tienen mayor probabilidad de romperse. Como ha sido discutido en el texto principal, sin embargo, incluso cuando estos factores son mantenidos en un mismo nivel, los pequeรฑos depรณsitos de calcio en la tapa fibrosa incrementa en gran manera su vulnerabilidad al estrรฉs e incrementa su probabilidad de romperse. El trio de vitaminas liposolublesโvitamina A, D y Kโson nuestra principal defensa contra la calcificaciรณn.
ANEXO 3. PROBLEMAS CON LA HIPรTESIS DEL โSIMIO DESNUDOโ SOBRE LA CONCENTRACIรN รPTIMA DEL SERUM 25(OH)D
Una de las perspectivas con mayor influencia sobre el 25(OH)D que aparece en la literatura cientรญfica y que ha penetrado en la literatura de salud alternativa es la hipรณtesis del โsimio desnudoโ sobre los niveles รณptimos del serum 25(OH)D. Esta hipรณtesis sostiene que los humanos evolucionamos a partir de โsimios desnudosโ en la sabana tropical de รfrica, donde, expuestos a niveles muy elevados de luz del sol, fijamos dichos niveles en nuestro genoma como nuestros requerimientos de 25(OH)D. Ahora que hemos inventado las vestimentas modernas, la vida dentro de edificios, y hemos migrado lejos de los trรณpicos, muchos de nosotros hemos disminuido en gran medida nuestros niveles de 25(OH)D en comparaciรณn a aquellos que tenรญamos โallรก cuando evolucionamosโ, como ha sido demostrado al medir niveles mucho mรกs altos de 25(OH)D en los socorristas trabajando en Missouri e Israel. Reinhold Vieth promoviรณ esta idea en un artรญculo muy popular de 1999.29 Al tiempo que escribo esto, Google Scholar seรฑala que ese artรญculo ha sido citado 1159 veces.
Si bien a primera vista es muy convincente, el argumento trae consigo muchos problemas. La hipรณtesis asume que en algรบn punto entre la pรฉrdida de pelo y la adquisiciรณn de ropa anduvimos tomando sol desnudos, y que fue en ese mismo punto donde los requerimientos de serum 25(OH)D se fijaron en nuestro genoma. Si hacemos las estimaciones correspondientes, la pรฉrdida del pelo que cubrรญa nuestro cuerpo y la ganancia de pigmentaciรณn oscura en la piel ocurrieron ambos hace 1,2 millones de aรฑos,30,31 indicando que nunca estuvimos de verdad โdesnudosโ dado que tanto el pelo como la pigmentaciรณn protegen a la piel de la luz ultravioleta. La evidencia de la elaboraciรณn de cuero ya sea para vestirse o para alguna otra forma de protecciรณn del sol como la vivienda, se remonta a casi 800 aรฑos atrรกs.30 El uso de la ropa estaba definitivamente expandiรฉndose para el tiempo en que los piojos de la ropa divergieron de los piojos de la cabeza, lo cual los cientรญficos estiman que ocurriรณ hace unos 170 mil aรฑos.30 Los pigmentos coloreados aparecen en los registros arqueolรณgicos de รfrica hace alrededor de un cuarto de millรณn de aรฑos atrรกs y son aรบn caracterรญsticos de la cultura africana32. Weston Price escribiรณ en Nutrition and Physical Degeneration (Nutriciรณn y degeneraciรณn fรญsica) que era una tradiciรณn universal en las islas del pacรญfico usar el aceite de coco como protector solar, y no hay razรณn alguna para dudar la premisa de que los humanos prehistรณricos usaban protectores solares basados en plantas tambiรฉn. Los primates africanos y los humanos viviendo en รfrica de manera natural, buscan sombra a la mitad del dรญa cuando el sol arde.33-34 Entonces, los humanos prehistรณricos viviendo en la sabana africana, ni estaban desnudos ni andaban tomando baรฑos de sol.
La mayorรญa de la vida humana prehistรณrica estuvo dominada por los periodos glaciales en los cuales la tierra era substancialmente mรกs frรญa y habรญa mayor cantidad de polvo y sal en forma de aerosol.35 Con la menor exposiciรณn de la Tierra a la radiaciรณn solar y el nivel de aerosoles de ese tiempo, probablemente habรญa una exposiciรณn UV-B considerablemente menor, lo cual sugiere que ningรบn ser humano vivo es un buen representante de los niveles de 25(OH)D prehistรณricos. Si necesitรกramos elegir a un representante, sin embargo, tendrรญan que ser las personas que en la modernidad trabajan como salvavidas. Los salvavidas israelรญes que Viteh citรณ en su artรญculo de 1999 como la mayor aproximaciรณn a los niveles de vitamina D de los nuestros ancestros los โsimios desnudosโ mostraban evidencias de daรฑos por el sol y un riesgo de cรกlculos renales veinte veces mayor que la poblaciรณn en general. Los salvavidas tenรญan un nivel de 25(OH)D mayor que 50 ng/mL, y su elevado riesgo de calcificaciรณn de los tejidos blandos es consistente con el elevado riesgo de enfermedades cardiovasculares por encima de los 40 ng/mL (ver Figura 2).
Adicionalmente, ciertas poblaciones parecen estar adaptadas a menores niveles de 25(OH)D como normales. Los inuit de Groenlandia en sus dietas tradicionales tienen un nivel promedio de serum 25(OH)D de sรณlo 20 ng/mL, sin embargo parece que hacen la conversiรณn de 25(OH)D a su forma mรกs activa 1,25(OH)2D en una tasa mayor.36 De manera similar, los afroamericanos tienen niveles menores de 25(OH)D que los blancos americanos, pero niveles mรกs altos de 1,25(OH)2D y una mayor densidad รณsea.37 Parece que estos grupos tienen menores niveles de 25(OH)D pero mayor actividad de la vitamina D, creando la ilusiรณn de una โdeficienciaโ que realmente no existe. Sin embargo, si distintos grupos estรกn adaptados a distintos niveles de 25(OH)D como รณptimos, esto sugiere que los requerimientos de 25(OH)D han continuado evolucionando a travรฉs del tiempo y que nunca hubo una fijaciรณn en nuestro genoma de la cantidad exacta necesaria, mucho menos en alguna era ficticia de los โsimios desnudosโ.
El concepto mismo de un nivel รณptimo de 25(OH)D puede ser fallido. La actividad biolรณgica total de la vitamina D estรก determinada por ambos el 25(OH)D y el 1,25(OH)2D, mucho mรกs activo. La conversiรณn de 25(OH)D a 1, 25(OH)2D es, como en muchas otras etapas del metabolismo de la vitamina D, determinado en parte por nuestra genรฉtica.38 Muchos otros factores pueden influenciar tanto la demanda como el suministro de 1,25(OH)2D. La deficiencia de calcio incrementa su demanda y disminuye los niveles de 25(OH)D independientemente de la exposiciรณn a la vitamina D.39 La vitamina A, por contraste, parece incrementar el suministro de 25(OH)D a los riรฑones, facilitando su conversiรณn a 1,25(OH)2D.40 La inflamaciรณn aguda41 y el cancer42 tambiรฉn incrementan la conversiรณn. Si medimos sรณlo el 25(OH)D y sus niveles son bajos, no sabemos si la actividad biolรณgica total de la vitamina D ha disminuido o incrementado, ni podemos saber por quรฉ ha sido alterada o si es que esto deberรญa preocuparnos. El hecho de que los estados crรญticos como la inflamaciรณn aguda y las enfermedades como el cรกncer pueden influenciar la conversiรณn aรฑade un nuevo problema: ยฟlas asociaciรณn entre el 25(OH)D y los riesgos de enfermedad la causa o el efecto? Hasta que hayamos resuelto estas cuestiones deberรญamos poner mucho menos รฉnfasis en el uso de suplementos de vitamina D para alcanzar niveles deseados de 25(OH)D y mucho mรกs รฉnfasis en mejorar la densidad nutricional y el balance de nutrientes en nuestra dieta.
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